Bollywood toma España
El galán Anil Kapoor y otras estrellas de Bollywood, en la presentación de la gala madrileña. / Gerard Julien-AFP

¡Indios, qué bueno que vinísteis!

  • Desde que Bollywood rueda en España, los turistas se han triplicado. La India se ha enamorado del país y nuestras grandes empresas toman posiciones

  • España recibe con alfombra roja al centenar de estrellas que asistirán a la entrega de los Oscar del cine indio. Representan a un país de 1.300 millones de habitantes, un filón para los negocios

En 2012, un año después del estreno de ‘Solo se vive una vez’, la película dirigida por Zoya Akhtar que relata las aventuras de tres amigos durante un viaje por España, los indios que decidieron visitar este trozo de tierra del Sur de Europa se multiplicaron por tres. Antes de que los productores Farhan Akhtar y Ritesh Sidhwani encontraran en los San Fermines, Sevilla, Barcelona, y la más que colorida Tomatina de Buñol el escenario perfecto para que esos tres chavales encontraran el sentido de la vida, 70.000 indios elegían España como lugar de vacaciones; doce meses después fueron 200.000. Y es que los indios, que son nada menos que 1.327 millones y aspiran a convertirse en el país más poblado del globo a la vuelta de unos años, están locos por el cine. Aquella película la vieron 70 millones de personas y cambió para siempre la idea que tenían de España.

Estos días, mientras se despliega la alfombra roja en el aeropuerto de Barajas para dar la bienvenida a las estrellas que brillarán el sábado y el domingo en la gala de los premios de la Academia de Cine indio, los Oscar de Bollywood, España vuelve a hacer acopio de todos sus encantos para conseguir, entre otras cosas, que algunos de los 800 millones de espectadores que verán la gala por televisión queden prendados del país de Cervantes.

De momento, las cuentas que ha echado el Ayuntamiento de Madrid parecen cuadrar. No sin una buena dosis de polémica, la ciudad ha sacado de las arcas públicas uno de los cuatro millones que han hecho falta para convertir a la capital en la sede de uno de los eventos más suculentos del mundo del cine, dejando a Macao y Dubai con la miel en los labios. El resto del dinero que se ha necesitado para poner en marcha la gala, unos 15 millones, saldrá de los bolsillos de Ifema, de TourEspaña y de patrocinadores privados con intereses en ambos países. Según los expertos, puede ser la jugada perfecta, el mejor ejemplo de eso que llaman ‘soft power’, un término usado en relaciones internacionales para describir la capacidad de un Gobierno a la hora de aprovechar acontecimientos culturales para atraer inversiones. Porque la idea no es solo hacerles ver que España es un lugar fantástico para seguir rodando alguna de sus películas, o un rincón del mundo dispuesto a acoger con los brazos abiertos a un buen número de los 50 millones de turistas indios que se estima viajarán por el planeta en 2020 –ahora son 14 millones–; se trata también de aprovechar la ocasión para estrechar lazos comerciales.

Encuentro empresarial

Mañana, horas antes de la gran gala que se celebrará en el Ifema, Madrid será la sede de lo que se ha bautizado como Global Business Forum; un encuentro organizado por la Cámara de Comercio de España en colaboración con la Secretaría de Estado de Comercio, la CEOE y la Federación de Cámaras de Comercio India. Alfredo Bonet, director internacional de la cámara española, es uno de los artífices de ese foro que sentará en la misma mesa a representantes de la industria y la Administración del gigante asiático y responsables de grandes empresas españolas en el ámbito de las energías renovables –entre ellas Gamesa y Acciona–, del sector del automóvil, las infraestructuras, el turismo, las tecnologías de la información y, por su puesto, el cine. «El objetivo es aprovechar la oportunidad y promover la cooperación internacional.

India es un país prioritario que pronto superará a China en población y que en la actualidad disfruta de una estabilidad macroeconómica destacada. Crece y, además, crece bien», apunta Bonet, y añade que muchas de las grandes empresas españolas con un reconocido liderazgo en el mundo tienen allí enormes posibilidades de negocio. «Nuestra función es conseguir aprovechar la oportunidad que nos brinda este evento que nos colocará en el centro de mira de decenas de millones de indios durante unos días», asegura el responsable de potenciar las relaciones de la Cámara de Comercio de España con otros países.

Un mercado goloso

Puestos a hacer caja, nadie parece dispuesto a dejar pasar la oportunidad y mucho menos las empresas vinculadas al sector turístico. Hace ya mucho tiempo que la Spain Film Commission, entidad que agrupa las oficinas públicas de rodajes, hizo números y concluyó que el turismo cinematográfico mueve en este país 40 millones de personas al año. Con ejemplos en todo el mundo de lo que es capaz de hacer una película –ahí están los dos millones de visitantes de más que registró el Louvre después del estreno del ‘Código Da Vinci’–, España parece decidida a hacerse con uno de los mercados más golosos del planeta.

Según Carlos Rosado, presidente de esa entidad, más del 30% de los visitantes de un lugar reconocen que lo hacen por haberlo visto en el cine o en la televisión. «Una película actúa sobre el espectador como un folleto virtual con tres ventajas sobre la publicidad turística convencional: es más prolongada en el tiempo, llega a más gente y crea vínculos emocionales al integrar los paisajes en historias y personajes, que atraen al espectador más intensamente». Dicho esto, solo hace falta meter en una coctelera los datos del Observatorio Audiovisual Europeo que hablan de la India como el país con más asistencia a las salas del mundo (1.900 millones de entradas vendidas en 2014, frente a los 87 millones en España), para darse cuenta de hasta qué punto nos viene bien que nuestros invitados regresen a casa encantados de habernos conocido y con ganas de volver dispuestos a encontrar nuevas localizaciones.

De momento ya hemos conseguido que el actor y productor Anil Kapoor, archiconocido en su país –aquí lo recordamos por interpretar a Prem Kumar en ‘Slumdog Millionaire’–, haya dicho que España es un lugar fantástico cuando hace tres meses estuvo aquí rodando los vídeos promocionales del evento; o que Hrithik Roshan, ídolo de cientos de miles de adolescentes indias con 13 millones de seguidores en Twitter, publicara en las redes sociales toda una declaración de amor a Madrid.

Empeñados en estrechar lazos y darle la vuelta a una situación que hace unos años llevó a que un alto funcionario de la embajada India en España confesara que las relaciones entre ambos países eran buenas, simplemente porque no existían, el desembarco de Bollywood parece haberse convertido en la ocasión perfecta para terminar con ese «cortés desconocimiento mutuo» del que habló Zapatero en 2012 durante una visita a Nueva Delhi.

Habrá oportunidad de hacerlo este viernes en el festival de música IFFA Stomp, el sábado en el concierto IFFA Rocks y el domingo, mientras los españoles tratamos de elegir a quién dirigirá el país los próximos cuatro años, en los IFFA Awards, con todos las megaestrellas de la industria bollywoodiense regándonos de glamour asiático.

Aunque, a la espera de saber qué depará el futuro, ya hay quienes han decidido seguir los pasos de los protagonistas de ‘Solo se vive una vez’ y pasarse por aquí antes de casarse. Los hay incluso que, como Shamik y Toral, han venido para hacerlo. La pareja, y sus cuatrocientos invitados, iniciaron ayer en Bilbao los cuatro días de festejos que durará el enlace. Definitivamente son muchos –en el tiempo que ha tardado en leer este artículo cerca de 200 nuevos indios pueblan el planeta–, algunos de ellos tienen dinero, y los españoles estamos dispuestos de seducirlos.