Pasión Vega, encantada a los cuarenta

Pasión Vega, en una imagen promocional. /El Norte
Pasión Vega, en una imagen promocional. / El Norte

La cantante madrileña actuará el próximo sábado en el teatro-auditorio Gonzalo Menéndez Pidal

QUIQUE YUSTESegovia

El teatro-auditorio Gonzalo Menéndez Pidal de El Espinar será el próximo sábado la nueva parada de la gira de presentación de ‘40 quilates’, que es como se llama el nuevo álbum de Pasión Vega. Son 14 canciones interpretadas en primera persona y en las que la artista desnuda su alma y confecciona un sonoro y literario mapa de sus sentimientos y momentos vividos. Tras 25 años de carrera, la cantante madrileña afirma mantener la ilusión por un oficio en el que todavía le quedan retos por explorar.

–¿Qué ofrece su nuevo trabajo?

–Es un trabajo que hemos hecho a fuego lento. Es una selección de grandes canciones que espero que queden ahí durante mucho tiempo. Hay mucha poesía y mucha cotidianidad. Son canciones de amores y de canto a la vida muy emocionantes que reflejan el momento en el que estoy. Reflejan mucha parte de mi manera de sentir y de mi manera de ver el mundo. No es una manera concreta. Son historias universales, que nos han podido pasar a todos. En ese sentido, es un disco que continúa con lo que he hecho anteriormente pero más valiente, porque hablo de mi propia experiencia.

–Dice que es un reflejo del momento que atraviesa en la actualidad, ¿cuál es ese momento?

–Es un momento muy bonito. El título y la portada del disco lo definen un poco. Es una metáfora de lo que queremos expresar, y es la plenitud del ser humano cuando atravesamos un momento importante de nuestra vida. Yo pasé ya los cuarenta. Es una celebración y una mirada positiva plena hacia la mujer que soy ahora. Es bonito poder reivindicarlo a través de una canción como ‘40 quilates’. También es bonito contarlo de una manera natural, sin aspavientos y con una sonrisa. Me encuentro ahora en un momento maravilloso como mujer y como artista.

–¿En qué se diferencia este disco de los anteriores?

–Es una línea continuista en cuanto a ritmos y a la manera de componer estas canciones, pero también es distinto porque hemos trabajado con un equipo de producción diferente, bastante atípico en el mundo de las multinacionales. Hemos trabajado con Fernando Velázquez, que es un hombre increíble, más conocido por componer bandas sonoras de películas como ‘Lo imposible’ o ‘El orfanato’. De repente trabajar con alguien que tiene una mirada tan diferente sobre las canciones que hago hace que el disco haya sido muy distinto, con una manera de trabajar más pausada, tranquila y mucho más reflexiva. El equipo y los sitios donde hemos grabado han conformado un trabajo muy artesanal hasta que hemos visto el resultado final. Fernando lo tenía claro desde el principio, pero yo no sabía cómo iba a quedar. Ha sido a base de muchos detalles y con una búsqueda constante de la perfección. Al final, ha quedado un disco muy luminoso y diferente.

-Contiene canciones de autores importantes para usted.

–He vuelto a trabajar con autores con los que ya había estado antes, como El Chipi, de La Canalla, que más que un autor es un filósofo en el que yo confío mucho. Está también Martínez Ares, otro de esos grandes compositores andaluces que muy bien podría ser el continuador de Carlos Cano. Está Carmen París, que es la primera vez que me escribe una canción, y autores emergentes como Antílopez o El Kanka. Ha sido muy bonito porque de repente los descubro, voy a verlos en directo y me doy cuenta de que tenemos muchas cosas en común.

-¿Había actuado antes en El Espinar?

–En El Espinar no, pero en la provincia sí. Muchas veces. Casi todas las giras han pasado por Segovia. Me apetece mucho descubrir un lugar nuevo como el teatro Menéndez Pidal y reencontrarme con el público segoviano. Espero que gente de los pueblos de alrededor puedan venir a este concierto y descubrir las nuevas canciones.

-¿Qué recuerdo guarda del público segoviano?

–Bastante bueno. Una va pensando en que el público castellano es más serio y tranquilo, pero no he tenido esa sensación. He visto gente muy calurosa y cariñosa, con ganas de música, de cosas nuevas y diferentes. A veces tenemos que quitarnos esos estereotipos de que en el norte son más tranquilos. Los segovianos siempre han sido conmigo muy cariñosos y expresivos.

–¿Qué tipo de público le gusta más?

–A veces una capta en las miradas y en los gestos de la gente lo que están sintiendo. No es necesario que digan cosas, como pasa en Andalucía. Hay una sensación de energía que transmites y te llega el ‘feedback’ del público, unas veces en forma de aplauso, otras con una lagrima o con el abrazo a la persona que tenga al lado. Hay muchas maneras de expresar eso. Cuando una sale en la primera canción y recibe un aplauso sí que es verdad que te da confianza. Son más de veinte años cantando y me he encontrado con todo tipo de públicos. Sabes un poco que lo que estás haciendo va calando y si ves que falta un poco, no piensas que sea culpa del público, por lo que te entregas todavía más.

-Cuando lanza un nuevo disco, ¿a qué tipo de público se dirige?

–Es curioso, porque siempre pienso primero en lo que me gusta a mí. Soy una persona que se enamora de las canciones, me da el flechazo con ellas. Después pienso si esas canciones le gustarán al tipo de público que viene a mis conciertos. Lo principal es creer una que la canción va a emocionar a los demás como te emociona a ti. Tampoco busco siempre los mismos registros y las mismas temáticas. Busco trabajar con gente nueva porque eso equilibra el disco y la balanza de las canciones, y te acerca al público joven. A mí me encanta que haya gran variedad de público. Hay que conservar y dar cariño por igual tanto al público maduro como al más joven.

–¿Cuáles son sus próximos retos?

–Ahora estoy centrada en los conciertos. Todavía las canciones pueden seguir creciendo y teniendo vida. Seguimos cerrando fechas fuera de España. En el futuro, no me importaría cantar estas u otras canciones en francés o en italiano.

Temas

España

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos