Segovia evoca el legado de Alfonso X el Sabio

Mariano Rajoy posa junto a otros cargos políticos y a los homenajeados, durante el acto de imposición de las cruces de Alfonso X el Sabio en el Alcázar de Segovia. /Antonio de Torre
Mariano Rajoy posa junto a otros cargos políticos y a los homenajeados, durante el acto de imposición de las cruces de Alfonso X el Sabio en el Alcázar de Segovia. / Antonio de Torre

Rajoy asegura que «la cultura vertebra España y nos sitúa en el mundo»

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

La conexión de Segovia con los quince nuevos miembros de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio estuvo presente ayer en el Alcázar, la fortaleza que fue una de las residencias favoritas del monarca y que reformó en el siglo XIII para instalar en la torre de Juan II su observatorio astronómico. La influencia en la cultura española y europea del rey que da nombre a los galardones fue resaltada por todos los participantes en la ceremonia de imposición de las Grandes Cruces de Alfonso X a dieciséis personalidades que destacan por su «esfuerzo, tesón, mérito y talento», como subrayó el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en «un acto que me permite hablar bien de España». Dieciséis ciudadanos que, cada uno en su ámbito, «han prestado un servicio único al país», y que hablan de la cultura española, que «vertebra España y nos sitúa en el mundo» y los galardonados, señaló el presidente, «constituyen un legado plural e integrador, capaz de trascender las distancias geográficas e históricas para construir el proyecto que nos une y nos enriquece, para hacer una España abierta y diversa, con vocación de mejorar, de innovar y de no quedarse nunca atrás porque gracias a su labor España es un país mejor».

En la bienvenida a Rajoy, al presidente de la Junta Juan Vicente Herrera, al ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, a los galardonados y a los invitados, la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, enfatizó en la historia de la ciudad, «orgullosa de su pasado y que proyecta su futuro a través de ese legado cultural, porque creemos que educación y cultura son generadoras de espacios de convivencia pacífica, para la creatividad, espacios de dignidad y libertad». Fue una línea argumental que también siguió el presidente del Gobierno cuando subrayó tras imponer las cruces de Alfonso X que «valorar la grandeza de nuestros contemporáneos es una excelente forma de pensar en los españoles del mañana».

Rajoy no incidió de forma especial en la situación de Cataluña, apenas se vislumbra una referencia en la referencia a «hacer una España abierta y diversa». Fue algo más directo Juan Vicente Herrera, pero también sin mencionar la comunidad catalana.

Respuesta a las necesidades

Tras recalcar que Castilla yLeón es una comunidad que «admira todas las manifestaciones del talento, científicas y artísticas», como las de los galardonados, y después de insistir en que la cultura hay que entenderla como «recurso estratégico que debemos poner al servicio del desarrollo, y junto a ella la educación», declaró que es especialmente cierto «en una comunidad como Castilla y León que justifica día a día su existencia no por causar dificultades al conjunto de España, no por plantear reivindicaciones, banderas o fronteras de nuevo cuño sino, fundamentalmente, por dar respuesta a las necesidades de una sociedad, de unas familias y de unos jóvenes en su formación para una España de futuro, para una España mejor».

Es el desafío de la comunidad, de sus instituciones y universidades, y es una necesidad poner el patrimonio y la cultura al servicio del desarrollo económico y la creación de empleo, porque, concretó Herrera, «la historia, la cultura, la ciencia y la educación progresan gracias a la iniciativa y al esfuerzo diario de toda la sociedad, y dentro de ella de manera destacada gracias a las personas más activas, responsables y comprometidas que gozan de un talento superior». Como quienes recibieron ayer las grandes Cruces de la Orden de Alfonso X el Sabio.

Grynspan: «Este país es esencia europea e iberoamericana, confluencia de identidades»

Méndez de Vigo remarcó que la incorporación de estas dieciséis personalidades a la Orden Civil de Alfonso X el sabio es «un reconocimiento de Estado» a quienes poseen «brillantes carreras profesionales» de cuyo talento «nos beneficiamos todos», porque además contribuyen a que en la era digital la cultura en español sea «compartida, difundida y global».

En nombre de todos los galardonados, la costarricense Rebeca Grynspan agradeció las distinciones, «me atrevo a pensar que no por nuestras capacidades sino por el uso que hacemos de ellas para intentar el progreso de nuestras sociedades, y digo intentar porque uno tiene el derecho al esfuerzo». Apeló a «valorar el derecho a trabajar por nuestros ideales porque es el sentido de la libertad», y destacó que el conjunto de nuevos miembros de la Orden de Alfonso X proceden de seis países distintos, «todo un testimonio de la diversidad de la riqueza y la sabiduría humana».

Señaló Grynspan que «España es esencia europea e iberoamericana, es esa confluencia de identidades, de fusiones, de culturas, que conviven en democracia respirando el aire de la libertad». La España que «se engrandece con el respeto a la diversidad me abrió las puertas hace cuatro años, como a tantos otros, bendita la generosidad de este país», dijo. Y al mencionar los caminos «que conducen a un mundo mejor» evocó el verso de Machado : «Más que una persona al uso que sabe su doctrina, en esta vida importa ser, en el buen sentido de la palabra, bueno».

El mismo mensaje había expresado antes el ministro de Cultura. Íñigo Méndez de Vigo. Primero con su alusión al Alcázar de Segovia, residencia en el siglo XIII de Alfonso X, un rey que «no quería reinar sobre un pueblo inane porque lo consideraba sinónimo de un pueblo envilecido. Su conciencia de responsabilidad hace de su proyecto cultural una clara extensión de su proyecto político», indicó.

Lengua global

El ministro manifestó que «la cultura en español no distingue fronteras geográficas ni discrimina disciplinas», y destacó que su departamento la impulsa a través del proyecto 'El español, lengua global', «una iniciativa nacida para repensar el valor del español en el mundo, no solo como lenguaje sino como generador de oportunidades para toda la comunidad hispanohablante, que forman más de 500 millones de personas».

Después, Méndez de Vigo señaló que todas las personalidades distinguidas ayer «representan ideales a los que debe aspirar una sociedad moderna, innovadora y con un rico patrimonio histórico y cultural a sus espaldas. A todos les agradecemos hoy su vida y su obra al incorporarles al elenco de la Orden de Alfonso X el Sabio». Y finalizó el ministro su intervención, tras realizar la 'laudatio' de la trayectoria de cada uno, con la afirmación de que «España es una gran nación. Su historia, su cultura, su ciencia viva, presente y futura la vertebra, la identifica y la enriquece, la ennoblece también a través del trabajo de quienes hoy condecoramos, seguidores de la sabiduría y el talento del rey que, volviendo la mirada hacia su reino, dejó escrito: 'Pues esta España que decimos tal es como el paraíso de Dios'».

Galardonados

Los galardonados fueron Víctor García de la Concha, exdirector de la Real Academia Española de la Lengua y del Instituto Cervantes; el artista y creador del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca Gustavo Torner de la Fuente; el jurista José Joaquín de Ysasi-Ysasmendi, presidente de la Asociación de Amigos del Centro de Arte Reina Sofía; Gil Carlos Rodríguez Iglesias, presidente del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 1994 a 2003; Alicia Koplowitz, presidenta de la Fundación Vida y Esperanza y mecenas; Hermann Parzinger, presidente de la Fundación del Patrimonio Cultural Prusiano y divulgador de la cultura española en Alemania; la galerista y también mecenas Soledad Lorenzo; Carmen Laffón, pintora y Premio Nacional de Artes Plásticas; Irina Bokova, directora general de la Unesco; Rebeca Grynspan, responsable de la Secretaría General Iberoamericana y exsecretaria general adjunta de la ONU; Carlos Solchaga, exministro de Industria y de Economía y vicepresidente del Patronato del centro de Arte Reina Sofía; Guillermo de la Dehesa, exsecretario de Estado de Economía y exsubgobernador del FMI y del Banco Mundial; el exdirector del Museo del Prado, Miguel Zugaza, y el cardiólogo Valentín Fuster, director del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares.

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