El barrio de Santa Eulalia despide las fiestas de la Catorcenilla

Los portadores transportan al Santísimo en la procesión, acompañados de autoridades y feligreses. /Antonio de Torre
Los portadores transportan al Santísimo en la procesión, acompañados de autoridades y feligreses. / Antonio de Torre

«La procesión cuenta con la presencia de vecinos de Santa Eulalia y, también de barrios aledaños», señala Esther Santos

LAURA MARTÍNEZ Segovia

La misa en honor a los difuntos del barrio en la mañana de hoy es el último acto organizado para las fiestas del barrio de Santa Eulalia este año. Sin embargo, durante la jornada de ayer se sucedieron la misa con la posterior procesión y la tradicional tajada de chorizo en la puerta de la Cervecería Santa Eulalia, que suponen el broche final a estos cuatro días festivos de los que han disfrutado los vecinos.

«Ha habido muchísima afluencia de gente, los vecinos se han involucrado muchísimo y podemos decir, desde nuestro humilde punto de vista, que las fiestas de la Catorcenilla 2017 han sido un rotundo éxito», comentó Esther Santos, presidenta de la Asociación de Vecinos de Santa Eulalia, minutos antes de disfrutar del vermú acompañado con la tajada de chorizo, que ya es tradición en este céntrico vecindario segoviano.

Tanto la misa solemne como la procesión que la sucedió, congregó a un gran número de feligreses que no dudaron en acompañar al Santísimo en su recorrido. «Creemos que habrán acudido entorno a 200 ó 250 personas, entre vecinos de Santa Eulalia y de barrios aledaños. Es un poco menos que otros años, pero puede ser que algunos se hayan acobardado por el frío», señaló Santos. El Santísimo, a hombros de los portadores de la hermandad, recorrió el tramo de la calle Puente de Muerte y Vida hasta llegar a la rotonda de la plaza de Somorrostro donde cambió su rumbo, de vuelta al templo.

A pesar de las previsiones, no acompañó al Santísimo la dulzaina y el tamboril, sino las voces de los fieles, en su mayoría mujeres, que entonaron canciones a capela.

El balance que desde la Asociación de Vecinos hacen de las fiestas de este año, es positivo, sin embargo, la presidenta asegura que tienen como objetivo para el año que viene «fomentar la creación de tres o cuatro peñas de vecinos, aunque no fueran muy grandes, pero revitalizarían mucho las fiestas». Para evitar escuchar la repetida frase de «estas fiestas ya no son lo que eran», los vecinos del barrio de Santa Eulalia, luchan cada año porque sus fiestas remonten y sean importantes y conocidas como ocurría hace algunas décadas. Se niegan a que desaparezca la tradición y las celebraciones como ha ocurrido en otros núcleos

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