El Norte de Castilla
El público aplaude a Dominique Kerignard durante su espectáculo.
El público aplaude a Dominique Kerignard durante su espectáculo. / Antonio de Torre

El Circo de las Pulgas alcanza en Segovia las 5.000 representaciones

  • La demanda sigue siendo tal que la cifra no parece anunciar un fin de ciclo, sino el primer peldaño de una carrera indefinida

Las pulgas más valientes, forzudas, osadas y acrobáticas del mundo, las que desde hace 20 años dirige a golpe de caricia y látigo el gran domador Alfredo Panzani, cumplen en Titirimundi 2015 las 5.000 representaciones con una salud envidiable.

Tal es la demanda, sigue siendo, que esta cifra redonda no parece anunciar un fin de ciclo, sino más bien el primer peldaño de una carrera indefinida.

Dominique Kerignard, fundador de la compañía Les petits miracles, explica orgulloso que ha llegado hasta aquí «sin cambiar absolutamente nada; es el mismo espectáculo que el que arrancó hace dos décadas. Y la verdad es que no me canso de hacerlo, porque cada función el público es nuevo y sigo viendo disfrutar a los espectadores como el primer día».

A falta de tarta con velas, El Circo de las Pulgas ha recibido en una fiesta el cariño de la organización y de las compañías participantes en esta edición del Festival. Porque llegar a las 5.000 representaciones no está al alcance de cualquiera; solo de quienes rozan ya con los dedos el Olimpo de los clásicos.

Mimi, Zaza y Lulú, las fieras de este circo a las que está prohibido alimentar por «peligro de muerte», son las minúsculas protagonistas de este milagro escénico que descansa, más que ningún otro, en el poder de la ilusión.