Las segovianas mayores de 45 años llenan la cola del paro

Mujeres hacen cola en la puerta de la oficina del Ecyl en la capital segoviana. A/ntonio de Torre
Mujeres hacen cola en la puerta de la oficina del Ecyl en la capital segoviana. A / ntonio de Torre

Acaparan el 36% de las demandas de empleo en la provincia

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

El paro en Segovia afecta a 4.354 mujeres. Dicho de otro modo: el 56% de todas las personas que están dadas de alta en la provincia en las oficinas de búsqueda de un trabajo son mujeres. Pero el lenguaje y las cifras que maneja el Servicio Público de Empleo (Sepe) deja otro dato. Es el que engloba a quienes están pendientes de una colocación, de mejorar la que ya poseen o de recibir otros servicios como el de orientación para el autoempleo o formación ocupacional a raíz de la obligatoriedad de inscribirse para percibir una prestación contributiva o un subsidio. En este capítulo, las demandas de empleo de mujeres que estaban pendientes el mes pasado rondan las 5.800. La conclusión, a primera vista, parece clara. Una mensualidad más, el paro femenino supera al que arrastra la población masculina. Y ellas también protagonizan el mayor volumen de demandas pendientes.

Pero si se coge el bisturí y se diseccionan las estadísticas oficiales, se puede extraer otra conclusión. Si un demandante de empleo es mujer y además su carné de identidad revela que ya ha cumplido los 45 años, entonces el objetivo de encontrar un puesto de trabajo se complica con respecto a otros perfiles. Así pues, las diferencias entre sexos no solo se producen cuando ya se ha materializado la incorporación efectiva al mercado laboral, con el conocido techo de cristal que impide el ascenso de las mujeres a puestos ejecutivos y directivos o la criticada brecha salarial en detrimento de las trabajadoras. Los números evidencian que las mujeres, a diferencia de los hombres, también han de sortear más obstáculos previos en su camino hacia la contratación o en la mejora de sus condiciones.

Un cambio de tendencia

Traducido a cifras, el pasado marzo había pendientes 2.749 demandas de empleo de mujeres que habían soplado ya 45 velas, frente a 2.448 peticiones de hombres. Para que se hagan una idea. Si la lupa se acerca solo a las segovianas sin trabajo cuya edad se halla en este tramo, las estadísticas muestran que son 2.038, lo que representa el 27% del total de ciudadanos parados en la provincia. Además, en el segmento que va de los 30 a los 44 años, la brecha entre sexos en los buscadores de empleo se agranda, ya que la población femenina parada en ese tramo de edad asciende a 1.607 solicitantes, una cifra que supera en un 73% a la de hombres entre la treintena y el ecuador de la cuarentena que buscan un trabajo.

Como las comparaciones, aunque dicen que odiosas, también permiten vislumbrar las tendencias y evoluciones que siguen determinados fenómenos, conviene enfocar el espejo retrovisor hacia ejercicios pasados. En el año 2006 –antes de que la crisis generalizada empezara a azotar y erosionar la economía y, por ende, el mercado laboral sin apenas hacer distinción entre actividades y sectores– en Segovia había 702 mujeres con los 45 años cumplidos apuntadas (entonces al Inem) a la expectativa de un contrato. En ese mismo mes de marzo de hace doce años, los hombres mayores de 45 en el paro también eran menos (534).

Si se hacen las cuentas, las estadísticas del organismo estatal ponen de manifiesto y dan fe casi notarial de que el paro entre población femenina segoviana que ha soplado 45 velas se ha multiplicado durante el tránsito por el desierto de la crisis financiera a lo largo de los últimos doce años.

Avanzamos en el tiempo y paramos el viaje en el año 2010, al inicio del actual decenio. El estallido de la recesión económica se halla en pleno apogeo. Entre los daños colaterales, aumenta el desempleo en la provincia (y en el resto del país) como consecuencia directa del cierre de empresas y de la aplicación de expedientes de regulación. El mal del paro se expandió hasta afectar a un total de 10.042 segovianos. En esa época no tan lejana el problema de la falta de actividad laboral era meramente masculino, ya que la mayoría de las búsquedas de un contrato las protagonizaban hombres (5.223 frente a 4.819).

En este decenio

Esa 'hegemonía' masculina en la lista negra del desempleo también tenía su reflejo en el segmento de los desocupados de más 45 años. Tras el paso devastador de la crisis, el supuesto inicio de la recuperación económica y la aplicación de controvertidas políticas para dinamizar el mercado laboral han logrado reducir, al menos es lo que trasladan las tablas estadísticas, el número de parados registrados en las oficinas públicas de empleo de la provincia de Segovia. En los últimos ocho años se ha pasado de los citados 10.042 parados a los 7.739 contabilizados en el último mes de marzo.

Esos mismos datos del organismo dependiente del Ministerio de Empleo y Seguridad Social también descubren que las mujeres no han accedido a un trabajo ni han conseguido mejorar su ocupación en la misma proporción que los hombres. Las segovianas mayores de 45 años inscritas en las oficinas públicas de empleo son ahora más que en 2010. Si entonces eran 1.867 las demandas de empleo femeninas pendientes, ahora son 2.749. Esto supone un incremento en lo que va de decenio del 47%. Aunque las demandas pendientes masculinas de empleo también han subido a lo largo de estos ocho años, lo han hecho de una manera más liviana, del 8,2%.

Nóminas más pobres

El diferente trato que otorga la dinámica laboral en función del sexo también tiene se traslada a las nóminas. En Segovia, la brecha salarial existente supone que las mujeres ganan un 19,5% menos que sus compañeros masculinos. La secretaria de la Mujer de Comisiones Obreras (CC OO) en la provincia, Charo Peromingo, señala que la mitad de las asalariadas trabaja en sectores de actividad donde la ganancia media es inferior a los 16.000 euros brutos al año. El porcentaje entre los hombres se queda en el 12%. En esta línea, el sueldo tipo de la mujer trabajadora es unos 5.222 euros más bajo que en el caso de los hombres, añade.

En la provincia, si se atiende a los promedios salariales de uno y otro sexo, las mujeres ganan de media 3.630 euros menos que la población ocupada masculina (14.844 euros frente a 18.474), según los datos recabados por la organización sindical. A esta situación, los representantes segovianos de Comisiones Obreras suma su crítica por la alta tasa de trabajo sin remuneración que arrastran las mujeres.

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