Tráfico rebaja la velocidad en 77 kilómetros de las tres carreteras segovianas con más bicis

Al fondo, implicados en el altercado en la carretera CL-601, a la altura del Pontón Alto. /Tanarro
Al fondo, implicados en el altercado en la carretera CL-601, a la altura del Pontón Alto. / Tanarro

Tramos de la CL-605, la CL-601 y la N-110 bajarán sus límites durante los fines de semana

EL NORTESegovia

Tres carreteras segovianas, la CL-601, desde el cruce con Palazuelos de Eresma hasta el puerto de Navacerrada, la CL-605, desde Tejadilla hasta Santa María la Real de Nieva, y la N-110, desde La Lastrilla hasta el cruce con la de Navafría, se han convertido en ruta ciclista protegida, una medida adoptada por la Dirección General de Tráfico con el fin proteger a los ciclistas en los momentos de la semana en los que más se usa la bicicleta –previsiblemente durante las mañanas de los fines de semana–. En total, son 77,4 los kilómetros protegidos en la provincia de Segovia.

Para este cometido, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC) intensificará la vigilancia y los controles de alcohol y drogas, y se reducirá la velocidad para los vehículos a motor entre 10 y 20 kilómetros por hora durante esos espacios de tiempo en los que es previsible una mayor afluencia de ciclistas en las vías. Se da la circunstancia de que en la carretera CL-601, en el tramo entre Segovia y La Granja de San Ildefonso, se produjo en junio un fuerte altercado entre 16 ciclistas y un conductor que obligó a intervenir a la Guardia Civil. Era un sábado de mucho tránsito, también el carril para bicicletas que discurre en paralelo desde Segovia capital hasta el Puente de Segovia, a la altura de la cola del embalse del Pontón Alto, donde termina. En sentido contrario, desde el puerto de Navacerrada hasta el puente, no hay carril-bici. Pero durante los fines de semana, sobre todo en los meses de verano, muchos ciclistas suben y bajan la montaña.

Un grupo de ciclistas de la localidad madrileña de Alpedrete, varios del club El Cuestucho, habían decidido pasar el día en Segovia. A la altura de la depuradora de aguas residuales del Real Sitio, tuvieron un altercado con un conductor. Según los ciclistas, iban en paralelo, de dos en dos y con luces, y casi desde que salieron de La Granja «el conductor de un turismo que venía detrás empezó a pitarnos, como para que nos apartáramos, pero íbamos circulando bien», aseguraron ante la Guardia Civil. Al parecer, el coche llegó a rozar una de las bicicletas, que resultó averiada, aunque el ciclista no llegó a caer. Un miembro del grupo cogió las llaves de contacto del coche («para que el conductor no se marchara», dijeron) y las tiró, con tan mala fortuna que cayeron entre unas matas y después no las encontraron.Las dos partes amenazaron con cruzarse sendas denuncias (por la pérdida de las llaves y por la rotura de la bici), pero finalmente llegaron a un acuerdo. Del incidente puede deducirse que ese tramo de la CL-601, frecuentado por ciclistas, era un firme candidato a convertirse en ruta protegida.

Precisamente, la Dirección General de Tráfico se ha encargado de recopilar información para conocer las carreteras de mayor tránsito de ciclistas de la provincia, y valorar la posible inclusión de unas vías u otras en el listado de 148 nuevas rutas ciclistas protegidas de España. En la presentación de la iniciativa, el director general de Tráfico, Gregorio Serrano, aseguró que es «pionera» no solo en España, sino también en toda la Unión Europea, y agradeció a las jefaturas provinciales de Tráfico, los clubes ciclistas y la Real Federación Española de Ciclismo su colaboración en el diseño del mapa de las 148 rutas, que se extienden a lo largo de 4.661 kilómetros en todo el país con una media de entre tres y cuatro tramos por provincias.

El director general de Tráfico destacó que en esas rutas se pondrán en marcha medidas durante los días y las horas de presencia más destacada de ciclistas, que suelen ser los sábados y los domingos por la mañana, cuando coinciden los usuarios de las bicicletas con quienes terminan sus noches de ocio.

En esos tramos se reducirá el límite de velocidad para el resto de vehículos y los agentes de la Guardia Civil intensificarán su vigilancia presencial con 3.000 patrullas más durante agosto –también se hizo en julio– con el fin de comprobar que se cumplen las normas de seguridad, como el mínimo de 1,5 metros para adelantar a los ciclistas, la velocidad adecuada y posibles maniobras antirreglamentarias.

Satisfacción

El delegado de la Federación de Castilla y León de Ciclismo en Segovia, Antonio Barrio, cree que la DGT ha elegido los tres tramos más frecuentados por ciclistas en la provincia. «Hace bastante, un año y pico, que se pudieron en contacto con nosotros para ver qué zonas eran las más frecuentadas. Las que han escogido son las que tienen más gente, aunque nosotros hubiéramos añadido también alguna por la zona de Riaza o Ayllón». La delegación segoviana ha acogido con satisfacción estas medidas, «aunque ahora hay que ver si tienen un efecto positivo, por lo menos demuestran cierto interés», señala Barrio.

El ciclismo lleva años siendo un deporte de riesgo. Solo hay que atender a los datos de siniestralidad, que apuntan que entre 1996 y 2001 hubo 16.000 accidentes de ciclistas en España, con una media de cerca de 100 fallecidos al año. Al menos, esas cifras son menores en la actualidad y ahora se registran alrededor de 7.000 accidentes y la cifra de muertos se ha reducido a la mitad.

En la provincia de Segovia, señala Barrio, no se registran muchos accidentes. En cuanto al altercado ocurrido en junio en la carretera de La Granja, considera que fue «un incidente entre personas, más que entre conductor y ciclistas».

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