Un segoviano que quiere triunfar en Las Ventas

Pablo Atienza brinda un toro. /Foto del perfil en Facebook de Pablo Atienza
Pablo Atienza brinda un toro. / Foto del perfil en Facebook de Pablo Atienza

El novillero Pablo Atienza, que en junio cumple 26 años, figura en los carteles programados para las tardes del 15 de abril y del 21 de mayo

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Pablo Atienza volverá a pisar la arena de Las Ventas con la ilusión de poder triunfar en el templo mundial del toreo. El novillero segoviano ya dejó algunos trazos de su arte el año pasado. Ese buen hacer no ha pasado desapercibido y ha calado en los promotores y la exigente afición de la plaza madrileña, que han vuelto a depositar la confianza y sus expectativas en él, al incluir su nombre en dos carteles de la florida y prestigiosa primavera taurina de la capital de España.

La primera cita será justo dentro de una semana, el domingo 15 a las 18 horas. Pablo Atienza comparte terna con otros novilleros que se encuentran en los primeros puestos del escalafón y con hambre de triunfo importante como son Ángel Jiménez y Rafael González. Los diestros lidiarán astados de José Luis Pereda-La Dehesilla.

La segunda fecha en la que el segoviano se citará con su sueño de abrir por fin la puerta grande de Las Ventas será en el mes de mayo, concretamente el día 21, dentro ya de la prestigiosa Feria de San Isidro. En este festejo con picadores se lidiarán seis novillos de la divisa del Conde de Mayalde. Junto a Pablo Atienza completan el cartel de la tarde Toñete y Alfonso Cadeval.

El año pasado, con motivo de las finales del ciclo de corridas nocturnas que celebra el coso madrileño, el novillero segoviano ya llamó con fuerza a la emblemática puerta grande de la plaza de la capital de España. Estuvo a punto de 'derribarla' después de tocar pelo y cortar una oreja al primero de su lote. En el segundo, la suerte definitiva del estoque le privó del segundo apéndice y del soñado triunfo que anhela desde niño. Se llevó la ovación de los tendidos y sobre todo el buen sabor de boca en el aficionado, que espera que remate la faena y culmine el idilio iniciado con Las Ventas la noche del 12 de agosto del año pasado en la que rozó la gloria.

De la Escuela de El Espinar

Dicen que le casta le viene al galgo. Atienza es un apellido con pedigrí. Una dinastía de picadores, aunque el joven novillero, que en junio cumplirá 26 años, se decantó por el toreo a pie. El Norte de Castilla le entrevistó hace ocho años, cuando ya apuntaba maneras y anhelos en la ahora desaparecida Escuela Taurina de El Espinar con el maestro Antonio Sánchez Puerto, que le inculcó el concepto del toreo clásico y puro. «Quiero ser torero y no vivo para otra cosa, me paso las veinticuatro horas del día pensando en el toro y cuando llega el momento de plantarme delante de un animal, soy feliz», aseveraba en esa entrevista.

Nada más cumplir la mayoría de edad, el segoviano confesaba que soñaba con vestirse de luces en Las Ventas, delante de un público exigente y entregado, y triunfar, sobre todo triunfar. Parte de esa ilusión ya la ha cumplido. Queda rematar el deseo. «Es lo que me llena; nada más», incidía en el ruedo espinariego citando a sus referentes: Morante de la Puebla y José María Manzanares. En 2011 comenzó su batalla en los ruedos. Con su debut vinieron los triunfos en el Bolsín de Medina de Rioseco o el segundo puesto en el de Ciudad Rodrigo.

Atienza se trasladó después a Morazarzal, donde moldeó y cuajó su arte en novilladas de la Comunidad de Madrid. El último paso fue la Fundación de El Juli donde concluyó la primera etapa de su vida taurina. En esa escuela compartió vivencias y enseñanzas con el ahora matador de toros mexicano Héctor Gabriel.

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