«Vigo es un caos, todo está lleno de humo y ceniza y nos han suspendido las clases»

La estudiante segoviana Rosana Almeida, que cursa Ciencias del Mar en Vigo./El Norte
La estudiante segoviana Rosana Almeida, que cursa Ciencias del Mar en Vigo. / El Norte

La segoviana Rosana Almeida, estudiante de Ciencias del Mar, asiste con preocupación al desarrollo de los incendios de Pontevedra, y la caucense Raquel Rogero, que estudia Publicidad, no sabe si podrá llegar

MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

Las imágenes que ofrecen las televisiones son sobrecogedoras, y también constatan la reacción solidaria y espontánea para combatir el fuego que asola Galicia y, sobre todo, Pontevedra y Vigo. La segoviana Rosana Almeida, que estudia Ciencias del Mar en la Universidad de Vigo, es desde este domingo testigo directo de las consecuencias de los incendios. «Ayer (por este domingo) era un caos, viajé a Vigo en tren y pude llegar, pero a una amiga que venía en coche le pararon en Orense porque el fuego había obligado a cortar las carreteras y a cerrar túneles y puentes».

No está demasiado preocupada porque las llamas no están cerca de donde vive en Vigo, pero siguió las informaciones por televisión y vio que el centro de la ciudad no estaba muy afectado, pero sí todos los alrededores. Este lunes, declara Rosana, «está todo lleno de humo y ceniza, nos han suspendido las clases y las sirenas suenan cada dos minutos».

En el centro, explica, «no se veía a nadie, porque la zona urbana parece que estaba sin incendios, pero hay gente que ha sido desalojada de sus casas y trasladada a un pabellón de deportes». Según ha apreciado Rosana, los vigueses han colaborado con cadenas humanas para tratar de combatir los fuegos, «porque la gente temía que se quemara el Castro y no se pudiera parar». Se refiere al parque que tiene la mejor vista de la ría, y que es la zona más arbolada de los alrededores.

Esta mañana de lunes ha comenzado a llover, con los coletazos del huracan Ophelia al perder fuerza. «Ahora llueve un poco en Vigo y la gente confía en que todo se arregle pronto», apostilla.

A la espera en Coca

Otra segoviana, Raquel Rogero, espera en Coca para viajar a Pontevedra, donde estudia Publicidad y relaciones Públicas. Tiene previsto salir este martes y ha llamado a Renfe para saber cómo están los servicios ferroviarios: «Me han dicho que, por ahora, la circulación de trenes hasta las zonas afectadas por los incendios es correcta, pero no saben cómo estará mañana».

Raquel ha hablado con algunos compañeros de clase, que son de Vigo, «y han tenido que marcharse de sus casas para dormir en pabellones deportivos, porque el fuego está a pocos metros de sus casas». No está preocupada porque, dice, «sé que el incendio no va a llegar hasta Pontevedra, si estuviera en Vigo sí que tendría más preocupación, como mis compañeros, porque las llamas llegaron hasta la plaza de España, que es muy céntrica, y al lado están sus pisos de estudiantes».

También han suspendido algunas clases de su facultad en Pontevedra, pero lo que se preguntan los estudiantes y todos los gallegos es cómo han podido producirse estos incendios. Los expertos hablan del 'factor 30' (30 grados de temperatura, vientos de más de 30 kilómetros por hora y una humedad relativa del aire del 30% o inferior), pero los vecinos de las zonas afectadas y algunos políticos gallegos mencionan la posibilidad de que los fuegos hayan sido intencionados.

Raquel Rogero ha recibido mensajes de compañeros y amigos que avalarían la tesis de que «el fuego ha sido intencionado para hacer daño, fijo», y dice que «se pasan fotos de un grupo de gente en moto que habría ido prendiendo el fuego». Pero no

«No sé, es todo todavía un poco confuso», señala Raquel, preparada para viajar a Pontevedra, a la provincia más afectada por el fuego, el humo y las cenizas.

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