El sector resinero cerrará en un mes una «buena campaña» pese a la sequía

La concejala de Medio Ambiente, Montserrat Rodrigo, y la presidenta de la asociación nacional, Francisca Jurado, escuchan las explicaciones de un resinero. /Mónica Rico
La concejala de Medio Ambiente, Montserrat Rodrigo, y la presidenta de la asociación nacional, Francisca Jurado, escuchan las explicaciones de un resinero. / Mónica Rico

Las estimaciones apuntan a una producción superior a las 10.000 toneladas en la provincia

MÓNICA RICOCuéllar

Decenas de profesionales se citaron ayer en Cuéllar para disfrutar de la Fiesta Nacional de la Resina y analizar el momento actual del sector, cuando falta en torno a un mes para la finalización de una nueva campaña. La iniciativa ha sido promovida por la Asociación Nacional de Resineros y el Ayuntamiento de Cuéllar y el objetivo, según destacó la presidenta de la agrupación, Francisca Jurado, era pasar un día divertido, darse a conocer y «compartir con todo el mundo lo que es nuestra actividad de la resina».

La jornada, marcada por la agradable meteorología, comenzó en el Santuario de Nuestra Señora la Virgen del Henar, patrona de los resineros, con una eucaristía en la que participaron decenas de personas, que seguidamente se trasladaron hasta los paseos de San Francisco de Cuéllar, donde se celebró el grueso de actividades. Además de convertirse en punto de encuentro festivo, también supuso un foro de debate y análisis de un sector que en la provincia de Segovia resurgió hace algunos años y que en la actualidad cuenta con alrededor de 1.600 resineros repartidos por toda la geografía nacional. Uno de los aspectos que su puso bajo la lupa fue la campaña actual, todavía inconclusa, por lo que muchos no se quisieron aventurar a entrar en detalles. No obstante, se espera buena, aunque la sequía también ha castigado al pinar. La presidenta de la asociación señaló que, a su juicio, será una «buena campaña, pero no buenísima, se quedará un poco media, aunque hasta el final no se sabe», señaló.

El cambio climático y que el calor se alargue tantos meses no afecta de forma especial al resinado, aunque sí la escasez de lluvia, pues los pinos, como cualquier árbol si no tiene agua, acaban por agotarse y dejan de soltar miera, por lo que la metereología es uno de los factores a los que año tras año se enfrenta el sector.

También afirmó Jurado que la situación actual del sector en general es buena, ya que se mantiene en cuanto a empleo y precios. Los retos a los que se enfrenta pasan por tratar de conseguir que la profesión sea cada vez más sólida, para lo cual todavía queda mucho camino. Al tratarse de un trabajo temporal, año tras año se buscar una fórmula para que en los meses en los que el resinero deja de trabajar el pino, se pueda compaginar con otras actividades relacionadas con el sector forestal. Otra de las cuestiones clave que resaltó Guillermo Arranz, secretario de la asociación, es el problema de las adjudicaciones de los aprovechamientos. Se trata de adjudicaciones abiertas a las que concurren desde pequeños resineros hasta grandes empresas, por lo que en muchas ocasiones los precios de los pinos se disparan. Es por ello, dijo, que «necesitamos que el aprovechamiento de resinas se considere un aprovechamiento vecinal», primero para que no aumenten los precios. Después, el aprovechamiento de resinas sobrante se podría licitar, ya que no surgirían problemas entre los pequeños resineros.

Aunque el precio del kilo de resina se marca al inicio de la campaña, este se viene manteniendo durante los últimos años en torno a un euro.

El importe lo determinan las empresas en función de sus trabajos de transformación, por lo que en algunas ocasiones se le da valor añadido al aguarrás, mientras que en otras a la colofonia. Así, en función de los importes de estos productos se fijan unos precios u otros.

Pero este importe también puede estar ligado a los problemas de las adjudicaciones, pues si aumentan los precios de los pinos, «está claro que disminuye la renta del resinero, por lo que nos encontramos ante un grave problema», destacó Arranz, resinero de Navas de Oro. En este sentido, el vicepresidente de la Asociación Nacional de Resineros, el leonés Alejandro García, señaló que con el precio del kilo en torno a un euro se está al límite de la rentabilidad, por lo que «en el momento en que disminuya y aumenten los precios de las licitaciones, habrá gente que abandonará el sector y nosotros trabajamos por reunirnos, por intentar que el sector se mantenga y poco a poco vaya creciendo».

Aunque la asociación no maneja datos exactos sobre la superficie resinable de la provincia, puesto que se cuenta con monte público y privado y es difícil conocer al detalle las cifras de las toneladas que se pueden recoger en una campaña, las estimaciones apuntan a que cada resinero recoge, de media, entre 15.000 y 20.000 kilos, aunque depende del número de pinos y de la campaña. Los cálculos también sitúan en torno a 500 ó 600 el número de resineros a lo largo y ancho de la provincia, por lo que la producción podría superar las 10.000 toneladas. Segovia sigue a la cabeza del sector de la resina, con alrededor del 50% de la producción y del número de resineros de toda Castilla y León,comunidad que cuenta con más del 75% de toda la nacional. En estos momentos, en el panorama nacional está irrumpiendo con fuerza Galicia, aunque también existe algo de producción en Extremadura, Andalucía y Castilla La Mancha. En la región, aunque despunta Segovia, seguida de Soria, prácticamente todas las provincias cuentan con pinos en resinación, a excepción de Palencia, donde la actividad es prácticamente inexistente.

Riesgos

La presidenta de la Asociación Nacional de Resineros destacó la importancia de una profesión en la que los trabajadores arriesgan mucho, «puesto que estamos en el monte en los meses con más peligro de incendios» y aportan otro tanto. «Contribuimos al asentamiento de población, algo que es muy importante y creamos empleo». Francisca Jurado indicó que a los 1.600 resineros de toda España hay que sumar otros tantos empleos indirectos en industrias transformadoras o transporte. «El asentamiento de población en Castilla y León, en las zonas rurales, es importante y estamos queriendo quedarnos en nuestros pueblos, una cuestión a tener en cuenta», apuntó.

En 2013

Con el objetivo de defender los derechos de los trabajadores del sector en toda España nació, en el año 2013, la Asociación Nacional de Resineros, entidad sin ánimo de lucro, que trabaja por la unión y la consecución de apoyos para que el sector sea más sólido, en un trabajo que no deja de ser estacional.

En la provincia de Segovia se dedican a esta actividad en torno a 600 personas

Desde el año pasado viene celebrando la Fiesta Nacional de la Resina en Cuéllar, una cita que ayer contó con actividades como exposición y venta de herramientas, música en directo, una caldereta popular para todos los participantes y una exhibición de las distintas modalidades de resinación. La cita de ayer supuso una jornada de disfrute y hermandad, en la que los resineros más expertos mostraban a los más jóvenes las técnicas y algunos trucos, además de las posibilidades de utilización de las distintas herramientas.

La villa volvió a acoger la fiesta nacional del sector, a la que acudieron decenas de profesionales

La asociación también realiza a lo largo del año numerosas actividades de formación para profesionalizar el sector y tratar de conseguir que el resinero se convierta en un trabajador integral del monte. Para ello realizan propuestas y sugerencias a las administraciones públicas para acabar con la temporalidad en el trabajo del resinero y mejorar las condiciones económicas y laborales de los mismos, participan en proyectos de investigación e innovación en el sector, para hacerlo más competitivo, y detectan las problemas y carencias, además de trabajar para solventarlos.

Fotos

Vídeos