Una pasajera reclama a Renfe porque no le dejaron bajar en la estación de Segovia

Varias personas se preparan para subir al tren en la estación Segovia-Guiomar./A. de Torre
Varias personas se preparan para subir al tren en la estación Segovia-Guiomar. / A. de Torre

El tren paró, pero el interventor del convoy «se negó» a abrirle la puerta y acabó el viaje en Madrid, donde «no le atendió nadie», alega

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZ

La reclamación la presentó el sábado en la estación Segovia Guiomar, cuando pudo regresar de Madrid. A la capital de España llegó el viernes por la noche (el pasado día 8) en el mismo tren en el que viajó desde Galicia, del que no pudo bajar en Segovia porque, según relata su madre, «el interventor del tren no le abrió la puerta del vagón». La reclamación está en marcha y este diario requirió información sobre la queja a Renfe el lunes, aunque la operadora ferroviaria aún no ha respondido.

El relato de lo que ocurrió es, por tanto, de la pasajera, aunque fuentes de la empresa consultadas expresan su extrañeza porque todos los trenes que paran en Segovia «permanecen en el andén el tiempo suficiente para que bajen los viajeros». No fue así según la madre de esta joven de 26 años, que ha reclamado a la compañía. «El tren, procedente de Galicia, tendría que haber llegado a Segovia a las diez y cuarto de la noche, pero llegó a las diez y media. Después de cinco horas y media de viaje, mi hija estaba con el abrigo puesto y preparada para salir con la maleta, que era grande, pero no tuvo tiempo, se cerraron las puertas del tren y aunque pulsó tres veces para abrirlas, no se abrieron», dice la madre.

Botón de alarma

El convoy iniciaba la marcha «a las diez y treinta y un minutos», recorrió apenas unos metros según esta versión, y la viajera «decidió presionar el botón de alarma, y el tren se detuvo». Llegó entonces a su altura un empleado de la compañía a preguntar por qué había parado el tren, y la mujer se lo explicó. «Discutieron y no llegaron a ninguna solución, así que esta persona llamó al interventor y este dijo que el tren seguía la marcha».

Dice la madre que, «sin darle opción a mi hija, continuaron hasta Madrid-Chamartín». Entonces ella llamó al teléfono de Atención al Usuario: «Me atendió una mujer muy amable, que me dijo que el interventor es la máxima autoridad en el tren pero que no me preocupara, que en Chamartín le atenderían a mi hija y le pondrían un taxi para que la trajera a Segovia».

Tampoco ocurrió esto. En la estación de Chamartín no había nadie que pudiera atenderla. La viajera, cuenta su madre, «no tuvo opción de nada, se quedó tirada en Madrid hasta el día siguiente. Menos mal que pudimos avisar a unos amigos para que la alojaran esa noche». Ya por la mañana, presentaron la reclamación. La viajera y su familia están a la espera de que contesten. Creen que lo que ha pasado es «una tomadura de pelo» porque «no hay problemas en los trenes de los que se baja mucha gente, pero en este solo pudieron bajar tres o cuatro personas, y mi hija se quedó dentro porque no le abrieron», apunta la madre, quien apostilla que cree que «el interventor de este tren no ha hecho bien su trabajo».

La queja se produce unos días después de que otra madre denunciara que una niña de once años se quedó ‘tirada’ en la estación de Segovia después de que a los familiares con los que viajaba no les diera tiempo a bajarse.

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