Cada mes se denuncian en Segovia tres agresiones a profesionales sanitarios

Una de las protestas por agresiones a sanitarios.
Una de las protestas por agresiones a sanitarios. / El Norte

Los tiempos de espera en el Hospital o las dificultades para cambiar citas motivan la mayoría de los ataques

LAURA MARTÍNEZSegovia

Ante el aumento de las agresiones a los profesionales sanitarios, el Sindicato de Enfermería Satse ha lanzado una campaña para sensibilizar a los pacientes y familiares contra las situaciones de violencia en centros de la provincia. Según la secretaria provincial del sindicato, Sara Matesanz, «la mayoría de las agresiones son verbales y tienen que ver con los tiempos de espera en el Hospital, por ejemplo, o por dificultades a la hora de cambiar una cita».

En el origen de algunas de estas agresiones, señala Matesanz, está «el deterioro sufrido por el sistema tras los recortes de personal y medios», aunque ello no justifica la violencia contra estos profesionales. En lo que va de año, en la provincia de Segovia se han denunciado 21 ataques al personal sanitario. «La cifra aumenta de año tras año porque ahora la víctima lo dice más y lo denuncia», señala Sara Matesanz. Los datos hablan por sí solos. Si los últimos estudios revelaban que uno de cada ocho profesionales habían sufrido en algún momento de su trayectoria profesional una agresión física o verbal (golpes, empujones, amenazas, insultos de todo tipo o vejaciones), actualmente es uno de cada tres.

Más mujeres que hombres

La mayoría de los que sufren cualquiera de los tipos de violencia, física o verbal, son mujeres «porque representan un número mayoritario en el sector, pero enfermeros y médicos no se libran», comenta la secretaria de Satse. De hecho, las dos últimas víctimas han sido un enfermero en Sacramenia, al que rompieron la luna del coche, y un médico en el centro de salud de Cuéllar. Este último es el centro de atención Primaria con mayor número de agresiones de la provincia. En general, son los centros rurales los que registran los índices de violencia más altos «porque los pacientes son conocidos», explica Matesanz. En la capital, el centro de salud Antonio Machado se lleva la palma, y en el caso del hospital, es en el área de Urgencias donde más agresiones se contabilizan y también en Salud Mental. «Sabemos que es por los largos tiempos de espera, pero no depende de nosotros. Tratamos de hacer nuestro trabajo lo mejor posible y eso nos impide seguir los horarios a rajatabla», afirma la secretaria del sindicato. Los datos revelan que también han aumentado las agresiones en las consultas.

El problema se agrava cuando el personal que sufre esas agresiones, no lo denuncia. Según Matesanz, «cuando las vejaciones son físicas, siempre se denuncia». En cambio, en el caso de las verbales, «no todos los profesionales lo hacen, bien por miedo a las represalias o bien por no tomarlo del todo en serio». El conflicto paciente-sanitario ha saltado también a las redes sociales. La dirigente de Satse indica que a través de los servicios ‘on line’ «también llegan difamaciones y es un espacio donde los profesionales no se pueden defender». En el plano positivo, destaca que son muchas las personas que se está uniendo a la campaña ‘#stopagresiones’, puesta en marcha por el Sindicato de Enfermería de Segovia. Aún así, las denuncias han aumentado, sobre todo a raíz del reconocimiento del sector de la enfermería como autoridad pública.

Satse recalca que las enfermeras están en los centros de salud y hospitales «para cuidar a los pacientes, son sus aliados para que mejoren su salud, no sus enemigos». Tratan también «de sensibilizar a enfermos y familiares de la necesidad de que cesen este tipo de conductas contra el personal sanitario para facilitar el trabajo de estos profesionales y que cumplan su función, que es la de proporcionar ayuda o sanación a aquellos que lo necesiten sin importar el día o la hora a la que estos la requieran».

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