El SOS de los vecinos de Fuentesaúco: «¡El órgano se cae!»

Detalle de los tubos del órgano. /El Norte
Detalle de los tubos del órgano. / El Norte

Las primeras peticiones para solicitar la reparación del instrumento se remontan a los años ochenta

El Norte
EL NORTESegovia

El órgano barroco «de gran valor» situado en el coro de la iglesia de Fuentesaúco de Fuentidueña «no aguanta más, se cae», alerta la comisión integrada por una veintena de vecinos, que lamentan que «las reivindicaciones y llamadas a las puertas de todos los organismos no dan ningún resultado». Su portavoz, Antonio Santiago García, explica que desde el año 2007 «se han hecho multitud de gestiones, con el sacerdote de la parroquia, la Alcaldía de Fuentesaúco, el Servicio Territorial de Cultura de la Junta, la Delegación del Patrimonio, el Obispado de Segovia, etcétera».

Las primeras peticiones para reivindicar la mejora del estado del órgano datan de los años ochenta y noventa. En los años 1983 y 1984, el entonces sacerdote, César Revilla, cursó una solicitud a las autoridades competentes y hubo otra petición, a principios de los noventa, promovida por un grupo de vecinos de Fuentesaúco de Fuentidueña.

En junio de 2007 se aportó la documentación solicitada por el Servicio Territorial de Cultura y Turismo de la Junta, «que justificaba la necesidad de restauración de este bien», explica Antonio Santiago García. Después de analizada, «y con el teórico visto bueno, se reenvió a la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León en Valladolid para su análisis»,señala. En mayo del 2008, la Fundación del Patrimonio comunicó que el consejo técnico «no ha considerado la restauración» del órgano de Fuentesaúco, «ya que en las últimas reuniones han sido muy numerosas las solicitudes».

La comisión vecinal mantuvo la esperanza de que «en cuanto hubiese otra oportunidad, podríamos ver en marcha la deseada restauración», pero diez años después considera que «a vara de medir no es la misma para los pueblos pacientes y confiados». Todas las gestiones realizadas se han puesto en conocimiento del Ayuntamiento de Fuentesaúco, el párroco, la Diputación, Obispado de Segovia y la Junta de Castilla y León.

Según los estudiosos de bienes históricos, la autoría del instrumento se atribuye al organero de Peñafiel, Manuel Miguel Sancho. Fue construido en la primera mitad del siglo XVIII, entre los años 1710 y 1720. Llegó a la iglesia de Fuentesaúco después de haber estado instalado posiblemente en el antiguo convento de los Basilios de Cuéllar , y posteriormente en la iglesia de Santa María de la Cuesta.

Una valla para evitar el deterioro de la fachada

Para evitar el deterioro de la fachada y la rotura del material sonoro, «una persona con sensibilidad, herramientas y medios materiales ha instalado desinteresadamente una valla protectora simple, hasta que se fije o diseñe otra más digna, si se lleva a cobo la restauración», señala Antonio Santiago García.

El portavoz de la comisión vecinal señala que «no se dispone de documentación escrita de qué convento era originario este órgano, pero expertos que han analizado el instrumento apuntan que pueden desvelarlo algunos signos gráficos, por ejemplo la pintura que se muestra en el caño grave del flautado, que es una columna de fuego y el escudo de una dignidad eclesiástica». La hipótesis que manejan los expertos es que esta pintura «simboliza a San Basilio Magno». En las proximidades de Fuentesaúco se encontraba un convento que estuvo ocupado por una comunidad de religiosos basilios, que fue desamortizado hacia el año 1830. El órgano habría sido trasladado a la iglesia de Santa María de la Cuesta, para después ser sustituido por otro órgano nuevo, mientras que el antiguo se lo habrían vendido a la parroquia de Fuentesaúco.

Apoyos

La reivindicación para la restauración de este instrumentos cuenta con apoyos como el de la Asociación Cultural Grupos Activos, la Orquesta de Pulso y Púa Tres Olmas, la Parroquia y la actual Corporación municipal de Fuentesaúco de Fuentidueña. «En general todo el pueblo unidos, con la comisión formada para los trámites y gestiones administrativas solicita la atención adecuada», afirma el portavoz, quien señala que «esperamos un paso al frente, que suponga la esperanza y creencia depositada en nuestra Administración regional, ya que hay personas interesadas en el aprendizaje y uso moderado del órgano barroco». García apunta la posibilidad de hacer algún curso de aprendizaje con los niños del colegio de Fuentesaúco y de pueblos limítrofes, así como la incorporación a los ciclos de conciertos de órgano que la Diputación de Segovia promueve anualmente por la provincia.

La comisión vecinal hace referencia al mensaje transmitido por la asociación cultural Correa de Arauxo, de Amigos del Órgano de Segovia, de que «el enorme valor patrimonial que nos han legado nuestros antepasados, estamos obligados a preservar para futuras generaciones».

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