Veinte años dinamizando con música la vida en el mundo rural

Agrupación Musical Virgen de la Soledad de Maello, que hoy cumple veinte años./El Norte.
Agrupación Musical Virgen de la Soledad de Maello, que hoy cumple veinte años. / El Norte.

La Agrupación Musical Virgen de la Soledad de Maello (Ávila) cumple dos décadas de vida, activando la vida de municipio y tendiendo puentes con localidades de diferentes puntos de España.

PAULA VELASCO

Maello es una localidad situada al noroeste de la provincia de Ávila, limítrofe con tierras segovianas. Apenas cuenta con un censo de setecientos habitantes y con una tradición musical que se ha perdido en el tiempo. Pero no fue motivo, hace ahora veinte años, para que en 1998 un grupo de diecisiete personas, dirigidas por Doroteo Martín, hiciera su aparición en la procesión del Silencio del Viernes Santo aquel año, sin apenas recursos económicos y llevando encima solo cornetas, tambores, dos trompetas, unas marchas simples aprendidas y la ilusión.

Veinte años después, la Agrupación Musical Virgen de la Soledad, que así se llama, se ha convertido en el referente musical del municipio, con treinta y seis músicos que duplican a aquellos que comenzaron, y casi un centenar de socios, vecinos de Maello, que se han dado cuenta de la importancia que tiene esta Asociación y su actividad en la vida de esta localidad, y colaboran como socios para impulsarla.

Ser de la agrupación supone algo más que ensayar los sábados y domingos por la tarde y tocar en procesiones, ha contado su tesorera, Esther Gil, a El Norte de Castilla. «Supone reunirse, conocer gente, pasar ratos agradables», ha explicado, «preparamos merienda y también organizamos alguna excursión», como la que van a realizar este año a Peñafiel. Y parte de culpa de este entusiasmo y compañerismo lo tiene su nuevo director, David García, que tras un parón de la Agrupación de cuatro años, volvió a unir a este grupo de compañeros y a impulsarla de manera dinámica e implicando a sus participantes en cada acto que realiza.

Durante todo este tiempo, con sus años de silencio y de música, la Agrupación ha viajado por diferentes partes de la geografía, visitando Ávila capital o Segovia, pero también saliendo a otras regiones, como Cuenca, donde intervinieron en la procesión de Paz y Caridad. Esta, junto con la llamada procesión de Los Borrachos, de Zamora, declaradas de Interés Turístico Internacional, Esther las recuerda con especial cariño.

Pero si de algo se sienten orgullosos los miembros de este grupo de música, es de la Medalla de Plata y Pergamino de Honor que les otorgó la cofradía Nuestro Padre Jesús Nazareno, de la localidad de San Lorenzo del Escorial, por acompañar musicalmente sus procesiones de Semana Santa durante diez años.

Ahora, veinte años después, Esther Gil recuerda lo mucho «que costó poner en marcha» este grupo de músicos, ya que, aparte «del conocimiento que traían los jóvenes que habían estudiado música en el colegio», se empezó de cero con los demás, pero se consiguió salir a delante «a base de ensayo y ensayo».

Hasta hace un año, además, los integrantes tampoco han tenido más recursos económicos que los suyos propios, con los que se han costeado tanto los instrumentos, como los viajes o los uniformes. Ahora el consistorio colabora con esta Agrupación, algo muy positivo para Gil, que asegura que hay que «divulgar este tipo de actividades para que no se pierdan, ya que en nuestro pueblo es una fuente de cultura».

Su propio municipio, Maello, rendirá homenaje a este grupo de personas cuyas edades oscilan entre los 6 y los 54 años, en un concierto que tendrá lugar el día diecisiete a las siete de la tarde, en la iglesia parroquial de la localidad al que seguirá un convite.

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