La hipoteca del Torreón de Lozoya «ya es historia»

Por la izquierda, el abogado Rafael Yturriaga; el presidente de la Fundación Caja Segovia, Javier Reguera, y el miembro del patronato, Rafael Ruiz. / Antonio de Torre

El presidente de la Fundación Caja Segovia, Javier Reguera, desgrana el acuerdo con Bankia, y anuncia que el proceso judicial por el préstamo seguirá por lo civil y no por lo penal

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

El presidente de la Fundación Caja Segovia, Javier Reguera, ha salido al ruedo para dejar varias cuestiones claras y despejar algunas incógnitas que pululaban tras el anuncio de este jueves por la mañana de un principio de acuerdo con Bankia.

La primera es que la entidad heredera de la antigua Obra Social y Cultural toma aire. Respira aliviada porque ya no tendrá que pagar un céntimo más por el préstamo hipotecario que ha estrangulado sus cuentas en los últimos cinco años. «Es un antes y un después para fundación», esgrime el presidente.

El acercamiento con el banco que preside José Ignacio Goirgolzarri se ha concretado en la liberación de la carga hipotecaria millonaria que pesa sobre el Torreón de Lozoya, buque insignia del patrimonio inmobiliario que acumuló la difunta caja de ahorros. «El préstamo pasa a la historia, afortunadamente la Segovia y para la fundación», subraya Reguera, conocedor del valor social y cultural que este bien tiene para la ciudad.

«Es un antes y un después para la fundación. Antes tenía un futuro incierto y hoy se abre una vía de viabilidad» Javier reguera, presidente de fundación caja segovia

Así, «se pone fin» a la controversia sobre el emblemático edificio de la extinta entidad de ahorro medieval, que fue usado como aval junto a otros bienes inmuebles de la antigua Caja Segovia, en la contratación de un préstamo por valor de 6,8 millones de euros tras el fiasco de una operación urbanística en Asturias y el requerimiento de la Agencia Tributaria.

Reguera ha insistido en que «no se tendrá que pagar más por intereses ni por amortización» del crédito que suscribió en 2012 Caja Segovia con el Banco Financiero y de Ahorros (BFA), la que era la matriz de Bankia. El principio de acuerdo rubrica «la cancelación de todas las cargas sobre todos los bienes que estaban sujetos» a aquella operación crediticia, que también está en el punto de mira judicial por las denuncias interpuestas por la propia fundación como acusación particular y por Izquierda Unida, a título popular.

Y es que además del formidable e icónico edificio medieval (que próximamente se convertirá en su museo y que acogerá la sede de la Fundación Caja Segovia tras el pacto con Bankia), hay otros espacios incluidos en la negociación con el banco. Reguera enumera la sala de actos de la bajada el Carmen; el Palacio de Villafañe, que fue la primera oficina de la entidad de ahorros, sito en San Facundo; una nave en el polígono de Hontoria, y locales ubicados en las dependencias de la fundación en el Cristo del Mercado.

La materialización de lo acordado por ambas partes supone que las dos plantas que mantenía la fundación en la que fue oficina principal de Caja Segovia (hoy de Bankia) pasan a manos del banco. Lo mismo que el citado auditorio. Las obras de arte, no. Estos fondos están fuera del acuerdo porque en su día ya se pactó que pertenecen a la fundación, precisa el responsable del patronato.

Así pues, el edificio de la avenida del Acueducto será propiedad al 100% del Bankia, que además posee en él la sede de su Dirección Territorial de Castilla y León. Su responsable, Lola Peñas, ha asegurado que «en Bankia estamos encantados con el principio de acuerdo, que es fruto de la flexibilidad y de los esfuerzos realizados por ambas partes, y demuestra el compromiso de Bankia con Segovia».

Renuncia a la vía penal, pero pedirá a los consejeros «hasta el último céntimo»

Hechas por encima las cuentas, el legado de la Obra Social y Cultural ha abonado en intereses del crédito del Torreón más de 400.000 euros, montante que a buen seguro entrará en liza en la formulación que haga la representación legal de la fundación para pedir responsabilidad civil a quienes aprobaron el crédito con el BFA hace cinco años.

Javier Reguera es tajante. El tema de los tribunales es harina de otro costal. Hace hincapié en que el principio de acuerdo con Bankia no tiene nada que ver con la causa que instruye el Juzgado número 5 de la capital. «Son cosas independientes». Sin embargo, a nadie se le escapa que existe una repercusión en el litigio emprendido por la heredera de la Obra Social y Cultural contra los doce miembros del consejo de administración que aprobó en 2012 la operación por la que se hipotecó el Torreón de Lozoya y otros bienes.

«Vamos a continuar reclamando la parte de las posibles indemnizaciones que no se vean colmadas en el acuerdo». El asesoramiento jurídico del abogado Rafael Yturriaga, que defiende los intereses de la fundación también en el caso de las prejubilaciones, ha hecho al patronato decantarse por renunciar a la vía penal y encauzar la acción legal en el frente de la hipoteca del Torreón por la vía civil. Reguera explica que, una vez cancelado el crédito, «la vía penal ofrece unas posibilidades cortas». Y es que «no se ha conseguido una implicación del Ministerio Fiscal, que pide el sobreseimiento, lo que es un hándicap importante».

La acusación particular que ejerce la fundación prefiere ahorrarse la incertidumbre de un proceso más largo y con menos probabilidades de éxito. Por lo tanto, opta por pedir «el mayor resarcimiento posible, hasta el último céntimo», añade el presidente. Y «la vía civil ofrece más garantías» de cobro. Y ahí entra en escena la aseguradora Caser, ya que «tiene una responsabilidad clara a la hora de hacer frente a las indemnizaciones». El escrito está presentado desde este jueves. Yturriaga concreta que en él se reserva el inicio de acciones civiles» contra los doce consejeros que aprobaron la hipoteca del Torreón de Lozoya por un supuesto acto negligente.

El principio de acuerdo contempla el reparto de las otras sedes compartidas por ambas entidades en varios municipios de la provincia. Javier Reguera no ha concretado mucho más sobre cómo quedará la distribución, ya que hay tasaciones pendientes. Lo que sí anticipa el presidente es que «la reducción de la deuda es muy alta y de momento no se puede cuantificar».

Todo apunta a que lo que son viviendas y oficinas serán para Bankia, mientras que las instalaciones de antigua Obra Social y Cultural irán para la fundación.

Negociando desde marzo

La mayor ventaja que obtiene la Fundación Caja Segovia en términos contables es que no va a tener que hacer frente a más pagos por el préstamo. De haber tenido que hacerlo, la institución «estaba abocada a la desaparición porque era imposible pagar esos casi 7 millones de euros», ha desvelado la cabeza visible del patronato. Sobrevivirá gracias a «la voluntad» de las dos partes, que intensificaron las tomas de contacto en marzo. El pasado viernes, esas negociaciones llegaron a buen puerto con el visto bueno del patronato por unanimidad, salvo una abstención.

«La reducción de la deuda es muy elevada y hay que reconocerle a Bankia el gran esfuerzo que ha hecho» javier reguera, presidente de la fundación caja segovia

En el transcurso de esos encuentros, la institución que preside Javier Reguera se llevó una agradable sorpresa. Fue cuando Bankia indicó que el periodo de vencimiento del préstamo acababa en junio de 2018 y no el 17 de julio de este año, como había venido repitiendo Reguera desde el kilómetro cero de la andadura de la fundación. Eso le daba al ente un mayor margen de movimiento, que no ha arriesgado a estirar y apurar por si se rompía.

A pesar de ese colchón temporal sobrevenido, ha aprovechado la «buena voluntad» de la entidad financiera para lograr este principio de acuerdo, que aún tendrá que resolver «algunos flecos que están pendientes», como la tasación de los inmuebles. De ahí que Javier Reguera no especificara cuantías.

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