El sector cárnico quiere consolidar su potencial con diez nuevas industrias

Instalaciones de la fábrica cárnica que posee la empresa Copese en Coca. /Antonio Tanarro
Instalaciones de la fábrica cárnica que posee la empresa Copese en Coca. / Antonio Tanarro

Las exportaciones segovianas de porcino facturaron 14,2 millones de euros el año pasado

EVA ESTEBANSegovia

Un reciente informe de la Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) elevaba a los productos cárnicos y derivados del cerdo como los más exportados por España, con una cifra de negocio superior a los 4.420 millones de euros, seguidos del aceite de oliva (3.366 millones), el pescado y sus conservas (2.905 millones) y el vino (2.745 millones). Además, se unen «sectores con peso importante» como las conservas vegetales, los productos del dulce, la leche y los productos lácteos, las aceitunas de mesa, la carne y derivados del bovino y los aceites de oleaginosas.

La internacionalización de la producción cárnica es, por tanto, prometedor presente, pero que quiere más. Potencial hay, como se desprende de las intervenciones que ayer se recogieron en la presentación de la feria Meat Attraction, que tendrá lugar en el Ifema de Madrid. El edificio del Vicam, de la Diputación de Segovia, acogió un encuentro entre profesionales de diferentes eslabones de la cadena, desde productores hasta hosteleros. Para el diputado provincial de Promoción Económica, Jaime Pérez, las empresas segovianas tienen mucho que decir en este evento y en el futuro que le depara al sector de la industria cárnica.

Basten dos datos. Las industrias porcinas de la provincia que exportan al extranjero facturaron un total de 14,2 millones de euros el año pasado con sus operaciones comerciales más allá de las fronteras nacionales. Asimismo, la cabaña de cerdos en Castilla y León es de unos 3,8 millones de animales. En este segmento ganadero, Segovia se encuentra a la cabeza regional. Las explotaciones concentran la mayor cantidad de cerdos, con unos 1,2 millones aproximadamente, a tenor de los datos facilitados por la Administración regional.

Trabas burocráticas

En clave regional, la producción porcina viene a suponer un tercio de la que genera la ganadería autonómica, con una facturación de 800 millones y más de 15.000 empleados.

El presidente de la Asociación de Industrias Cárnicas de Segovia, Juan Pedro Postigo, ensalza este potencial, aunque con matices. La deseada internacionalización no es precisamente un camino de rosas, sobre todo para las empresas más pequeñas, que son también las más abundantes en la provincia.

«Los países a los que exportamos tienen miedo a que nuestros productos invadan los suyos», se queja Pedro Postigo

«Les cuesta mucho y es muy caro, por lo que no todas pueden cumplir los requisitos que se solicitan», se lamenta el presidente provincial. Además, Postigo expone que «los países a los que exportamos tienen su miedo a que nuestros productos invadan los suyos». En Europa, donde el jamón no está demasiado arraigado frente a otros mercados internacionales debido a los recelos, «son proteccionistas de lo suyo, y cuanto más lo son, más se echan para atrás las empresas».

La industria cárnica de la provincia «se anima a exportar, pero hay grandes trabas desde el punto de vista sanitario y burocrático», añade Postigo.

Esos obstáculos hacen que las operaciones de comercio exterior no sean tan habituales como sería lo deseado. Hay excepciones que confirman la regla, empresas de mayor tamaño en las que la exportación posee un peso importante en la actividad. Por ejemplo, La Prudencia, en Villacastín, que factura anualmente cerca de 19 millones de euros y tiene setenta trabajadores en su plantilla. Las ventas a otros países suponen el 35% de su producción. Otro botón de muestra es el de Copese, en Coca. La compañía que se encuentra detrás de la marca Embutidos Eresma facturó más de 50 millones de euros. Entre los destinos, además de países europeos, está incluso Hong Kong.

En 2015, la suma de las producciones de las empresas segovianas dedicadas a la producción de carne en general –de bovino, ovino, caprino, porcino, equino y aves– resultó ser de 73.541 toneladas, casi seis millones de kilos más que cinco años atrás. «Venimos de pasar una crisis importante y estamos en un periodo de recuperación», señaló el presidente de la asociación provincial. A pesar de ser la cárnica una industria sometida a altibajos, «ha empezado a verse más inversión, se están creando nuevos puestos de trabajo dentro del sector».

Escasea la materia prima

En la actualidad se están haciendo «diez o doce industrias nuevas del sector cárnico en de la provincia y necesitan dar salida al producto», advierte el presidente segoviano al subrayar el reto de impulsar el dinamismo exportador.

Por otro lado, hay momentos en los que «la materia prima escasea, como es el caso actual», apostilló Pedro Postigo, quien reveló que «principalmente nos abastecemos del cerdo y actualmente hay una escasez importante de este animal, por lo que se ha puesto excesivamente caro y perjudica en gran medida al sector». Así pues, el dinamismo de crecimiento se ha «cortado» por esa carencia, reitera el presidente de la industria cárnica segoviana.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos