Segovia y el Real Sitio, de ida y vuelta

Vehículos circulan por la carretera de La Granja. /Antonio Tanarro
Vehículos circulan por la carretera de La Granja. / Antonio Tanarro
De calle en calle

La carretera de La Granja, con una longitud total de 26,7 kilómetros, atraviesa el embalse del Pontón Alto

CLAUDIA CARRASCALSegovia

Une Segovia con uno de los principales municipios de la provincia, El Real Sitio de San Ildefonso, y durante su recorrido, además de un claro ejemplo de los campos de Castilla a ambos lados, se aprecia de fondo la Sierra de Guadarrama. Aunque es la CL-601 Madrid-Valladolid, en Segovia es conocida como carretera de La Granja, y tiene una longitud total de 26,7 kilómetros. Atraviesa La Granja y Valsaín, para concluir en lo alto del puerto de Navacerrada. Sin embargo, la distancia entre Segovia y El Real Sitio es de cerca de 7,5 kilómetros. Son muchos los ciclistas que realizan este recorrido a diario y es que, aunque el tráfico es denso, la mayor parte del trazado discurre en paralelo a un carril bici que facilita la circulación de los usuarios de la bicicleta, que la utilizan o bien para llegar hasta Segovia o en sentido contrario al Real Sitio, así como para acceder a alguna de las más de veinte rutas ciclistas de la Sierra de Guadarrama.

En esta carretera se encontraba, hace varios siglos, una ermita dedicada a San Ildefonso. Posteriormente, en el siglo XV, Enrique IV dispuso la construcción de un pabellón de caza en Valsaín, conocido como la Casa del Bosque, según cuenta Juan Antonio Folgado en su libro ‘Las calles y plazas de Segovia y sus barrios incorporados’. Además, añade que la reina Isabel la Católica concedió en 1477 la ermita y las posesiones circundantes a la Orden de San Jerónimo, del monasterio segoviano de Santa María de El Parral. Entre 1552 y 1556, Felipe II edificó sobre los restos de la anterior construcción el Palacio de Valsaín, que fue utilizado por los monarcas españoles hasta el incendio que lo destruyó en 1607.

En esta vía se ubicaba, hace varios siglos, una ermita dedicada a San Ildefonso

Sin embargo, fue Felipe V, con la instauración de los Borbones, quien adquirió las posesiones de los Jerónimos en 1720 par construir un palacio y jardines al estilo de Versalles, dando así lugar al Palacio Real de La Granja, que hoy día conocemos, y en torno al cual se fue desarrollando la población. Actualmente, en el inicio de esta calzada se encuentra la Plaza de Toros de la ciudad, inaugurada por el matador sevillano Pepe Hillo en 1805. Fue impulsada por Sociedad Económica Segoviana de Amigos del País para celebrar en ella los eventos taurinos que hasta entonces tenían lugar en la Plaza Mayor. El coso segoviano, de estilo románico, tiene una capacidad para 7.500 espectadores y es considerada una plaza de segunda categoría, ya que para ser de primera es necesario que se celebren al menos quince espectáculos anuales, de los cuales diez deben de ser corridas de toros.

La plaza divide la zona más moderna de la ciudad de aquella más antigua y lleva dos siglos viendo pasar a figuras de la tauromaquia de todos los tiempos como Antonio Bienvenida, Paquito Muñoz, Félix de Vega, Victoriano de la Serna, Santiago Martín ‘El Viti’, Andrés Hernando, David Mora, Julián López ‘El Juli’ o el segoviano Víctor Barrio, fallecido hace poco más de un año. En ella, se han celebrado en el coso eventos de envergadura como el que tuvo lugar a finales de los 90 y que el Rey Juan Carlos y a la infanta Elena no quisieron perderse. Se trataba de un paseíllo de la Feria de San Pedro en el que se encontraron toreros de tres generaciones; Antonio Chenel ‘Antoñete’, Enrique Ponce y Julián López ‘El Juli’, que por aquel entonces tenía solo 16 años. Otros monarcas como Alfonso XIII y Victoria Eugenia también pasaron por esta plaza. La mampostería de sus muros está asentada con hileras de ladrillos y todavía conserva la esencia de sus orígenes con tribunas de madera distribuidas en palcos y un diseño que recuerda a un coliseo romano.

El coso segoviano, uno de los pocos en España que todavía es de propiedad privada, ha sufrido varias reformas y reconstrucciones para la mejora y embellecimiento ante la amenaza, incluso, de ruina. Entre 1990 y 1995 se restaura y finaliza hasta dejarla en las condiciones que hoy en día se encuentra. No obstante, posteriormente, se han realizado diferentes labores de reacondicionamiento, especialmente centradas en la tribuna, el graderío y los burladeros, que ahora son de color rojo.

Próximo a la plaza de toros se encuentra el desarenador de La Retina, una construcción con bóveda apuntada que se sitúa a una distancia de 13,3 kilómetros de la toma de agua de la Sierra de Guadarrama. Es una obra de finales del siglo XV o principios del XVI que fue sometida a una importante restauración en el XVIII. Sin embargo, esta no es la construcción original, que tendría más de dos siglos de antigüedad, ya que se construyó en la misma época que el Acueducto romano de la ciudad.

Segovia conserva dos desarenadores, el de la carretera de La Granja y otro a menos de 800 metros de distancia, frente al colegio Claret. La finalidad de estos depósitos era retener el agua para que depositara la arena y se limpiarla de impurezas antes de canalizarse a través del Acueducto para abastecer a la población. El de La Retina, además, de eliminar la suciedad del agua, regulaba el caudal.

Estos desarenadores son hoy en día un reclamo turístico, ya que están incluidos en de las rutas que ha configurado el Ayuntamiento de Segovia con el fin de que los visitantes se acerquen hasta las zonas más desconocidas del Acueducto y conozcan su funcionamiento. Precisamente, este impulso se dio en 2015 tras realizar una intervención que contó con un presupuesto de 8.000 euros y que incluía la limpieza de las cubiertas de piedra y del interior de ambos depósitos, la reparación de los elementos verticales de señalización y el arreglo de las puertas.

El coso taurino, uno de los pocos de España de propiedad privada, ha sufrido reformas ante la amenaza de ruina

Desde esta carretera también se pueden ver el nuevo edificio de la Tesorería General de Seguridad Social, cuyas instalaciones se abrieron al público en septiembre de 2016, aunque la inauguración oficial corrió a cargo del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el pasado mes de abril. En esta sede, de 14.500 metros cuadrados, trabajan en torno a 120 empleados que dan servicio a los más 57.500 afiliados a la Seguridad Social en la provincia, a 33.000 pensionistas y a las 6.000 empresas segovianas.

Sesenta aniversario

Pocos metros adelante, en la acera de enfrente se sitúa el IES La Albuera, que este año celebra el sesenta aniversario. En su oferta educativa además de la ESO y Bachillerato, también en la modalidad bilingüe de francés, ofrece grados medios como el de Electromecánica de vehículos o Carrocería y superiores como Automoción, Mecatrónica Industrial y Actividades Físico-Deportivas.

A un lado de esta calzada, de doble sentido y titularidad autonómica, se encuentra el barrio de Nueva Segovia y junto al polideportivo de esta zona, el Pedro Delgado, en el número 49, está el Bikepark Segovia. Es un circuito, formado por piedras y troncos en el que se dan cita los aficionados del trial, una modalidad en la que los ciclistas deben salvar los obstáculos tratando de realizar el mínimo número de apoyos posible con los pies. Precisamente, en esta pista ya se ha celebrado, desde su puesta en marcha en 2016, dos años consecutivos la Copa de Castilla y León de Trial, organizada por El club Segotrial en colaboración con el Instituto Municipal de Deporte.

Ya en el último tramo, fuera del núcleo urbano de Segovia y antes de llegar a La Granja, la CL-601 pasa por la urbanización Quitapesares. Asimismo, la vía atraviesa el embalse del Pontón Alto, gestionado por Confederación Hidrográfica del Duero y con una capacidad ligeramente superior los siete millones de metros cúbicos. Las 80 hectáreas este embalse, que coge el agua del río Eresma, permiten abastecer de agua a Segovia y a varias localidades limítrofes.

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