Una procesión para los más jóvenes

La cofradía a su paso por la plaza Mayor. /S.G.
La cofradía a su paso por la plaza Mayor. / S.G.
CIUDAD RODRIGO

La cofradía Jesús Amigo de los Niños estrenó banda en este Domingo de Ramos

Silvia G. Rojo
SILVIA G. ROJOCIUDAD RODRIGO

Como cada Domingo de Ramos, la cofradía de Jesús Amigo de los Niños fue la encargada de procesionar en Ciudad Rodrigo y en esta ocasión, además, con una importante novedad: la puesta de largo de una nueva banda que se ha creado en la cofradía para tratar de que los jóvenes y los niños, una vez que vanyan creciendo, no la abandonen.

De momento la banda la conforman una veintena de personas que acompañaron la procesión al son de cajas y tambores, aunque la intención es que en los próximos años se vayan incorporando cornetas para que sea mucho más completa. Hasta el año pasado era la banda de la cofradía de la Ilustrísima Santa Cruz la que acompañaba en esta procesión que se identifica con los más pequeños.

El punto de partida fue la parroquia de Santa Marina, en el barrio del Puente, desde donde se dirigieron hacia el Puente Mayor y las calles Nogales Delicado y Colada para entrar en la plaza Mayor.

A pesar de que el tiempo tampoco acompañó ayer -el aire se empeñaba en ser molesto-, una vez que la Borriquilla alcanzó la Plaza Mayor fueron muchas las personas que presenciaron el paso a un lado y otro del ágora civitatense.

Desde la balconada del Ayuntamiento, el obispo de la diócesis civitatense, monseñor Raúl Berzosa, se dirigió a los fieles recordando unas palabras del Papa Francisco en las que se refiere a los «nuevos Herodes» de los tiempos presentes, y que el Santo Padre identifica en todas esas personas que consienten que los niños pasen hambre o sean explotados laboralmente.

La marcha partió desde la parroquia de Santa Marina, en el barrio del Puente

Además del prelado, varios niños de la cofradía realizaron las peticiones acompañados del capellán de la misma, Domingo Peinado, desde esa parte alta de la Casa Consistorial.

La procesión continuó su recorrido por las calles San Juan, Colegios, Velayos, Sánchez Arjona, plaza Mayor, Julián Sánchez y Cardenal Pacheco, para culminar en la plaza de Herrasti, donde los integrantes de la cofradía se hicieron una fotografía, algo ya tradicional. Posteriormente, la imagen de la Borriquilla se introdujo en la Catedral de Santa María por la conocida Puerta de las Cadenas.

En esta procesión del Domingo de Ramos, además de la propia cofradía de Jesús Amigo de los Niños, desfilan los representantes del resto de cofradías mirobrigenses, que en total son siete.

Historia

En lo que a la historia de esta cofradía se refiere, fue fundada en el año 1928 en la iglesia de San Isidoro y San Pedro, pero «se tuvo suspender cuando en la procesión de aquel año cayó una campana y mató a tres niñas», recordó José Ramón Cid, en su pregón de Semana Santa de hace un par de años. En 1930 se restablece en la parroquia de Santa Marina por iniciativa de su párroco y notable historiador mirobrigense, don Jesús Pereira.

Se podría decir que estas cofradías en las que los niños son protagonistas se convierten en auténticas escuelas de cofrades pues los más jóvenes viven y sienten desde muy pequeños lo que significa la Semana Santa desde la visión que aportan las cofradías.

Con la creación de la banda, sin duda, Jesús Amigo de los Niños aporta un aliciente más a la hora de que los jóvenes se interesen y, sobre todo, permanezcan.

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