Valladolid vive una jornada maratoniana con once procesiones durante el Jueves Santo

Procesión del Cristo de la Luz./Henar Sastre
Procesión del Cristo de la Luz. / Henar Sastre

Cien agentes locales controlarán el corte del centro esta tarde

J. Asua
J. ASUA

Despejado en la hostelería, pero con nubarrones en el plano meteorológico. La ciudad afronta los días más relevantes de su Semana Santa con una de cal y otra de arena. La salida hoy, a partir de las 11:00 horas, del Cristo de la Luz del Palacio de Santa Cruz ha marcado el inicio del culmen de la celebración de la Pasión en la capital con un rosario de procesiones que llevarán a empalmar las jornadas del Jueves y el Viernes Santo. Está previsto que once cortejos (veinte cofradías y cerca de 13.000 penitentes) tomen el centro hasta altas horas de la madrugada de mañana para, a continuación, acudir al Sermón de las Siete Palabras y participar, ya por la tarde, en la General.

Este despliegue de religiosidad en la calle se llevará a cabo sin conflicto laboral en hoteles, bares y restaurantes –el sector que más se beneficia del evento–, después de una intensa negociación entre los sindicatos y la patronal, que ayer por la mañana desembocaba en la desconvocatoria de las dos jornadas de huelga previstas para hoy y mañana. La Asociación de Hoteles rubricaba el preacuerdo con Comisiones y UGT para unificar las categorías y aplicar incrementos salariales de entre el 1,6% y 3,2% en un plazo de cinco años, entre otras mejoras laborales, en una rama de actividad con condiciones muy precarias, según recalcan ambas centrales.

La entidad que agrupa a los hosteleros, sin embargo, se descolgaba de la firma al no compartir los términos del pacto. Esta postura podría derivar en un conflicto en los tribunales, aunque, de momento, se salvan dos de los días grandes para el turismo en Valladolid. A media tarde, la Asociación Provincial de los Empresarios de Hostelería ya comunicaba su intención de iniciar los trámites legales para su impugnación. El contencioso, pues, continuará tras la Semana Santa.

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De momento, conviene vivir al día. Los hoteles están casi al completo, con el 95% de ocupación para las dos noches, según confirmaron los representantes del hospedaje, mientras que bares y restaurantes se preparan para una masiva afluencia de clientes en barras y salas.

Todo sería perfecto si no hubiera que depender del cielo. Aquí las cosas cambian. Juan Pablo Álvarez, delegado de la Agencia Estatal de Meteorología en Valladolid, desgrana un pronóstico que respetará la salida de la extraordinaria talla de Gregorio Fernández hoy por la mañana, pero que por la noche trae los primeros nubarrones a Valladolid. Será a partir de las 22.00 horas cuando un frente con lluvia comience a hacer acto de presencia con precipitaciones, en principio, poco significativas, aunque suficientes para arruinar alguna de las cinco procesiones programadas a partir de esa hora.

La alternativa de la Catedral

Las hermandades tendrán que mirar al cielo durante toda la tarde de hoy, pero sobre todo mañana. El Viernes Santo se estrenará con rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora y será por la tarde cuando la lluvia arrecie. Sobre las 13:00 horas la borrasca entrará en Valladolid con chubascos intensos e incluso granizadas, que se no amainarán hasta la madrugada.

La Junta de Cofradías cruza los dedos. Su secretario, José Miguel Román, confirmaba ayer que las hermandades apurarán hasta el último momento para tomar decisiones, pese a que ya está preparada la alternativa en el caso de que el viernes amanezca con agua. «El Sermón de las Siete Palabras se celebraría en la Catedral», confirma. Respecto a la procesión general, el acontecimiento más esperado por la salida de los grandes pasos de la Pasión y del conjunto de las cofradías, Román subraya que se aguantará lo máximo antes de decretar una posible suspensión. «La Junta de Cofradías y los responsables del Museo de Escultura nos reuniremos para tomar esa decisión», avanza. Para este cortejo no hay preparadas otras opciones de recorrido. Las tallas se dañarían con el agua. No obstante, todas las penitenciales que albergan en sus sedes las tallas mantendrán los templos abiertos.

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