La procesión del Encuentro pone fin a una Semana Santa de récord

La Virgen de la Alegría se desprendió el manto de luto ante la presencia del Resucitado en el atrio de la Catedral. / RUBÉN RAMOS
  • Las hermandades destacan la gran presencia de público y de cofrades en sus desfiles

Concluyó la Semana Santa de 2017. Otra Semana Santa de tiempo perfecto, salvo algún susto en forma de gotas de lluvia el Jueves Santo, y pleno de procesiones. Van cuatro años seguidos que la meteorología colabora y pone de su parte para dar todo el realce posible a la Pasión salmantina. Como sucedió ayer durante la procesión del Encuentro, que cumplía 401 años de celebración con la reincorporación del conjunto escultórico de las Tres Marías al paso del Santo Sepulcro vacío, tras medio siglo de desaparición por su mal estado de conservación.

El acto del Encuentro en el atrio de la Catedral congregó a miles de personas en la plaza de Anaya, que contemplaron como la Virgen de la Alegría se libraba del manto de luto frente al Resucitado, mientras los niños asistentes lo celebraban con el toque de la campanillas. De ahí, la procesión partió hacia la Plaza Mayor para regresar a la capilla de la Vera Cruz en torno a las cuatro de la tarde. En este sentido, hay que señalar que la larga duración de esta procesión provocó incluso las críticas del sector de la hostelería ante las autoridades, ya que cuando el cortejo pasó por la Rúa Mayor camino de la Plaza era la hora de las comidas y los restaurantes no pudieron ofrecerlas en las terrazas por encontrarse la calle ocupada por el cortejo procesional.

Un cortejo en el que participaron niños y jóvenes de prácticamente todas las hermandades de Salamanca, con las excepciones habituales de Cristo Yacente y Hermandad del Silencio, los primeros por su desacuerdo con la Vera Cruz respecto a su tradicional Cruz de Claveles (que no pueden portar en la procesión del Encuentro) y los segundos por realizar una acto propio en su parroquia de Jesús Obrero, en Pizarrales. Tampoco hubo participación de niños de la Soledad, Nazareno, Universitaria y Franciscana.

Más participación

En otro orden de cosas, y con respecto a la Semana Santa en su totalidad, si algo destacan los hermanos mayores y presidentes de las cofradías, hermandades y congregaciones de la ciudad es el aumento del número de cofrades que han participado en las procesiones, circunstancia que se ha podido observar a simple vista en muchas de ellas. Así lo destaca, por ejemplo, Julián Pérez-Moneo, hermano mayor de la Seráfica Hermandad del Cristo de la Agonía y vicehermano mayor de Nuestro Padre Jesús del Perdón. Según las cuentas de estas hermandades, en la procesión del Domingo de Ramos, la del Perdón, participó un 52% más de cofrades que el año anterior, algo muy positivo. De igual modo, el hermano mayor destaca la importancia del acto del indulto del preso, con la asistencia de autoridades como el director de la cárcel de Topas, José Luis Castejón, o el subdelegado del Gobierno, Antonio Andrés.

Por su parte, Rubén Zazo, hermano mayor de la Universitaria, señala, también, que su procesión del Martes Santo contó con mucha participación, tanto de cofrades como de público.

Y es que la promesa del silencio de los hermanos de la Universitaria en el Patio de Escuelas sigue siendo uno de los momentos imprescindibles de la Semana Santa de Salamanca. «Agradecemos especialmente el respeto del público, aunque creemos que hay que saber entender en qué momento de una procesión encaja un aplauso o no», añade el hermano mayor. Y es que la cuestión de los aplausos en las procesiones de silencio y penitencia sobrevuela la Semana Santa, ya que en los últimos años se ha instalado entre el público la costumbre de aplaudir mientras que las hermandades recuerdan que en ese tipo de desfiles no es adecuado hacerlo.

Cofrades que cruzan

Como tampoco es adecuado que el público cruce entre las procesiones, aunque en ocasiones no quede otro remedio. Pedro Martín, hermano mayor de la congregación de Jesús Rescatado, indica, en este sentido, que «lo más negativo» de la Semana Santa ha sido «el poco respeto del público atravesando procesiones, los aplausos a destiempo y, en nuestro caso, además, los hermanos de la Soledad acudiendo a la Catedral por el medio de nuestra procesión». Una circunstancia que no es la primera vez que sucede, pero que este año ha tenido más intensidad, como recalca el hermano mayor, en especial en la Plaza Mayor. De ahí que, incluso, Rescatado se planteé en serio eliminar el ágora de su recorrido para evitar el encuentro con los cofrades de Nuestra Señora de la Soledad que acuden a la Catedral a formar parte de su procesión.

En lo positivo, Martín destaca el buen tiempo que ha permitido disfrutar de todas las procesiones, y «la labor del Ayuntamiento, en especial, de la Policía Local y de Cruz Roja, que han tenido bastante trabajo».

Finalizada la Semana Santa de 2017, comienza la época de las glorias, las procesiones de diferentes advocaciones que celebran sus festividades en los próximos fines de semana.