El Norte de Castilla

Jesús de Medinaceli, ayer, de nuevo en la hornacina de su altar en San Miguel
Jesús de Medinaceli, ayer, de nuevo en la hornacina de su altar en San Miguel / A. Quintero

El Cristo de Medinaceli de Palencia luce su esplendor tras su restauración

  • La actuación ha incluido la fisura de unas grietas y la preparación de las manos para ser desmontables

El altar del Cristo de Medinaceli, en la iglesia de San Miguel, ha permanecido casi dos meses sin su querida talla, una de las más veneradas de la ciudad. El Cristo de Medinaceli ha pasado por el taller de restauración para realizar algún arreglo, fundamentalmente para coser una fisura que atravesaba la frente y llegaba hasta su ojo izquierdo, y unos «desconchones», como destaca el hermano mayor de la Archicofradía de la ReaPpadre Jesús de Medinaceli, Luis Casalduero. También había dos grietas en el cuello que ha habido que coser.

La policromía también se había resentido y el barniz brillaba demasiado, por lo que ha sido necesaria una limpieza, lo que ha permitido recuperar el color que tenía del repintado. El barniz había quedado blanquecino (pasmado en el lenguaje de los restauradores). La autora de la restauración, Celia Rosa García, ha retirado ese barniz y ha colocado otro no tan brillante, según explicó ayer ella misma.

La restauradora también ha intervenido en las manos. Una de ellas ya se desmontaba antes de esta actuación, y lo que ha llevado a cabo ahora es hacer que la otra mano también se desmonte. Luis Casalduero considera que la posibilidad de que las dos manos queden exentas facilita los trabajo de colocación de la túnica, ya que esta imagen, anónima del siglo XVII, es de vestir.

Celia Rosa García puntualiza que la actuación en las manos ha consistido en colocar una espiga de fibra de vidrio, para evitar dilataciones, en cuya punta se ha colocado un imán, de tal manera que con otro imán se puede retirar la mano.

La cofradía no tiene previsto organizar ningún acto de presentación de esta restauración. La talla lucirá esta actuación en el besacordón que se celebrará el primer viernes de marzo, el día 4, jornada en la que cientos de fieles palentinos expresan su devoción a esta imagen que representa a Jesús prendido.