El servicio de autobuses urbanos se llevará 50 millones en diez años

Un autobús, en el barrio de Comunidad de Ciudad y Tierra. / Antonio Tanarro

El futuro contrato contempla 18 nuevos autobuses y realizar 1,6 millones de kilómetros anuales

CLAUDIA CARRASCALSegovia

Con un año y medio de retraso el nuevo pliego del servicio público de transporte urbano de viajeros de autobús ha logrado su aprobación en el pleno municipal del pasado viernes con la abstención de todos los grupos de la oposición. Un pliego del que se ha criticado la escasa participación de grupos políticos y ciudadanos y la importante demora que acumula. Sin embargo, todos los portavoces coinciden en que las mejoras que va a suponer para los ciudadanos son notables. Este contrato requiere una cantidad de 50 millones de euros en los próximos diez años y prevé la modificación de varias líneas, el aumento de frecuencias, la incorporación de 18 autobuses nuevos y otras mejoras en aspectos como accesibilidad, limpieza, seguridad o mantenimiento.

En cuanto a la modificación de líneas, el concejal de Tráfico, Transportes y Movilidad y Seguridad Ciudadana, Ramón Muñoz-Torrero explicó que se mantienen la 1, 2, 3, 6, 11 y 12, además de la línea Buho por «estar totalmente consolidadas».

Al desgranar el contenido de los cambios, Muñoz-Torrero comienza con las líneas 4, que circula entre la Carretera de Soria y el Hospital General, y la 5, entre Nueva Segovia y Colón, y que concentran el 44% de los usuarios de autobús de la ciudad. Por eso el nuevo pliego contempla la incorporación de un autobús más para cada una de ellas. La línea 4 contará con cinco vehículos en lugar de cuatro y las frecuencias pasarán de los 18-20 minutos a los 15, mientras que la 5 estará integrada por tres autobuses y frecuencias de entre 7 y 8 minutos, en lugar de los 15 actuales.

Una cláusula de innovación tecnológica dará prioridad a los vehículos eléctricos

Una de las medidas que suscitó más apoyo en el debate del pleno de este modelo de transporte urbano, que mantiene la gestión indirecta interesada, ha sido la cláusula de innovación tecnológica. El objetivo es dar prioridad a la energía eléctrica cuando esté suficientemente testada para reducir la contaminación. Sin embargo, la falta de ambición en esta materia también ha sido uno de los aspectos más reprochados por parte de la oposición. Todos son partidarios del uso de energías alternativas.

Por eso, insisten en que se debería de haber incorporado algún autobús híbrido desde el principio. De hecho, el portavoz de UPyD-Centrados en Segovia, Cosme Arangueren, subrayó que algunas marcas como Mercedes ya han anunciado que en 2020 dejarán de producir vehículos de gasoil. La alcaldesa, Clara Luquero, argumentó que se ha estudiado meticulosamente la posibilidad de introducir autobuses eléctricos o de gas, pero la experiencia con el microbús eléctrico del casco antiguo demuestra que una ciudad pequeña como Segovia no puede permitirse un esfuerzo tan grande para renovar la flota para que en dos años sufran averías continuas.

Muñoz-Torrero explicó, por otra parte, que la explotación del sistema también mejorará gracias al Sistema de Ayuda a la Explotación de Autobuses (SAE) que, además, de las funciones habituales de GPS actúa como centro de control y analiza tiempos y kilómetros de recorridos, contabiliza los usuarios de cada línea, dónde suben y qué tipo de billete compran. Un visor de emergencia aportará información al conductor y los pasajeros dispondrán de un sistema de aviso vocal y visual que anuncia la próxima parada.

Las horas de limpieza, tanto interior como exterior, se duplicarán y se llevará a cabo una limpieza diaria y otra más profunda semanal y trimestral, además de la desinfección periódica de los autobuses. Este contrato, que exige la subrogación de los 67 trabajadores actuales, incorporará dos inspectores para garantizar la calidad del servicio, con lo que habrá un total de tres, otro mecánico adicional en turno de noche para poner a punto los autobuses y un administrativo a tiempo completo. El túnel de lavado también se renueva y se instalarán cinco cabinas de aseo al principio y al final de las líneas para los conductores.

El objetivo es «evitar el solapamiento de autobuses en las paradas y crear horarios más fáciles de recordar para los usuarios». Además, la 5 modifica su itinerario y accede a Nueva Segovia a través del barrio Comunidad de Villa y Tierra, dando también servicio a la carretera de Valdevilla. Es decir, cambia el sentido de circulación para combinarse con la línea 4 y entra a Nueva Segovia por la calle Vicente Aleixandre para salir por Gerardo Diego.

Es una modificación contestada por un grupo de usuarios, que el pasado jueves presentaron en el registro del Ayuntamiento 1.100 firmas para pedir que no se lleve a cabo para que la línea de Nueva Segovia «se quede como está», por lo que probablemente harán las mismas alegaciones en el periodo de exposición pública del pliego.

Línea a línea

Las líneas 7 y 14 transportan pocos viajeros, en especial la 14, por lo que se fusionarán en una única línea 7, que hará el recorrido desde la Plaza de Artillería, pasando por la Comunidad de Villa y Tierra para seguir por Nueva Segovia y llegar hasta centro comercial Luz de Castilla. La línea 8, de Puente de Hierro a Colón, cuenta con dos autobuses y a lo largo del día realiza 11 viajes a Zamarramala y Hontoria. Sin embargo, «es un desconcierto de itinerario y frecuencias», según Muñoz-Torrero.

Por eso, esta línea se dividirá en dos: la línea 8 desde el polígono de Hontoria hasta Colón, pasando por Puente de Hierro, y una nueva línea 9 con el recorrido Puente de Hierro-Plaza de Artillería-Zamarramala. Por tanto, los barrios incorporados de Zamarramala y Hontoria pasan de tener un servicio esporádico a uno regular cada hora. La actual línea 9 desaparece y se crea la 10, que atiende la petición de los vecinos del casco histórico para que un servicio de transporte pase por el centro de Salud de San Lorenzo.

3,1 millones de viajeros

Según el proyecto de explotación el servicio público de autobuses recorrerá un total de 1,6 millones de kilómetros al año, lo que supone 114.278 horas de conducción y se estima que habrá 3,1 millones de viajeros cada año. El coste anual será de cerca de 5,5 millones de euros y la subvención que otorga el Consistorio a la empresa adjudicataria asciende a cerca de 3,4 millones.

La flota estará compuesta por 28 autobuses integrales, dos más que en la actualidad, de los cuales 18 serán nuevos y el resto seguirán empleándose los adquiridos entre 2014 y 2015. Todos tendrán motor diesel de alta tecnología y una potencia mínima de 219 caballos.

Las mejoras integradas en este futuro contrato, que no comenzará a funcionar hasta mediados de 2018 (una vez adjudicado a la nueva concesionaria), incluyen la doble rampa eléctrica para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente en accesibilidad y dos asientos especiales para personas con movilidad reducida.

El conductor: si bebe, no conduce

Entre las novedades del pliego también destacan la incorporación del Alcolock, un detector de alcohol que impide que el vehículo se ponga en marcha si el conductor da positivo al soplar, el sistema de videovigilancia a bordo, la incorporación de ‘wifi’ y el sistema de recarga de móviles para los pasajeros. También dispondrán de una aplicación móvil con información de la llegada de autobuses en tiempo real. Datos que podrán visualizarse en 15 nuevos paneles informativos que se instalarán en diferentes paradas de la ciudad.

Los usuarios contarán con una oficina física de atención al cliente en la estación de autobuses y podrán realizar el pago con tarjeta sin contrato, lo que permite un ahorro de tiempo importante en las paradas.

Notivos para la abstención

La falta de participación, diálogo e información por parte del equipo de Gobierno fue en el pleno otro de los puntos en los que se mostraron de acuerdo los cuatro grupos: PP, IU, Ciudadanos y UPyD-Centrados en Segovia, que finalmente se abstuvieron en la votación. En este sentido, el portavoz de IU, Ángel Galindo, indicó que ha sido un pliego cerrado en el que los grupos solo han tenido la opción de votar sin hacer aportaciones, y destacó «las mentiras sucesivas que no solo reflejan la falta de talante democrático sino el engaño a la ciudadanía».

La portavoz del PP, Raquel Fernández, hizo referencia al oscurantismo y las dificultades para acceder a la documentación y atribuye al equipo de Gobierno la responsabilidad de que este pliego «solo haya servido para cumplir con el expediente de renovación en lugar de aprovechar la oportunidad de mejorar y replantear el modelo de movilidad de la ciudad a nivel global».

Más propuestas

Entre las propuestas de los grupos de cara a la futura mejora del servicio, Cosme Aranguren, de UPyD, señaló la creación de un intercambiador en la Plaza de Artillería. «Desde este punto saldrían lanzaderas de menores dimensiones para adentrarse en el casco histórico para atender la demanda y perjudicar lo menos posible al medio ambiente y al Acueducto», detalló. También insistió en la necesidad de negociar con la Junta de Castilla y León la posibilidad de extender el servicio al área metropolitana, incluyendo municipios como La Lastrilla y Palazuelos de Eresma.

La portavoz de Ciudadanos (C’s), María Josefa García Orejana defendó como Raquel Fernández la bajada de un autobús, aunque sea de pequeñas dimensiones, por la calle José Zorrilla, porque a pesar de que la distancia a una parada de autobús desde esta arteria de la ciudad es de entre 20 y 200 metros consideran que es «demasiado para personas mayores o con movilidad reducida».

Plazo para alegaciones

Tras la aprobación del pliego, los grupos políticos, los ciudadanos y las instituciones y empresas disponen de 40 días naturales para alegaciones, después se producirá la licitación y la empresa adjudicataria tendrá un mes más desde la firma para iniciar la actividad y seis meses de periodo transitorio.

En cuanto a las 1.100 firmas recogidas por los vecinos de Nueva Segovia, Muñoz-Torrero asegura que se trata de una confusión en la información recibida, ya que está convencido de que la línea 5 va a mejorar considerablemente. «La distancia será prácticamente la misma, igual que el tiempo de recorrido que variará como mucho en tres o cuatro minutos, sin embargo, pasarán con el doble de frecuencia», puntualiza. Sin embargo, el portavoz de IU, Ángel Galindo, atribuye este conflicto a la falta de transparencia por parte del Consistorio, aunque comparte el argumento del concejal y defiende esta mejora para los vecinos.

En el pleno el debate lo cerró la alcaldesa, Clara Luquero, quien advirtió que con este contrato los segovianos van a tener «el mejor servicio de transporte urbano de todas las ciudades españolas con similares características y población». Del mismo modo, recalcó que se han mantenido reuniones tanto con la oposición como con las asociaciones de vecinos de los diferentes barrios de la ciudad para informarles de las condiciones.

No obstante, precisó que las decisiones se han tomado atendiendo al informe de un especialista en movilidad y transporte que ha trabajado durante un año recorriendo y estudiando las líneas de autobús para lograr la mejor racionalización y coordinación posible. Eso sí, al contrario, argumentó que el técmnico ha indicado que el servicio estará «sobredimiensionado» respecto al de otras ciudades, y reconoció en este sentido que ha habido decisiones políticas como la de mantener el microbús del casco histórico a pesar de que su rentabilidad es nula, ya que solo viajan entre 30 y 35 pasajeros al día frente a los entre 4.000 y 5.000 del resto de líneas.

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