El Norte de Castilla

Rioseco despide con la alegría de la Resurección su semana grande

Un momento de la procesión celebrada ayer.
Un momento de la procesión celebrada ayer. / M.G. M
  • La Junta de Cofradías revisará la organización de algunos cortejos para mejorar su ritmo y la visión por parte del público asistente

En una fría y soleada jornada festiva y de alegría, Rioseco finalizó ayer su Semana Santa con la celebración de la procesión del Santo Encuentro, en la que participaron los pasos de Cristo Resucitado, popularmente llamado el Bailarín, por su pequeño tamaño, y la Virgen de la Alegría. Cientos de personas siguieron el recorrido de los pasos con el acompañamiento de las bandas Municipal y de cornetas y tambores Cristo de la Clemencia.

A media mañana, desde la iglesia de Santa María partió solamente el Cristo Resucitado, que, pocos minutos después, se encontraría con la Virgen de la Alegría en el atrio de la iglesia de Santa Cruz, donde cientos de personas esperaban el emotivo momento. Fue entonces cuando a la talla de la Virgen, que había salido del interior de la iglesia, se le retiró el velo y la capa de luto para mostrar toda la belleza de la imagen del siglo XVII.

En ese instante, el sacerdote de la parroquia, Juan Carlos Fraile, destacó la importancia de la Resurrección, que se representó con la suelta de 17 palomas blancas, una por cada cofradía riosecana.

Los dos pasos siguieron juntos en procesión hasta la Plaza Mayor, para regresar a la iglesia de Santa María, en la que se celebró la misa. A esta procesión, como es habitual, asistieron todas las varas y banderines de las hermandades del municipio.

Cuando finalizó la misa, los hermanos de la cofradía recorrieron las calles del pueblo, acompañados por la charanga The Solfamidas. Un año más, Medina de Rioseco vivió su semana grande, en la que de nuevo se renovó el centenario rito de las procesiones. La histórica ciudad sacó los pasos a la calle y se volvió a contar con emoción la milenaria historia del Nazareno.

En su primera Semana Santa como presidente de la Junta de Cofradías, Julio de las Heras, expresó estar bastante satisfecho de cómo se habían desarrollado en general todas las procesiones. Sin embargo, De las Heras señaló «la importancia de seguir trabajando en lograr que haya un orden continuado en el fluir de cofrades y pasos».

En este sentido, el representante de las penitenciales indicó que en los próximos días se reuniría la junta directiva con el fin de valorar todos los aspectos, incluido «el análisis de la situación en el corro de Santa María a la salida de los pasos grandes de cara al acceso de los cofrades a su capilla y a la mejor visión del importante momento».

El próximo domingo, las cofradías celebrarán la misa de difuntos, tras la que tendrá lugar el traslado de pasos desde sus iglesias hasta el Museo de Semana Santa. Ya las túnicas, medallas, faroles y horquillas esperan en los armarios con impaciencia a que en Rioseco sea Semana Santa un año más.