Los valores fundacionales de Europa

Joaquín González-Herrero posa con el premio. /El Norte
Joaquín González-Herrero posa con el premio. / El Norte

El fiscal Joaquín González-Herrero recoge el premio otorgado por el Centro Segoviano en Madrid

EL NORTESegovia

El fiscal Joaquín González-Herrero recibió ayer el Premio Europa Andrés Laguna en el transcurso de un acto celebrado en el Centro Segoviano en Madrid, que le ha concedido el galardón por haber seguido «la senda de los grandes soñadores –y servidores– del alma de Europa ya presentida por Andrés Laguna y hoy revitalizada, aunque aún no consolidad, por cuantos la sirven con tesón y amor». El centro que preside Antonio Horcajo destaca también que «su carrera profesional de alta responsabilidad avala el evidente prestigio como resultado positivo de su gestión».

Tras la actuación del coro Siyahamba, Antonio Horcajo justificó la institución de este premio y defendió la vinculación europea de Segovia. «La provincia sigue siendo la síntesis de la cultura europea, que vino a darnos mucho, pero con la que fuimos también muy generosos», subrayó.

Horcajo tuvo un recuerdo para los segovianos ilustres que tuvieron una clara vinculación europea, entre los que citó a los emperadores romanos Trajano –cuyo origen de Pedraza defendió– y el caucense Teodosio El Grande, o a la reina Clara Isabel Eugenia.

Tras la lectura del acta del jurado por parte de su secretario, Francisco Puch, el presidente del Centro Segoviano entregó el premio a Joaquín González-Herrero por su compromiso con Europa y su trabajo durante muchos años en la Unión Europea, dentro de su Unidad Antifraude.

El galardonado de este año pronunció la lección Europa, en recuerdo que la que pronunció, cinco siglos antes de que la Unión Europea echara a andar, el médico segoviano Andrés Laguna, quien clamó por una Europa unida, colaboradora y pacífica, a pesar de sus diferencias, ante un amplio auditorio compuesto por los dirigentes más importantes del continente. Laguna hizo un llamamiento a la concordia, instándoles a reforzar los lazos culturales que les unían y a olvidar las diferencias ideológicas y religiosas que les separaban.

En su intervención de ayer, González-Herrero recordó a su maestro, Agapito Marazuela, que fue presidente del Centro Segoviano; a su padre, Manuel González-Herrero, y al recientemente fallecido fiscal general del Estado, José Manuel Maza.

También meditó sobre «este proyecto nunca acabado que es Europa», repasó los valores –a su juicio– europeos, como el humanismo renacentista, y analizó algunas de las grandes amenazas que se ciernen sobre la Unión Europea, como los nacionalismos, frente a los que defendió los regionalismos. «Los segovianos, a fuerza de ser segovianos, somos más españoles y, por tanto más europeos», señaló.

El nuevo Premio Europea abordó también el papel de los jueces en el proyecto europeo y rechazó que un país pueda revisar las decisiones judiciales de otra nación miembro de la Unión Europea.

«Más generosidad»

Por último, Joaquín González Herrero defendió un impuso fundacional de Europa, pero «hace falta algo más que voluntad, hace falta generosidad». En ese sentido, consideró necesaria una Constitución «que nos traiga la claridad».

Entre los asistentes al acto se encontraban el presidente de la Diputación, Francisco Vázquez; el concejal de Desarrollo y Empleo del Ayuntamiento de Segovia, José Bayón; el presidente de los empresarios segovianos en el exterior, Fernando Tomé; el alcalde de Martín Muñoz de las Posadas y diputado provincial, José Antonio García; y representantes del mundo judicial como Fausto Cartagena, del Consejo General de Poder Judicial, o el magistrado Juan Pablo González-Herrero.

Con este premio, el Centro Segoviano recuerda el discurso Europa que hace 475 años pronunció el segoviano Andrés Laguna en Colonia en la noche del 22 de enero de 1543.

«Los segovianos, a fuerza de ser segovianos, somos más españoles y, por tanto, más europeos»

Joaquín González Herrero sucede en el galardón al Centro Nacional del Vidrio de La Granja, el profesor Gefa Alfoldy, Loyola de Palacio, José María Gil Robles, Marcelino Oreja Aguirre, Francisco Rodríguez Adrados y Carlos de Hita.

El acto se cerró con el tradicional homenaje a Andrés Laguna. En este caso el propio Joaquín González-Herrero, discípulo de Agapito Marazuela, interpretó con su dulzaina la Oración Castellana.

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