El Norte de Castilla

Robbie Williams, el último maníaco

Robbie Williams, el último maníaco
  • El cantante británico molesta a sus fans al lavarse las manos en público con desinfectante tras tocar a varias personas durante su concierto de Nochevieja en Londres. No es el único, el miedo patológico a los gérmenes es una fobia común entre muchos famosos

La actriz Cameron Diaz ('Algo pasa con Mary', 'En sus zapatos') se niega por contrato a besar en la boca a los actores de las películas en las que participa. Tampoco toca objetos que previamente hayan pasado por varias manos e, incluso, ha confesado que intenta abrir las puertas con los codos para no tener que tocar los picaportes. «Soy consciente de la presencia de gérmenes y no me acerco a los fluidos de otras personas, a menos que las conozca muy bien», reconoció en una entrevista hace un tiempo la partenaire de Tom Cruise en la película 'Noche y día'.

La actriz californiana no es la única famosa que reconoce su pánico a los gérmenes, una fobia con nombre propio: misofobia. Este término es utilizado para describir el miedo patológico al contacto con la suciedad para evitar cualquier tipo de contaminación. Según los expertos, esta fobia está ligada al Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC). Estos maníacos pueden llegar a lavarse las manos hasta 40 veces en tan solo media hora. señalan los expertos.

El cantante británico Robbie Williams acaba de subirse al carro de los misófobos con un gesto que ha enfurecido a sus fans: lavarse las manos en público con desinfectante tras tocar a varias personas durante su concierto de Nochevieja en Londres. En un momento del 'show', el ex Take That bajó a saludar al público y estrechó la mano a algunos de sus seguidores. Cuando volvió a subir al escenario para reanudar el concierto, cogió un bote de gel desinfectante y se lo aplicó en las manos con una mueca de disgusto. El momento fue captado por las cámaras y las imágenes corrieron en minutos como la pólvora en las redes sociales... con el consiguiente enfado monumental de sus fans.

Otro conocido misófobo declarado es el actual presidente de los Estados Unidos. El multimillonario Donald Trump lo ha dejado por escrito en su libro 'El arte de recuperarse': «Una de las maldiciones de la sociedad americana es el simple acto de estrechar las manos, y cuanto más exito y fama tienes peor tiene a convertirse esta terrible costumbre. Yo soy un pirado de lavarse las manos. Me siento mucho mejor depués de lavarme las manos, lo que hago tanto como puedo». Por si a alguien le había quedado alguna duda, dos años más tarde, en un programa de la televisión americana calificó de «bárbara» la costumbre de dar la mano.

La cantante Thalía, Michael Jackson y Woody Allen también forman parte de esta lista de miedosos patológicos a los gérmenes, al frente de la cual se encontraba Benito Mussolini cuya obsesión hizo que los italianos tuvieran prohibido estrecharse las manos y se saludaran conforme al llamado 'saludo romano'.

Los gérmenes no son la única fobia reconocida por muchos famosos. Woody Allen, por ejemplo, además de misófobo teme a los insectos, las alturas, y las multitudes. Nicole Kidman padece un miedo irracional a las mariposas; Brad Pitt, a los tiburones (selacofobia); y Orlando Bloom, a los cerdos. Mientras que Christina Ricci teme a las flores, plantas y árboles (botanofobia); Robert Pattinson ('Crepúsculo') y Daniel Radcliffe ('Harry Potter') tienen fobia a los payasos (coulrofobia). David Beckham sufre ataxofobia (miedo al desorden) y Kim Bassinger, agorafobia (temor intenso a los espacios abiertos). Madonna tiene un miedo irracional a los relámpagos, truenos y tormentas (brontofobia) y pánico escénico (topofobia), este último miedo compartido con Barbara Streisand, Andrea Bocelli y Katy Perry, entre otros. Y, seguramente, no serán los únicos.