El Norte de Castilla

Condenan a cinco chicos que robaron la moto adaptada a un discapacitado para jugar

  • Los chavales, que privaron al perjudicado de su vehículo durante más de 24 horas, deberán ayudar a personas minusválidas

Cinco adolescentes de una localidad de la provincia de Granada han sido condenados a ayudar a personas que sufren algún tipo de minusvalía por haber robado a un vecino discapacitado la 'motillo' eléctrica adaptada que utilizaba para desplazarse. Los chicos, todos ellos menores de edad, reconocieron que privaron a la víctima de su vehículo durante más de 24 horas, entre la una de la tarde del día 21 de noviembre de 2015 y las seis de la tarde del 22. Durante ese tiempo, se dedicaron a dar vueltas por el pueblo con el 'scooter' para divertirse.

De hecho, fueron sorprendidos cuando «arrastraban» el cuatriciclo por una calle del municipio en cuestión. En este sentido, y según detalla la sentencia del Juzgado de Menores 1, los muchachos intentaron hacer creer a la esposa del afectado que habían recuperado el automóvil para devolverlo, según publica Ideal.

Después, no obstante, confesaron la verdad y no fue necesario celebrar la vista oral. Las partes llegaron a un acuerdo en los momentos previos al inicio del juicio y los adolescentes se conformaron con la pena que solicitó la fiscalía para cada uno de ellos: sesenta horas de prestación en beneficio de la comunidad «a desarrollar prioritariamente en colaboración con la Cruz Roja en trabajos con personas minusválidas», precisa la resolución judicial el contenido de la tarea que deberán llevar a cabo los infractores que, como es habitual en la justicia de Menores, suele estar relacionada con la naturaleza de la infracción cometida.

Estacionado en la calle

El suceso ocurrió en noviembre del año pasado, cuando los ahora condenados se toparon con un 'scooter' adaptado para discapacitados estacionado en una calle de su localidad y decidieron llevárselo «con la finalidad de utilizarlo temporalmente», especifica la sentencia las intenciones de los cacos. Y a eso se dedicaron durante más de 24 horas, un tiempo durante el que el damnificado no pudo disponer de él.

Además de apoderarse del vehículo -eso sí, si usar fuerza ni la violencia-, los chicos se apropiaron de las dos 'pilas' que servían para propulsar a la 'motillo' eléctrica. Una de ellas fue recuperada por agentes de la Policía Local del municipio en cuestión, que sorprendieron a los jóvenes justo en el momento en que trataban de desprenderse de «un bulto, que resultó ser una de las dos baterías sustraídas al vehículo, accediendo voluntariamente los menores a hacerles entrega de la misma, no así de la otra batería, que no se ha recuperado y de la que los menores se apropiaron en su beneficio». Dicha fuente de alimentación estaba tasada en 50 euros. Al respecto, y aparte de la prestación en beneficio de la comunidad, los muchachos y sus padres deberán abonar una indemnización de 85 euros al discapacitado.

La sentencia, al ser fruto de un acuerdo entre las partes, ya es firme y no puede ser recurrida.

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