Sesenta heridos al año en Segovia entre pruebas de ‘mountain bike’ y maratones

Una de las heridas en el accidente múltiple registrado durante el simulacro. /Eva Esteban
Una de las heridas en el accidente múltiple registrado durante el simulacro. / Eva Esteban

Los voluntarios de Segovia coordinan una simulación de accidentes en una prueba de biciletas ficticia

EVA ESTEBANSegovia

La coordinación y rapidez entre los profesionales sanitarios es fundamental a la hora de atender una emergencia. De ello son conscientes los más de veinte voluntarios enfermeros, médicos y técnicos auxiliares que se reunieron ayer en Zamarramala para coordinar el primer simulacro de emergencias sanitarias celebrado en la provincia de Segovia relacionado con una prueba deportiva:«El objetivo del preventivo desplegado es organizar todos los recursos humanos disponibles y poner en práctica nuestros conocimientos», aseguró el coordinador de técnicas de emergencias sanitarias y jefe de mando, Julián Muñoz.

Son los encargados de coordinar eventos deportivos como la carrera de San Silvestre o la media maratón que tienen lugar en Segovia, y aunque no trabajan juntos, sino que, tal y como afirmó Muñoz, «unos trabajan en el 112, otros en el Hospital General, en ambulancias convencionales o en centros de salud», todos tienen en común la labor altruista y desinteresada que desempeñan en este tipo de actividades.«Es una forma que tenemos para mejorar nuestras habilidades y actuar mejor en casos de emergencia», prosiguió Rafael Caladevilla, enfermero al mando del simulacro.

Una competición de ‘mountain bike’ fue la prueba escogida para la simulación porque «es un deporte que está en auge en Segovia; cada año se celebran 40 ó 50 carreras», apuntó Muñoz. Para llevarlo a cabo se desplegó un dispositivo sanitario constituido por una ambulancia de soporte vital básico, otra de avanzado, un vehículo de puesto de mando y otro de protección civil. Además, seis personas colaboraron ejerciendo de ciclistas heridos en los cuatro simulacros realizados.

Ninguno de los voluntarios, salvo el técnico coordinador, sabía la localización, la maginud del accidente ni la trascendencia de las lesiones hasta el momento en el que recibían el aviso. En las incidencias, los heridos detentaban diferentes niveles de gravedad; desde rozaduras y arañazos, inmovilizaciones de articulaciones e incluso paros cardíacos. Los voluntarios tuvieron que poner en práctica sus conocimientos en primeros auxilios, reanimación, movilización cervical e instalación de máscaras de oxígeno:«El objetivo era darnos cuenta de que no siempre hay que actuar nada más llegar, sino que primero tenemos que organizar el caos y ver qué tenemos que hacer para posteriormente realizar la atención», aseguró Caladevilla.

A pesar de la veracidad de las actuaciones, todos tenían claro que se trataba de un simulacro y que «no valen las bromas», aclaró Muñoz. Así, el jefe de mando alertó tanto a voluntarios como participantes de que, en caso de accidente o emergencia real, debían comunicarlo «inmediatamente» mediante la seña convenida: «Ésto no es la plaza de Somorrostro».

Traumatismos leves

En las maratones de mountain bike, uno de los grandes problemas a los que tienen que hacer frente y hace que sea uno de los «despliegues sanitarios más complicados» es la longitud del trayecto, puesto que tal y como señaló Muñoz, «la mayoría de competiciones oscilan entre los 60 y 100 kilómetros y es muy difícil de abarcar todo el territorio».

Este año, en carreras celebradas en esta disciplina han atendido «entre 30 y 40 personas», todas ellas con heridas leves como «traumatismos en cadera, rodillas o codos, los más comunes». Otra de las modalidades en las que «tenemos que estar muy atentos» según Julián Muñoz son las maratones, especialmente si se registran temperaturas elevadas. En lo que va de año han atendido a «cerca de 30 personas» en estas competiciones:«Lo más habitual son lipotimias y pérdidas del conocimiento por el esfuerzo realizado». Uno de los eventos deportivos del que peor recuerdo tiene Muñoz se saldó con la muerte de un corredor en la maratón del barrio de San Frutos:«Actuamos con rapidez pero no pudimos hacer nada», lamentó.

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