Los Cristos de Medinaceli y de las Murallas 'bailaron' anoche en la catedral, ante la esporádica e intensa nevada

La procesión del Santo Entierro de Ávila se suspendió, y se realizó un acto dentro de la catedral de El Salvador. /
La procesión del Santo Entierro de Ávila se suspendió, y se realizó un acto dentro de la catedral de El Salvador.

Decenas de cofrades crearon un anillo alrededor de las dos tallas que iban a procesionar llevadas por anderos, que durante hora y media se turnaron para 'bailarlas'

PAULA VELASCO

Sobre las 20.00 horas de la tarde de ayer, decenas de hermanos de todas las cofradías, hermandades y patronatos de la ciudad se quitaron el capuchón a la puerta de salida de la catedral de El Salvador de Ávila, ante la inminente lluvia que se transformó en una gran nevada, después de que el cielo hubiera estado aguantando toda la jornada, soleado y con algunas nubes.

La procesión de la Pasión y el Santo Entierro, organizada por el Real e Ilustre Patronato de Nuestra Señora de las Angustias y Santo Sepulcro en colaboración con el resto de integrantes de la Junta de Semana Santa de Ávila, se vio suspendida ante las inclemencias meteorológicas. Ambas tendrían que haber salido simultáneamente; desde la iglesia de San Ignacio de Loyola, el Patronato de las Angustias y Santo Sepulcro, y de la catedral, el resto de cofradías.

Debido a la nieve inminente, se realizó un acto dentro del templo de El Salvador, donde todos los hermanos rodearon la nave central, dejando a los extremos a las dos bandas de música que acompañaban a los pasos, y en uno de los laterales las tallas del Cristo de Medinaceli y el Cristo de las Murallas, cuyos anderos 'bailaron' al son de las cornetas y tambores, dentro de la catedral, que abrió las puertas a los visitantes que permanecían en el exterior, y a los que se dejó pasar en dos turnos, siempre sin cruzar ese anillo de seguridad formado por los cofrades y bandas, para impedir el paso a las tallas, y que estas pudieran dañarse.

Durante una hora y media, los anderos de Medinacelli y del Cristo de las Murallas se turnaron para llevan en sus hombros ambas tallas, para lo que han estado ensayando durante las últimas semanas.

 Aplausos de hermanos y visitantes llenaron el templo, ante esta demostración en el Viernes Santo, que compensó en parte la pena por no haber podido procesionar por las calles de la ciudad, ante la importante nevada que estuvo cayendo durante el tiempo que duró el acto.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos