«Queremos que el mundo rural no pierda la vitalidad que le queda»

Ana San Romualdo muestra el cartel del festival. / antonio de torre

Ana San Romualdo Responsable de comunicación del Huercasa Country Festival

C. B. E. Segovia

La cuenta atrás para que arranquen las primeras notas y bailes en el Huercasa Country Festival está en marcha. La web del evento desgrana ya cada segundo hasta el viernes 7. La responsable de comunicación, Ana San Romualdo, desprende y encarna el entusiasmo en fase de cuarto creciente, que alcanzará su plenitud dentro de cuatro días en Riaza. La representante de la organización afirma que «después de cuatro años, todavía somos un festival joven».

El encuentro de Riaza ha calado desde la primera edición. Son muchas las particularidades que le distinguen del concepto habitual de festival veraniego. La primera, obviamente el género al que se dedica. «España estaba huérfana en este ámbito musical del country y de la ‘americana music’ en general», señala. Riaza y Huercasa, con su presidente Félix Moracho a la cabeza, han proporcionado desde hace cuatro años ese gran lugar de encuentro para los aficionados. El festival «va creciendo con un público que es bastante entusiasta –expone– hasta conseguir ser la referencia para los amantes de este tipo de música».

Maratones de baile y conciertos únicos en España

Dale Watson & Ray Benson, Will Hoge, The Cactus Blossoms actuarán en la primera jornada, mientras que en la segunda el turno es para J. P. Harris, Shooter Jennings y Aaron Watson. Serán oportunidades únicas de verles con banda en España. También habrá propuestas patrias. El viernes, Red Beard; y el sábado, Young Forest. Además, entre 200 y 300 personas bailarán el tradicional ‘line dance’, con la particularidad de que este año hay dos maratones con coreografías de dieciséis temas. Acudirán escuelas de country de toda España.

Pero el Huercasa Country Festival es mucho más que conciertos, hace hincapié. Mientras lo dice visualiza las coreografías del ‘line dance’ en la plaza de Riaza, las barbacoas, las degustaciones de las mazorcas de maíz de la empresa que presta su nombre al acontecimiento, la convivencia de las familias con sus niños pequeños y el privilegiado entorno natural del que disfrutan los asistentes. «Desde el principio ha sido más cosas y eso es lo que le hace distinto», insiste.

«Las actividades son la base del festival. El Huercasa responde a un programa, a una serie de valores y una filosofía», subraya San Romualdo. En esa partitura original que bosquejó el presidente de la empresa hortofrutícola están «la alimentación saludable, aprender a comer bien y cuidar el medio ambiente». Es un evento para el disfrute lúdico, pero con contenido.

Un festival con mensaje

También la elección del country como banda sonora que abandere la iniciativa tiene su mensaje. No en vano, «la música americana cobra sentido porque es el la música rural de otro lugar perfectamente identificable». Además, es universal. Aun así, «para Huercasa la filosofía es casi más importante que la música en sí». Ana San Romualdo le concede el mérito de esta bendita locura a Félix Moracho, quien «lo tuvo claro desde el principio».

«Posiblemente sería más fácil un festival así en Valladolid o Madrid, pero la idea es que el mundo rural no pierda la vitalidad que le queda», asevera la portavoz. El festival «acerca a la gente de la ciudad» a esas zonas periféricas y cada vez más despobladas. La elección de Riaza es paradigmática. «La intención es seguir celebrándolo, porque si se hiciera en otro lugar ya no sería el Huercasa Country Festival», añade.

Más artistas que otros años

Las entradas se pueden adquirir en la capital segoviana en La Judería, el bar Santana y en Tótem. En Riaza también se pueden comprar en la Oficina de Turismo del Ayuntamiento y en el camping. Y ‘online’, a través de Ticketea. La demanda crece año tras año; «hay un interés mayor porque también hay un mayor conocimiento» del género. Sin embargo, «aunque hay margen de crecimiento, no es una obsesión».

Admite que el estereotipo del vaquero con el banjo, sentado en una paca de paja y mascando tabaco «es una parte muy pequeña» de todo lo que significa la ‘americana music’. «Quienes se quitan el prejuicio descubren la variedad de estilos, la cantidad de artistas que hay y se dan cuenta de que siempre les ha gustado». Precisamente una de las novedades de este año es que hay más nombres en el cartel que en las ediciones anteriores: Cuatro el viernes, y otros cuatro el sábado.

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