Un profesor abulense gana el concurso para ser pregonero en Sanchonuño

Javier Sánchez, con un atuendo medieval.
Javier Sánchez, con un atuendo medieval. / El Norte

Javier Sánchez, de 55 años, no tiene vinculación con el pueblo, pero se ha «documentado mucho»

LAURA MARTÍNEZSegovia

Entiéndase pregonero como aquel que publica y hace notorio eso que todos quieren saber. Esta famosa y conocida figura de las fiestas de los pueblos de cualquier provincia siempre suscita mucho interés cuando llega la hora de desvelarse su identidad. Deportistas, médicos, actores, periodistas y un largo etcétera son los perfiles más repetidos para asignar este papel. Debe ser alguien activo, que transmita mucha ilusión y ganas a los que en las plazas de los pueblos se congregan ante el balcón del ayuntamiento para escuchar el inicio de fiestas.

Hace ya tres años se puso en marcha en Sanchonuño un concurso para buscar pregonero para las fiestas en honor a la Virgen del Rosario. En ediciones anteriores a la convocatoria de este certamen, «se elegían personajes relevantes, que hubieran destacado en algún campo a lo largo de su trayectoria tanto profesional como personal, y que tuvieran vinculación con el pueblo», explica el alcalde de Sanchonuño, Carlos Enrique Fuentes. Las bases del novedoso concurso son claras. No más de tres caras de folio, en verso o en prosa, que sería evaluado por un jurado formado por miembros de la Comisión de Fiestas. A la edición de este año solamente llegaron dos propuestas. Una de ellas, la ganadora, ha traído a la localidad a un docente abulense.

Profesor de Primaria –también ha trabajado en Secundaria– y tutor, Javier Sánchez Sánchez, de 55 años, es especialista es Música y Filología Francesa y gran amante de las letras. Javier Sánchez probó suerte en el concurso de pregones de Sanchonuño y la ha tenido. Residente en Arévalo, afirma ser «de Fontiveros y Muñosancho, que, sorprendentemente, tiene un gran parecido léxico con Sanchonuño», señala Sánchez, quien explica que llegó a este concurso buscando algún evento cultural para el verano en las provincias de Ávila, Segovia y Salamanca. «Cierto día, a través de las redes, vi este certamen de pregones de un pueblo que no conocía de nada y pensé que por qué no iba a intentarlo», afirma orgulloso el ahora pregonero de la localidad segoviana. Interrumpió sus vacaciones para poder ser protagonista de uno de los acontecimientos más importantes y que más gustan de las fiestas de un pueblo, con el que dan comienzo los festejos.

Mucha documentación

Confiesa Sánchez que al no tener ningún tipo de vínculo con el pueblo, se tuvo que documentar en «grandes cantidades». Esto supuso una aventura para el pregonero, que no es la primera vez que se encuentra en esta tesitura. Indagó acerca de la cultura, las gentes, las costumbres y la historia de esta localidad del Carracillo. «Y así fue como saqué los puntos fuertes de mi pregón», señala este profesor.

La investigación le llevó a la elaboración de un pregón en verso, en forma de romance octosílabo con el que pretende llegar al corazón de los habitantes de Sanchonuño narrándoles batallas y pillerías de sus mayores, su pasado y su escudo. «A pesar de que el vínculo con el pueblo es nulo, espero gustar a la gente y que este sea el principio de una bonita amistad», asevera.

Según comenta, es posible que salga al balcón del Ayuntamiento, disfrazado de juglar, personaje del pasado que cumplía con la función de pregonar a viva voz los avisos y notas importantes para los vecinos. «Pertenezco a un grupo de personas que participamos en mercados medievales y es algo de lo que disfruto especialmente», añade el pregonero, que mañana por la noche, acompañado por el rey, la reina y las damas, dará el pistoletazo de salida oficial a las fiestas. Sánchez recibirá un jamón, una corneta de pregonero y un premio de 150 euros.

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