El superávit del Ayuntamiento de Cuéllar permitirá arreglar aceras en el barrio de San Gil

Vista panorámica de Cuéllar. /M. R.
Vista panorámica de Cuéllar. / M. R.

El remanente del ejercicio de 2017 asciende a 300.000 euros, una tercera parte que el anterior

MÓNICA RICOCuéllar

Menos inversiones con recursos propios. Eso es lo que deparará en la localidad el 2018 tras el cierre de cuentas del ejercicio 2017, que en su liquidación arrojó un remanente de tesorería de 2.8 millones de euros, aunque tras descontar la partida de saldo de dudoso cobro, queda un importe líquido de 2.589.805 euros; y un superávit de 421.548 euros, que, tras los ajustes se queda en 306.285 euros.

El alcalde de la villa, Jesús García Pastor, señaló que el dato del remanente de tesorería supone 30.000 euros más que lo registrado en el ejercicio anterior, mientras que el superávit se reduce de forma sustancial, tal y como ya se venía anunciando. En el ejercicio el superávit se situó por encima del millón de euros, mientras que ahora se queda en poco más de 300.000.

Pero el regidor tiene una respuesta clara a este descenso, y es que «el Ayuntamiento de Cuéllar invirtió en 2017 más de 1,3 millones de euros de recursos propios. Como el superávit nace de la diferencia entre ingresos y gastos, este año se ha quedado con un superávit líquido de 306.285 euros», dinero con el que se contará para realizar inversiones en la localidad.

La primera ya está planteada y casi en marcha, pues pretende sacarse a licitación a lo largo de este mismo mes. Se trata de la mejora de aceras en el barrio de San Gil, en concreto en las calles Moisés Magdaleno, Rufino de Benito y Benito Llorente. Para ello, el Pleno incluso ha aprobado ya una modificación de crédito con cargo al superávit del año pasado. El proyecto se licitará por 127.000 euros, de los que el Ayuntamiento aportará 91.000, mientras que los 36.000 restantes se conseguirán gracias a una ayuda de la Diputación con cargo a sus planes de obras.

El resto del superávit se irá invirtiendo según vayan surgiendo los proyectos, aunque existen muchas iniciativas y posibilidades para ello, según afirmó García, que apuntó, que a su juicio, desde Hacienda se debería abrir la mano con los Ayuntamientos y dejar utilizar el remanente de tesorería, que supone la acumulación de los excedentes de ejercicios pasados.

Respecto a la disminución del superávit, el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Carlos Fraile, señaló que desde su grupo ya se venía anticipando «que el gasto corriente se estaba disparando», y mostró su confianza en el criterio de la intervención municipal con que el Ayuntamiento finalmente cumple con la regla del gasto.

Destacó Fraile que, tras la obra de las aceras, apenas quedará un saldo de 215.000 euros para actuaciones financieramente sostenibles y mostró su esperanza en que el equipo de gobierno pueda presentar las actuaciones en las que se invertirá el importe en el próximo mes de mayo. Asimismo apuntó que, debido a la baja cifra, el Consistorio no podrá acudir con la obra de la segunda fase de restauración de la muralla a la convocatoria del 1,5%, como lo ha hecho en los últimos años, debido a la falta de fondos para la retención de crédito a la que se obliga.

2,6 millones de deuda

Al dar a conocer la liquidación del presupuesto también se ha informado de que la deuda del Ayuntamiento de Cuéllar a fecha del31 de diciembre de 2017 ascendía a 2,6 millones de euros. El grueso está centrado en el crédito pendiente de Ronda de San Bartolomé, donde se deben 245.000 euros; el crédito hipotecario del complejo Niñas Huérfanas, de 1.383.000 euros, y el crédito personal también de Niñas Huérfanas de 438.000 euros.

Esto significa, según destacó el alcalde, que «teniendo un activo inmobiliario propiedad del Ayuntamiento (Niñas Huérfanas), de 24 viviendas y más de 60 garajes, su valor supera a la deuda actual municipal, lo que significaría, en un momento de condiciones normales de venta, que la totalidad de la deuda quedaría saldada».

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