Cae una rama de acacia de más de dos metros junto a la Catedral

El obispo, César Franco, y el canónigo José Gómez observan la rama caída. /Tanarro
El obispo, César Franco, y el canónigo José Gómez observan la rama caída. / Tanarro

Rachas de viento de 68 kilómetros motivan varias salidas de los bomberos

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

El cielo encapotado de la madrugada y los remolinos de la noche fueron el presagio de lo que sucedería por la mañana, previsto por los meteorólogos. Ramas rotas, tejas levantadas, una cubierta de chapa de una gasolinera forman parte del balance provisional de los daños que causó ayer el viento en una jornada marcada, por la tarde, por la tormenta y la lluvia. Los bomberos de Segovia recibieron varios avisos y realizaron varias salidas, aunque todas tuvieron poca entidad.

El impacto más llamativo ocurrió en el espacio ajardinado de la Catedral, al lado de la puerta de San Frutos, donde el vendaval desgajó una rama de buen tamaño de una de las acacias. Junto a la Catedral, la rama de más de dos metros de longitud quedó sobre el pavimento, fuera de la verja del recinto. El obispo de la Diócesis, César Franco, y el canónigo fabriquero del templo, José Gómez Blanco, salieron a ver los efectos causados en el árbol por el viento, y comprobaron que por suerte la rama cayó a cierta distancia de la entrada de San Frutos, que suele estar concurrida.

Este suceso motivó una de las salidas de los bomberos. Aúnque fueron de poca importancia, también fueron todas llamativas porque la presencia de los miembros del servicio municipal las hizo evidentes. Así ocurrió a media mañana en la calle Puente de Muerte y Vida, en el barrio de Santa Eulalia, donde los bomberos tuvieron que desplegar la escala, con el camión estacionado en medio de la calle, para fijar unas tejas movidas por el vendaval. Además, acudieron al aviso de otra caída de ramas en la calle Blanca de Silos (antes Sargento Provisional, junto al campus de la UVA), y a comprobar el estado de la cubierta de la gasolinera de Ayuca, en la Carretera de San rafael junto al polígono El Cerrro, donde el viento había levantado una parte de la chapa, según informaron fuentes del servicio.

El viento arreció con fuerza sobre la ciudad en varios momentos del día, aunque amainó por la tarde. La racha de mayor intensidad, de 76 kilómetros por hora, la registró la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) a las 9:50, con una velocidad máxima de 45. Fueron rachas de viento muy inferiores a las registradas en otras zonas de la provincia como la estación de montaña de La Pinilla, donde la máxima ayer fue de 94 kilómetros por hora. En el entorno de Segovia capital, la tormenta de la tarde descargó cuatro litros por metro cuadrado.

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