El Norte de Castilla

Titirimundi afronta un intenso fin de semana con previsión de aglomeraciones en las calles y plazas

Una imagen del espectáculo ‘Go!’ de Polina Borisova en La Alhóndiga. Antonio Tanarro
Una imagen del espectáculo ‘Go!’ de Polina Borisova en La Alhóndiga. Antonio Tanarro
  • El público local llena los escenarios del festival en una tranquila jornada

Con menos calor que el primer día y un programa más escueto que el que deparará el intenso fin de semana, Titirimundi vivió ayer una jornada relativamente tranquila, la última sin aglomeraciones aunque no faltó público para ninguna de las representaciones.

Al contrario: los escenarios al aire libre se llenaban media hora antes del inicio de las funciones, el carrusel Magique coleccionó usuarios durante todo el día e incluso muchos de quienes se suman al calor del Festival, desde artistas a vendedores, espontáneos y aspirantes, se dispusieron ya en los rincones en los que van a permanecer hasta el domingo.

También hubo una significativa presencia de medios de comunicación. El programa ‘La Ventana’ de la Cadena Ser emitió desde el campus de Segovia María Zambrano de la UVA entrevistando al director de Titirimundi, Julio Michel, en un repaso por los distintos acentos del teatro de títeres. Y un equipo regional de Radio Televisión Castilla y León coleccionó entrevistas e imágenes para un próximo reportaje en profundidad centrado en el ambiente del Festival segoviano.

De todo lo que se pudo ver destaca la propuesta de Polina Borisova (Rusia-Francia) en el espacio de La Alhóndiga. Su montaje, ‘Go!’, es una reflexión sobre la vejez en soledad, o sobre la soledad que acecha a la vejez. Un escenario breve por el que se mueve torpemente la anciana protagonista que es a la vez baúl de recuerdos y jaula de cartón. Un desarrollo cuidado, sencillo, ingenioso y profundo para un espectáculo triste con fogonazos de esperanza. La típica función que da lustre a Titirimundi aunque agazapada en una única representación en un espacio pequeño.

En la Casa de los Picos, los once alumnos que este año se han matriculado en el taller de talla impartido por el maestro flamenco Chris Geris (de la compañía Plansjet) se afanaban en dar los últimos retoques a sus creaciones, que serán expuestas hoy, último día de clase. El patio de la Escuela de Artes Aplicadas presentaba estos días un aspecto singular, repleto de herramientas en cajas, bustos como modelos, virutas como alfombra y decenas de recortes de madera de tilo, «una madera que vive», según el profesor. Es el guiño didáctico de Titirimundi, que cada vez adquiere más peso e importancia.

Como también crece año a año Titiricole, el ciclo de aprendizaje y exhibición que es el cordón umbilical que une al Festival y a los centros escolares de toda la provincia. Ayer actuaron en la iglesia de San Nicolás el Grupo Magisterio y los colegios de Santa Eulalia, Claret y Nueva Segovia, este último con un precioso montaje titulado ‘El eclipse de luna’ desarrollado en un teatrillo versátil que habla de un futuro prometedor para este género teatral.