Más de 800 palmas se batirán este domingo

Procesión del Domingo de Ramos de 2017./WORD
Procesión del Domingo de Ramos de 2017. / WORD

Las secciones infantiles de las hermandades participan en la Entrada Triunfal de Jerusalén, con un recuerdo especial a los niños con cáncer

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

En los dos pasos que desfilan en la mañana del Domingo de Ramos se verá un lazo amarillo que simboliza el apoyo a los niños con cáncer por parte de esta hermandad y que se podrá leer un lema: «Soy un superhéroe». Ese mismo lazo lo portarán muchos otros en sus solapas, como gesto simbólico hacia esos pequeños.

Y no se queda en eso, en el día de ayer, un grupo de integrantes de Jesús Amigo de los Niños visitó ayer la planta de Pediatría del Complejo Asistencial de Salamanca para repartir palmitos a los menores ingresados. Por la tarde, en la Catedral Nueva, durante el acto de imposición de medallas también se quiso hacer un reconocimiento por parte de la hermandad a los responsables de esa planta del hospital.

Además, como apunta el hermano mayor, Carlos Vicente Hernández, este año les acompañarán en la procesión cuatro niños del centro de acogida de mujeres Ave María, de Santa Marta, con el que tienen un vínculo de colaboración. «Les hemos cedido unos hábitos para que salgan con nosotros, son tres niños y una niña de entre 3 y 4 años», destaca este responsable.

En el cortejo se verán tres tipos diferentes de palmas que se portan según las edades

La procesión tiene fijada la hora de inicio a las 12:15, desde la Catedral Nueva, y en la que participan las secciones infantiles de las cofradías penitenciales de la ciudad, todos ellos con sus palmas, que según apuntan desde Jesús Amigo de los niños, superan las 800. En este desfile se podrán ver de tres tipos, los palmitos (que llevan los más pequeños), los fatxo (a partir de los 7 años) y la princesa, que es la palma de mayor tamaño que llevan los adultos.

El grupo escultórico de la Entrada Triunfal en Jerusalén es obra de Carlos Guerra, del año 2009, aunque sobre alguna de las imágenes se ha realizado alguna mejora, como el caso de la Virgen de la Palma, y una vez que pase la Semana Santa, se llevará al taller a la borriquilla con el Señor y el niño.

Los más pequeños de la hermandad cargarán el paso de la Palabra, que lleva el anagrama de la hermandad. Uno de los puntos del recorrido más especiales es su llegada a la Plaza Mayor, pero sin duda, el regreso a la plaza de Anaya, antes de su entrada por la Puerta de Ramos, es la de mayor simbolismo ya que todas las secciones infantiles que participan en la procesión forman un pasillo para recibir al paso de la Entrada de Jesús en Jerusalén, un momento en el que se comienzan a batir las palmas como gesto de saludo y bienvenida.

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