Segovia quiere ser la vanguardia en la performance

Miguel Ángel Maroto, en la performance de Toledo. / El Norte

El artista Miguel Ángel Maroto impulsa la creación de una red internacional de ciudades

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

«El arte, además de ser una profesión importante para la sociedad, es un continuo avance en innovación, investigación y desarrollo social y profesional gracias a una cultura abierta e incluso pedagógica». El segoviano Miguel Ángel Maroto ha comisariado recientemente el primer Encuentro Internacional de Performance y la segunda edición del Retablo de Onir, que se han celebrado en Toledo. Su concepción del arte no es exclusiva. Los creadores que han acudido a la cita manchega comparten esta visión.

La responsabilidad del segoviano en la organización de este foro le ha venido sobrevenida. Maroto, que es vicepresidente de la asociación nacional Onir Arte Espacio Tiempo, ha tenido que coger el testigo forzoso por la «baja oficial» del presidente, Fernando Barrero, que días antes fue víctima de una «injusta agresión», explica el grabador segoviano. Así, ha sido él que ha asumido la carga del proceso creativo del encuentro toledano. «Hemos trabajado como demonios», comenta. Pero por lo que cuenta, la experiencia ha vuelto a valer la pena, ya que no es la primera vez que se embarca en este proyecto. Es más, Maroto transmite el deseo y el propósito de ampliar el radio de acción por España y también por el mundo.

El encuentro desarrollado en Toledo ya ha tenido un cariz internacional. En él han participado, por ejemplo, el chileno David Heredia; Hu Huiming, de China; Gabrielle Mendieta, procedente de Colombia; el francés Bastian Knöller; el italiano Gabriel Scali; Lia Virdiana Domínguez, de México, los rusos Ekaterina Zhukova y Simon Shcherbakov; o al estadounidense Lidsey Grotts, que protagonizó junto a la española Reyes Caballero, la performance preparada para el evento por Miguel Ángel Maroto.

La iniciativa Nexo 2017 ha sido «pionera en el desarrollo de un encuentro internacional de performance en España gracias a un formato muy original». El evento ha tenido mucho de pedagógico, ya que por primera vez se ha becado a doce jóvenes creadores. El artista segoviano subraya cómo ha emergido una iniciativa de innovación e investigación en el mundo de la performance que aúna también la formación.

El encuentro acabó con un ‘macrohappening’ abierto al público que tuvo una gran acogida y con un ‘catering’ en el que la condición era que todos los alimentos que se sirvieran fueran blancos o rojos.

El festival sumó la segunda edición del Retablo de Onir, un suerte de actividad multidisciplinar inspirada en las ensoñaciones creativas de autores que logran plasmarlas en las más diversas manifestaciones y expresiones. Son 800 huecos de 25 por 25 centímetros que ‘invitan’ a los artistas a cubrirlos con dibujos, pinturas, grabados, relieves escultóricos, fotografías, poemas, etcétera. Este año, ha contado con la novedad de «la participación por la vía digital desde distintos puntos del mundo», explica Maroto. Doscientos artistas de alto nivel por su calidad y creatividad han expresado en este retablo el mundo de los sueños.

Asimismo, el encuentro ha impulsado otra iniciativa que va a dirigir el segoviano. Se trata de Radio Onir, consistente en «un podcast a nivel internacional para hablar de lo mucho que tienen que contar y narrar los artistas sobre su vida, su trabajo y sus creaciones culturales».

La asociación tiene hambre de extenderse y expandirse en su búsqueda y concreción de operativos para la gestión cultural en España y el extranjero. Y es que «el mundo del arte es esencial para conocer y la mayor riqueza de un país; por eso los políticos deberían fijarse primero en la cultual de sus propios países. España, pero también el resto del mundo debe mejorar en este sentido», apostilla el creador segoviano.

Proyecto en 2018

Precisamente, Miguel Ángel Maroto pone de relieve el relevante papel que quiere que juegue Segovia en al expansión de la actividad de la asociación, sobre todo en lo que respecta al arte de la performance. ya está planeando para el año que viene un proyecto de ámbito internacional que tendría su centro de operaciones en la localidad de Cabañas de Polendos.

Además, muestra su anhelo de que Segovia recupere la posición de vanguardia que ya tuvo en los años noventa, cuando fue uno de los centros neurálgicos de la performance en España. Durante tres años –recuerda Maroto– se organizaron circuitos que reunían más de cincuenta intervenciones cada fin de semana que se desarrollaban en salas, calles, etcétera.

Ahora, la propuesta consiste en «crear una red de tentáculos operativos entre ciudades». Segovia sería uno de los «epicentros» de este movimiento para la evolución de la performance y también del ‘land art’ (arte en la naturaleza), añade el artista, que precisa que incluye a todas las disciplinas artísticas. El perfil de los socios de Onir responde a «artistas con un amplio currículum y con una gran capacidad y experiencia en la gestión cultural», explica el segoviano.

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