«Sería una desgracia para Titirimundi tener que irse de Segovia»

Julio Michel, sentado en un céntrico bar de la ciudad. De Torre
Julio Michel, sentado en un céntrico bar de la ciudad. De Torre
  • «La confección de cada edición es como jugar a la ruleta rusa confiando en las instituciones», afirma Julio Michel

Julio Michel, fundador y director del Festival Internacional de Teatro de Títeres de Segovia, Titirimundi, está poco menos que en capilla para que empiece a sonar la música de los carruseles D’Andrea en el Azoguejo que anuncien la llegada de los saltimbanquis, de las marionetas y de los títeres. «La confección de cada edición es un desafío, es un logro que alcancemos la trigésimo primera», destaca el ideólogo del acontecimiento. Su marchamo internacional de la criatura es una de las características que más enorgullece a Michel. Comenta que «hay marionetistas españoles que consideran Titirimundi su escuela porque es un festival en el que se viene a aprender y en el que descubren todo lo que se hace en el mundo en el teatro de títeres».

A la organización también le ha tocado aprender a encajar y conjugar los recortes en la financiación con la conservación del nivel de excelencia de los espectáculos y de las compañías. Michel no entra tanto al trapo de la financiación como en valorar «el milagro» del evento segoviano. «Esta vez, los vallisoletanos van a tener más suerte que los madrileños», bromea el director al analizar el calendario. Y es que el 13 de mayo, festividad de San Pedro Regalado en la capital castellana y leonesa, será una de las jornadas fuertes del ciclo. Por el contrario, «hemos hecho un pequeño esfuerzo por llegar al día 15 [fiesta de San Isidro] con una programación más reducida y casi simbólica».

El presupuesto será similar al del año pasado, anticipa Michel. «Siempre nos la jugamos porque no sabemos si en junio o julio al Ministerio le da por suspender su aportación o reducirla, lo que nos generaría un déficit». «Es como jugar a la ruleta rusa confiando en las instituciones». De esta manera explica el director de Titirimundi la incertidumbre que cada edición ronda a la celebración del festival.

Quiere dejar claro que la organización «lucha con uñas y dientes» por mantener vivo el acontecimiento titiritero, referente en España y en el mundo. Ahora bien, «las instituciones tienen que ver el tesoro que poseen entre manos». Al mismo tiempo, reivindica el carácter «popular» del festival y apuntala la vinculación titiritera con la ciudad del Acueducto. «Sería una desgracia para Titirimundi tener que irse, aunque Segovia tiene manifestaciones de cultura de sobra para sobrevivir a la marcha»