La prueba para alejar el tráfico del Acueducto revela una circulación normal

Grupos de turistas dentro de la zona delimitada como espacio de protección del Acueducto en la plaza de Artillería.
Grupos de turistas dentro de la zona delimitada como espacio de protección del Acueducto en la plaza de Artillería. / Antonio de Torre

Luquero avanza la idea de crear un nuevo espacio peatonal en la plaza de Artillería con un proyecto modesto

MIGUEL ÁNGEL LÓPEZ Segovia

Uno de los efectos de alejar el tráfico del Acueducto en la plaza de Artillería fue muy visible durante la prueba realizada ayer: el espacio delimitado con conos que amplía la zona de protección hasta la primera glorieta se llenó de turistas que tomaban fotos desde perspectivas casi inéditas y que caminaban con libertad a este lado del monumento. Otro efecto fue la ausencia de coches estacionados junto a los bolardos de piedra, con la consiguiente ganancia estética. Y el principal que se pretende estudiar, las consecuencias de una nueva ordenación del tráfico en la plaza, en una primera apreciación no fue negativo: la alcaldesa, Clara Luquero, consideró que la prueba de movilidad realizada a la hora de entrada de los colegios, entre 8:30 y 9:00, «no ocasionó un mayor conflicto en el tráfico del que tenemos habitualmente».

Las posibles medidas incluyen el traslado de los bolardos de granito hasta la rotonda

El fin es que el Acueducto tenga una mayor protección y la prueba de movilidad, que se prolongó hasta las diez de la noche y tendrán que valorar los técnicos en función de todos los parámetros, consistió como las realizadas en agosto en colocar conos de plástico para delimitar una superficie en forma de trapecio hasta la primera glorieta, con espacio suficiente para que circularan los coches y autobuses procedentes de las calles de San Juan y Ochoa Ondategui.

Si una vez evaluada la prueba el resultado sigue siendo positivo, las medidas a adoptar para alejar el tráfico del monumento serán sencillas, en consonancia con la propuesta de ordenanza de protección del entorno del Acueducto que está en fase de redacción, para la que el Ayuntamiento anima a presentar ideas y sugerencias en la consulta pública abierta hasta el 30 de septiembre en la sede electrónica (sede.segovia.es).

Los primeros datos apuntan que no se observa un mayor conflicto del tráfico respecto al habitual

El mismo trámite sigue la consulta para elaborar la futura ordenanza de protección del paisaje urbano de Segovia, presentada también ayer por la alcaldesa y la concejala de Patrimonio Histórico, Claudia de Santos, que como la del Acueducto plantea un análisis de la problemática, de las posibles soluciones y de las medidas a tomar y que será el complemento de aquella para establecer niveles de protección. En definitiva, se trata de conjugar «un equilibrio entre el derecho al disfrute (del Acueducto y del entorno en cada caso) y el respeto por este entorno».

Consultas para las ordenanzas de protección del Acueducto y del paisaje urbano

Entorno del Acueducto. Problemas a solucionar: Progresivo aumento de la utilización del entorno. Con elementos de mobiliario urbano (terrazas, papeleras, contenedores, publicidad, señales…) que menoscaban e impiden la apreciación del monumento. Proliferación de las actividades y espectáculos. Que aprovechan la singularidad de la imagen del monumento, de forma banal, un uso que pone de relieve la falta de estima, aprecio y de sensibilidad hacia el Acueducto. Efectos derivados del tráfico rodado: que de forma directa o indirecta derivan en un resultado dañino en el monumento. Actuaciones en el espacio de protección: Conductas degradantes, usos impropios del espacio y del bien que deterioran este patrimonio, lo afectan negativamente y alteran su comprensión y disfrute y su valor estético y monumental.

Posibles soluciones: Elaborar una nueva ordenanza que permita incluir soluciones a los problemas detectados, que no han sido objeto de normativa alguna y que sea expresiva del objetivo de reforzar la protección del Acueducto. Tendrá en cuenta el documento de trabajo del Colegio de Arquitectos.

Objetivos de la norma: Minimizar el efecto pernicioso del tráfico en los sillares. Restricción del tráfico rodado en determinadas vías o supresión, dando prioridad al peatón y a la protección del Acueducto. Revalorizar el entorno de protección del Acueducto. Contribuyendo a un mayor disfrute y a su conservación. Evitar la contaminación visual derivada de elementos dispuestos desordenadamente. Reforzar la protección del monumento, desde una dimensión preventiva, delimitando el área del entorno de protección en tres zonas: integral, de protección alta y de protección media. Regular la utilización de actividades y espectáculos en el entorno de protección, apostando por criterios que impulsen el uso ordenado y racional y preserven la integridad del Acueducto. Regular actuaciones determinadas en el entorno de protección que realizan vecinos y visitantes y que lesionan el patrimonio con el fin de erradicarlas (juego, subir a los arcos para hacer fotos, etc.).

Paisaje urbano. Problemas a solucionar: Intromisiones en el espacio público; ocupaciones que lo limitan y que menoscaban la imagen urbana, a veces para el aprovechamiento lucrativo o funcional de unos pocos. Colocación de elementos que afectan de forma negativa al paisaje urbano y lo contaminan, con instalaciones o actuaciones en fachadas y cubiertas, abandono de edificios o usos degradantes.

Posibles soluciones: Habilitar instrumentos en una nueva ordenanza. Como un Plan de Calidad del Paisaje Urbano, con carácter estratégico y proactivo a través de programas y actuaciones. Elaborar manuales y otras herramientas para una adecuada gestión.

Tipologías y usos: Protección en edificios y construcciones. En fachadas, medianerías y muros medianeros y en otros espacios. Protección relativa a los elementos del espacio público. Criterios generales, condiciones particulares, catálogo de elementos urbanos del Ayuntamiento y efectos, entre otros. Protección en la utilización privativa del dominio público. Régimen de los elementos para el uso privativo, impacto, incidencia y protección del paisaje urbano; ámbito de aplicación de la ordenanza; criterios generales, condiciones particulares, procedimiento de ocupación de vía pública, publicidad exterior, soportes, tendidos eléctricos aéreos y otros cableados en las fachadas, aplicación de la ordenanza...

En cualquier caso, Luquero declinó establecer un plazo para que estén aprobadas las dos ordenanzas, pues reconoció que la tramitación es siempre «lenta y tediosa» e implica terminar los borradores, dictaminarlos en la comisión informativa, apobarlas de forma inicial por el pleno y someterlas después a un nuevo periodo de información pública de treinta días.

Medidas

Por eso es «probable» que el Ayuntamiento adopte medidas para la reordenación del tráfico en la plaza de Artillería antes de que estén aprobadas y en vigor las ordenanzas. Luquero habló de un proceso que se desarrolla con «tranquilidad, sensatez y pausa», aún sin plazo, sin crear problemas de movilidad que puedan causar un perjuicio a los ciudadanos y con la premisa de «trabajar desde la modestia», sin grandes proyectos de reordenación como el de Sáenz de Oiza de mediados del siglo XX, o el de 1999 que quedó en un cajón tras el concurso internacional, porque ni a medio plazo dispone el Ayuntamiento de fondos suficientes para emprender una remodelación de envergadura.

Con las pruebas de tráfico realizadas, que en principio no parecen comprometer la movilidad, la primer medida será disponer del anteproyecto que ya están preparando el ingeniero y el arquitecto municipal para que sea discutido y consensuado por los grupos políticos.

Sí avanzó la alcaldesa que las medidas en estudio serán sencillas y reversibles. En la práctica consistirán en el movimiento de los bolardos unos metros para crear otro espacio peatonal, probablemente en curva, hasta la isleta pequeña (que «no tiene sentido allí» y cuya farola sería trasladada al lado más cercano de la rotonda circular, logrando así mayor simetría, sin añadir elementos cerca del Acueducto, sino retirándolos. Es la zona de protección integral del área denominada ‘entorno de protección’.

Por lo que se ha visto durante las pruebas no perturban mucho la circulación de residentes y del transporte urbano y será posible llevarlas a cabo «con recursos modestos», aprovechando las obras para arreglar hundimientos del pavimento que se van a acometer en los próximos meses. «Lo importante (para alejar el tráfico) es actuar e ir tomando medidas», declaró Luquero.

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