Titirimundi engorda sus cifras con medio centenar de funciones

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La escalinata entre las plazas de San Martín y de Medina del Campo, a rebosar durante la actuación de la compañía El Retablo. Antonio Tanarro

  • El número de espectadores crece con la amplitud de la oferta en patios, calles y teatros

La relativa mejora del tiempo y el inicio del fin de semana hicieron que ayer Titirimundi se pareciera a Titirimundi, ese Festival tan fotogénico, como dice su director refiriéndose al interés que despierta en los medios de comunicación, y tan popular, vistas las multitudes que se concentraron en cada uno de los rincones por los que se desplegó el certamen en uno de sus días grandes.

Cerca de medio centenar de funciones, más las microrrepresentaciones de la compañía rusa Teatro TEhB, dieron para muchos espectadores. Al hilo de tan extenso programa oficial, también irrumpieron los artistas off, y los puestos de venta, y llegaron los turistas, evidentemente incitados por la oferta titiritera. Las calles y plazas céntricas con un trasiego continuo de la mañana a la noche, esa imagen que habla del Festival tanto como las colas en los patios y la calidad de las propuestas.

En el anfiteatro natural al que da la espalda la estatua de Juan Bravo, la compañía El Retablo representó una dignísima versión de ‘El Quijote’ ante un público que rebosaba por los costados de las plazas de San Martín y de Medina del Campo. En su único día de visita a este Titirimundi, esta compañía española con más de dos décadas de experiencia regaló un montaje pedagógico, divertido y muy teatral recorriendo algunos de los episodios más célebres de la novela entre las novelas, una aportación modesta pero brillante al aniversario cervantino.

Espacios llenos

Por la tarde las cifras aumentaron, y la demanda de entradas que ya no había fue una constante. Los teatros llenos, los patios también y muchos desconsolados espectadores derivados a los montajes de calle como alternativa, una opción que ni mucho menos fue menor con el divertido Rufino Clown enseñando sus digestiones, los cuentos infantiles de Los Duendes o las cabezas de Electric Circus, que forman una de las postales más reconocibles de esta edición.

Otro chaparrón obligó de nuevo al Festival a suspender un par de espectáculos, a hacer parones en varias representaciones, a retrasar otras y a refugiar en soportales lo que al cielo abierto era imposible. «Esto son ganas de ver títeres», decía una espectadora mientras el público se apiñaba en un pequeño espacio donde se trasladó uno de los teatrillos. «Ellos siguen si vosotros no os vais», espetó el director del Festival, Julio Michel. Y el espectáculo continuó porque nadie tomó la puerta.

Algo parecido ocurrió en el patio del Torreón de Lozoya, donde a pesar de la lluvia vespertina, y sin tiempo de hacer un cambio de sede, La Pendue se lució con su excelente ‘Poli dégaine’ y con su actitud de generosidad trabajando en unas condiciones que ni mucho menos eran idóneas. Ganas de ver y ganas de hacer títeres.

Última jornada

Este montaje es uno de los que está cosechando un mejor recibimiento, tanto del público infantil, que saluda cada golpe y cada gamberrada de Polichinelle con sonoras carcajadas, como del adulto, encantado con los guiños sarcásticos de este personaje que resume en sí mismo la magia y la atracción del teatro de títeres, con un punto transgresor, provocador, que a nadie asusta entendiendo el contexto.

Aunque el lunes aún queda una función de Bêtes de Foires y permanecerá el carrusel del Azoguejo, hoy es, a efectos prácticos, el último día de la trigésima edición de Titirimundi, con todos los reclamos que se han sucedido estos días y alguna novedad, entre otras casi 50 funciones previstas.

Si el tiempo da una tregua, que parece que sí, la calle será de Campi qui pugui y su breve montaje desde una fuente monumental animada y delirante que solo se podrá ver hoy, en funciones de mañana y tarde. Y en los teatros, concretamente en San Juan de los Caballeros, últimas dos oportunidades para asombrarse con Ferenc Cakó y su animación con arena, uno de los lujos de esta edición.

Los distintos cursos se han desarrollado gracias a Ecyl, el servicio público de empleo de Castilla y León. Su gerente, Rocío Lucas, fue la encargada de entregar los diplomas a los alumnos junto a la presidenta nacional de Femur, Juana Borrego, quien consideró esta formación «imprescindible para los jóvenes, hombres y mujeres del medio rural, ya que permite una inserción laboral a los alumnos tanto en administraciones públicas como en empresas de la zona». De hecho algunos de los alumnos ya han encontrado trabajo.

En concreto, en los últimos meses el centro de Femur acogió el desarrollo del programa mixto de formación y empleo ‘Parque Ambiental Femur III’, en la especialidad de instalación y mantenimiento de jardines y zonas verdes, que se inició el pasado mes de noviembre y que contó con la participación de siete alumnos, un monitor y un director. Este curso ha permitido alternar una formación teórica con la práctica, con lo que se ha logrado que los alumnos adquieran unos conocimientos que les facilitará la inserción laboral.

El centro también acogió el desarrollo de un curso de Formación y Orientación para Desempleados, en la especialidad de Actividades Auxiliares en Viveros, Jardines y Centros de Jardinería. Además, desde el mes de febrero se imparten varios módulos formativos, incluidos en un plan de formación para ocupados y desempleados, que también cuenta con las subvenciones del Servicio Público de Empleo de Castilla y León.

Rocío Lucas destacó la importancia de este tipo de iniciativas y la colaboración público-privada en la apuesta por la formación para la cualificación de los desempleados. «Es fundamental que la sociedad civil también participe con las administraciones públicas en uno de los aspectos que nos preocupa a todos, como es el empleo». En este sentido, felicitó a Femur «por la apuesta tan importante que realiza por la formación en el ámbito rural, un elemento clave para el desarrollo de las zonas rurales y para la mejora de la empleabilidad en esta área».

En los tres cursos impartidos en Femur durante los últimos meses, la Junta de Castilla y León ha realizado una inversión de 110.000 euros, que ha permitido formar a medio centenar de alumnos, algunos de los cuales ya ha encontrado un puesto de trabajo. Lucas destacó que la modalidad de viveros tiene una importante inserción en el mundo laboral. En concreto, los programas mixtos de formación y empleo cuentan con un grado superior al 50% gracias a la alternancia de la formación teórica con la práctica, con lo que es más sencillo acceder al mercado laboral.

20.000 personas

En 2015, en la provincia de Segovia se han invertido unos cinco millones de euros para formación, con los que se ha dado asistencia a unas 20.000 personas, tanto en formación como en orientación o medidas de fomento de la contratación.

Desde la gerencia del Servicio Público de Empleo se informó que en unos diez días se publicarán las nuevas convocatorias de formación para este año 2016, con todas las líneas de empleo, tanto en programas mixtos como prácticas laborales, garantía juvenil e incluso fomento a la contratación. Entre ellas habrá algunas novedades. Por ejemplo, aunque la línea de formación para el desempleo es la misma, sí habrá nuevos criterios.

Contratación indefinida

La novedad será el fomento a la contratación indefinida, una línea de apoyo que no existía desde el año 2008 y con la que se pretende incentivar a los empresarios que tengan intención de realizar contrataciones para aumentar su producción, para que estas se realicen de forma indefinida. Otra novedad se producirá en el ámbito de los jóvenes, donde habrá unas líneas específicas de garantía juvenil, en concreto en contratos de formación y aprendizaje. Según explicó Lucas, existen líneas que se van adaptando a la nueva realidad y a las demandas de la sociedad.

Con la formación en Actividades Auxiliares en Viveros, Jardines y Centros de Jardinería, los alumnos han adquirido las cualidades profesionales necesarias para ejecutar operaciones auxiliares para la implantación y mantenimiento de jardines, parques y zonas verdes, así como para la producción y mantenimiento de plantas en viveros y centros de jardinería, siguiendo instrucciones de superiores o plan de trabajo, y pueden cumplir con las medidas de prevención de riesgos laborales, calidad y protección del medio ambiente.

Los alumnos realizaron las prácticas en los jardines del parque ambiental, así como la producción y multiplicación de plantas en el vivero que posee el centro de Femur, entidad que también firmó un convenio con el Ayuntamiento de Hontalbilla para la realización de las prácticas no laborales del curso de Formación y Orientación para desempleados, que ha permitido remodelar algunos de los jardines y parques de la localidad. Pero el grueso del trabajo se ha desarrollado en el centro formativo, que en esta ocasión ha acogido tres iniciativas de formación y empleo, todas ellas en el ámbito de la jardinería y el paisajismo, convirtiéndose en referencia para toda Castilla y León, como subrayó Juana Borrego.

Dentro de los trabajos realizados por los alumnos durante estos meses, destacan los que se han llevado a cabo en el parque ambiental del centro, que se iniciaron en el año 2012. Se trata de un proyecto que, en palabras de la presidenta de Femur, no terminará nunca, puesto que se puso en marcha en parte «para poner y quitar», si bien es cierto que lo ejecutado hasta el momento apenas se ha movido. El grueso del gran jardín cuenta con numerosas plantas medicinales y aromáticas, aunque también se han hecho pruebas con algunas traídas de otras zonas que no se han adaptado al terreno castellano, al necesitar más calor y humedad. En la zona en la que han trabajado los alumnos se han instalado en torno a las 1.500 plantas nuevas.

Difusión

La idea es poder dar a conocer el parque y el jardín a los niños a través de sus colegios, y al resto de la población a través de asociaciones o institutos, de forma que se pueda disfrutar, pero también estudiar. El siguiente objetivo es la puesta en marcha de un laboratorio en el que mujeres o jóvenes trabajadores puedan elaborar aceites esenciales.

También en los últimos trabajos se han creado pequeños huertos en los que personas de distintas procedencias puedan tener sus pequeñas plantaciones o se puedan cultivar plantas tintóreas, en un momento en el que los tintes naturales vuelven a estar de plena actualidad. Son muchas las ideas, y ahora falta que se pongan en práctica, destacó Borrego, quien señaló que «vamos a ver cómo todo esto se traduce en realidad».

Además de los huertos, en el proyecto se han realizado otros trabajos. Así, se ha adoquinado un camino hacia una plaza central, donde, con el mismo material, se ha realizado un motivo geométrico con diferentes colores. Este dibujo se repite en una plaza de menor tamaño y todo ello comunicado con diferentes pasillos. La zona está adornada con diferentes plantas aromáticas y arbustivas.

Lo que ahora es un bonito parque y zona de paseo es el resultado de varios meses de trabajo, en los que los alumnos han realizado todos los pasos, desde la apertura de las zanjas perimetrales para su hormigonado hasta la instalación de los bordillos y el adoquín, sin olvidar las zanjas y el riego- Es decir toda la obra civil, a la que se ha sumado la jardinería. Tal y como señaló la presidenta de Femur, el proyecto no acaba aquí, pues la federación ya tiene nuevos proyectos preparados para solicitar nuevos programas, entre ellos un nuevo curso de Formación y Orientación para Desempleados, en este caso de nivel dos, para que los alumnos que han concluido el primer nivel en el centro tengan la oportunidad de concluir el curso.

También se solicitará un nuevo programa mixto y se seguirá trabajando en líneas de jardinería y paisajismo, «donde podemos formar muy bien a los jóvenes del mundo rural para todo este medio natural que tenemos», señaló Borrego.