Regresa el cine al casco histórico, pero sin palomitas

Imagen de archivo del aforo lleno en una actividad celebrada en la sala de la Fundación Caja Segovia. /Antonio de Torre
Imagen de archivo del aforo lleno en una actividad celebrada en la sala de la Fundación Caja Segovia. / Antonio de Torre

Este viernes día 1 empiezan las proyecciones en la sala de la Fundación Caja Segovia gracias al acuerdo con Sercine

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Han pasado doce años. En España gobernaba José Luis Rodríguez Zapatero y en la ciudad, Pedro Arahuetes. Los aficionados al cine se quedaron sin salas en el centro de la capital segoviana para disfrutar del séptimo arte. Ya en los años ochenta las jubilaciones de algunos empresarios que explotaban cines comerciales dejó a pan y agua a los espectadores. Los entonces llamados Victoria (luego multicines Miró), Sirenas (después sala Zuloaga), Cervantes (que sigue sin uso) y Juan Bravo (que recuperó su primitiva función como teatro en 1989) supuso el cierre de todas los espacios de proyección que había en el casco antiguo.

Con la desaparición de la agenda cultural, de ocio y tiempo libre de las dos últimas salas, Miró y Zuloaga, el cine se trasladó a zonas más periféricas de la ciudad con la apertura de multisalas en Nueva Segovia y en el centro comercial Luz de Castilla.

Pues doce años después los proyectores vuelven a encenderse en el casco histórico de Segovia. Será este viernes 1 diciembre, con la exhibición de 'Coco'. Si el público responde, el centro neurálgico de la capital va a tener una programación de cine permanente. Al menos es lo que desean los promotores de este retorno. La iniciativa parte de un acuerdo entre la Fundación Caja Segovia y la empresa Sercine, que ya explota las salas del centro comercial Luz de Castilla.

«Acuerdo 'sui generis'»

La heredera de la Obra Social y Cultural de la extinta entidad de ahorros ha convenido con la compañía «un arrendamiento algo 'sui generis'», como ha explicado el presidente de la Fundación, Javier Reguera. Según ha indicado este jueves en la presentación de la iniciativa, el espacio que se va a dedicar a las proyecciones, que es el tradicional auditorio de la bajada del Carmen, va a funcionar como sala cinematógrafica durante cinco días a la semana (de viernes a martes), mientras que las otras dos jornadas las dedicará la Fundación al desarrollo de sus actividades, como conferencias o encuentros.

Por su parte, José Manuel Fuentes, ha expresado «la gran ilusión» con la que afronta esta andadura. El gerente de la sección de exhibición de Sercine, confía en que la acogida de los segovianos sea acorde con las buenas expectativas que se han generado. Desde que se anunció la opción de recuperar el cine comercial en el centro de la ciudad ha habido un formidable interés y un aluvión de ánimos.

El empresario matiza que en un principio se ha fijado un periodo de prueba de seis meses, aunque está prácticamente convencido de que la exhibición cinematográfica en la Fundación Caja Segovia se prolongará hasta que el público así lo decida. Desde luego, a tenor de las declaraciones de Reguera y de Fuentes, las perspectivas son altamente positivas. En cuanto a la programación, «vamos a combinar lo último de Hollywood con el cine 'tipo Muces'», ha desvelado el gerente.

198 butacas

Eso sí, dadas las características tan singulares que se producen en el uso de una sala cuyas butacas van a ser compartidas con otras actividades diferentes a las proyecciones, José Manuel Fuentes avanza que no se podrán consumir palomitas o bebidas. De hecho, el recinto no va a tener barra de bar. Hay que cuidar el mobiliario.

El aforo previsto es de 198 butacas. Además, la empresa Sercine quiere que el regreso del cine al casco histórico tenga un «aire romántico». Así que habrá taquilla a la vieja usanza, con «entradas de taco» que venderá una persona en la entrada de la sala desde media hora antes del inicio del pase. Los horarios previstos en inicio contemplan tres proyecciones diarias, a las 17:30; 20 y 22:30 horas, si bien puede verse modificado en función de la duración de los largometrajes.

Las localidades costarán 6,50 euros los viernes, sábados, domingos y festivos; 5,50 los lunes, y el martes se instaura como día del espectador, con la entrada a 4 euros.

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