Formatos y públicos

La Méandre invita al público al interior de una caravana para compartir viaje por la fantasía. /El Norte
La Méandre invita al público al interior de una caravana para compartir viaje por la fantasía. / El Norte

La programación mezcla espectáculos infantiles con montajes solo para adultos

ALFONSO ARRIBASSegovia

La trigésima segunda edición del Festival Internacional de Títeres de Segovia se desgranará en seis intensas jornadas que mezclarán espectáculos infantiles con montajes exclusivamente para adultos, eso que aún sorprende a los neófitos. Desde el teatro visual para niños desde los dos años de Madam Bach hasta el vanguardista Paracaidista de Stephen Mottram, que requiere una mirada más madura y preparada. Para adultos también se ha programado Diva, de Sofie Krog Teater, un montaje muy singular y sorprendente con aires cabareteros y pocas cortapisas; o La Osadía de La Chana, versión libérrima de la Odisea a cargo de una compañía muy vinculada a la propia historia de Titirimundi.

La segmentación por públicos, que a veces es una recomendación y otras una pista muy fiable de lo que nos vamos a encontrar, es solo una de las perspectivas posibles para abordar un programa tan extenso y variado. El formato es otro criterio, y para empezar por lo grande, los franceses Circo Rasposo habilitan en el barrio de San Lorenzo una gran carpa donde ocurrirán cosas extraordinarias. Acontecerá un montaje que parte de las técnicas circenses para dotar a cada movimiento, a cada gesto, de una nueva expresividad, con envoltura de música en directo, aroma a azúcar tostado y una atmósfera onírica. Imprescindible en Titirimundi 2018. En salas más pequeñas, decenas de propuestas, pero merece la pena subrayar que esta vez Bakélite desdoblará su ingenio en dos obras: la conocida Braquage y la prometedora Invasores. Y se subraya porque esta compañía francesa es un muy buen ejemplo de siembra: tras sus primeras intervenciones en el Festival, fantásticas, sus seguidores no han hecho más que crecer, una promoción boca a oreja que asegura su éxito.

Originalidad

Y reduciendo hasta el extremo en esto de los formatos, encontramos una original oferta dentro de un aeroplano (mejor dicho, de la mitad de un aeroplano) a cargo de Vincent de Rooij, y La Méandre invita al público al interior de una caravana para compartir viaje por la fantasía. A cielo abierto, en la calle, sin entradas y con aforos extendidos, instalaciones de juegos, mimos, acrobacias imposibles, romances angloargentinos, títeres de guante y eternas vueltas del Carrusel Magique. Pero también el homenaje a Julio Michel, que teñirá cada puesta en escena pero que se rendirá fundamentalmente en las plazas públicas, reiterando ese marchamo de cultura popular, accesible y enriquecedora, que tanto amaba el fundador del evento.

El pasacalles festivo de la Fundación Muñecos para el Desarrollo, con miembros de Deliciosa Royala, la irrupción de Cristobita con El Retablillo y los Cómicos de la Legua de Titiriteros de Binéfar, una explosión festiva, musical y contagiosa que se sumará al homenaje el día 12 en San Martín.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos