«Voy como una moto al certamen de mejor diseñador joven de Castilla y León»

Alexandra Grottolo, diseñadora de Nava de la Asunción./Fernando de la Calle
Alexandra Grottolo, diseñadora de Nava de la Asunción. / Fernando de la Calle

Alexandra M. Grottollo confía en sus posibilidades porque «algo tienen que ver en tí para que te seleccionen tres años seguidos»

FERNANDO DE LA CALLENava de la Asunción

El próximo 9 de noviembre se elegirá en el Palacio de Congresos Fórum Evolución de Burgos al mejor nuevo diseñador de la comunidad. Será en el marco de la XX Pasarela de la Moda de Castilla y León, con la que cada año la Junta da a conocer a profesionales y público la innovación, la creatividad y el talento del sector textil de Castilla y León. Entre los ocho jóvenes diseñadores seleccionados para esta edición figura, por tercer año consecutivo, la diseñadora de Nava de la Asunción, Alexandra Grottolo. Con ‘Wild wave’, su nueva colección, Alexandra podrá aspirar al primer premio, consistente en un curso especializado en la Central Saint Martins School of Arts and Design de Londres y valorado en 2.000 euros. También habrá 1.000 euros para el segundo premio y una posible mención honorífica sin dotación económica.

«Quiero trabajar con alguien para coger experiencia y montar mi ‘atelier’» Alexandra Grottolo

La joven diseñadora navera acaba de terminar su grado universitario en Diseño de Moda y está especializándose en patronaje y confección para alta costura y novia. «Quiero saber más, especializarme, coger más formas, cosas raras que es lo que me gusta», afirma.

–¿Qué le ha animado a presentarse por tercera vez?

–Es el último año que podía presentarme y pensé que quizás a la tercera va la vencida. Voy a arriesgarme. Además, me apetecía hacer cosas de novia, que es a lo que me quiero dedicar a partir de ahora que terminamos. Pensé tirar por ese campo, novia mezclado con fiesta. Probamos por si hay suerte y a las tres semanas me mandaron el correo electrónico diciéndome que me habían seleccionado.

–¿Cuándo hay que presentarse?

–En agosto nos avisaron que sí, que se iba a hacer en noviembre y a partir del uno de septiembre se podía enviar la solicitud. Cuatro figurines de frente y espalda con originalidad y creatividad. Como condiciones, estar estudiando y no estar todavía trabajando, no haber participado tres años seguidos y por supuesto no haber ganado, porque si ganas ya no puedes volver a participar.

–¿Sirve la experiencia de los dos años anteriores?

–Me ha servido para coger experiencia, para tratar con modelos, para darme a conocer. El primer año estuve más nerviosa por si algo salía mal, por si la ropa no valía a las modelos. Aunque había hecho un desfile, esto impone más porque es un rango más alto. El segundo año ya vas cogiendo experiencia y sabes a lo que vas. Además, como ellos te ponen la peluquería y el maquillaje, te despreocupas. Las modelos también. De hecho, te seleccionan a las cuatro, no las puedes cambiar, te gusten o no. El mismo día que te seleccionan ya te mandan tu grupo de modelos y sus medidas. Yo suelo hacer una talla base, una 38, pero este año me han tocado dos muy delgadas y he tenido que tirar para menos talla. Las pruebas las hacemos allí. Otras veces hemos tenido un par de días para hacer las pruebas, pero este año solo las podremos hacerlas antes del desfile, así que espero que salga todo bien. Salgo la primera y es mejor, porque si sales al final quizás estén cansados de ver tanto vestido.

–¿Cuál ha sido la inspiración para las cuatro propuestas de este año?

–Me gusta mucho el cuadro ‘Paseo a orillas del mar’ de Joaquín Sorolla; ha sido mi gran inspiración para la creación de esta nueva colección. Mi segundo hogar es costero, de ahí que siempre me haya fascinado el tono del mar, su olor y cómo el propio aire mueve los tejidos de una manera excepcional. Por ese mismo motivo, esa pintura siempre ha sido una de mis favoritas, ya que representa a la perfección el suave movimiento que se crean en los vestidos con el aire del mar. También, los tonos tan suaves que utiliza, recordándome a vestidos de novia, con gasas y una maravillosa caída de los tejidos, junto con su estilo inocente y elegante. Mis cuatro diseños, se dividirán en dos partes, dos de ellos en tonos grises y blancos, que representarán la caída de los tejidos en el cuadro, junto con el movimiento; y los otros dos, que se inspirarán en el mar del fondo de la pintura y en el oleaje de este mismo, representado por volantes y en tonos azules. Todos ellos llevarán encaje, ya que es el identificativo de mi marca. Quiero recuperar la artesanía y los bordados antiguos y representarlos en todos mis diseños. En definitiva, son cuatro diseños inspirados en la pintura posimpresionista española.

–¿Se encarga también de elaborar los complementos?

–Sí. Las modelos van a llevar pamelas, porque los complementos son importantes, aunque no hay que poner muchos porque quitan protagonismo al diseño. Pero en este caso pegaban. Dos llevarán pamelas como en el cuadro y otras dos un tocado.

–¿Cuál es el proceso desde que se tiene la idea hasta la confección del vestido?

–Primero hacemos los bocetos, los paso a ordenador. En la universidad te dicen que primero busques la inspiración y luego lo hagas, pero yo lo hago al revés. Aunque esta vez lo tenía claro. Una vez te dicen que te cogen, buscas las telas, en este caso ha sido complicado, principalmente para encontrar encaje blanco y botones de perla, todos agotados. Al final, gracias a una mercería pequeña que encontramos. Es que te dan muy poco tiempo para confeccionar y buscar, solo tres semanas desde que nos avisan. Una vez que tienes las telas hay que hacer los patrones, lo pasas a un prototipo con una tela más barata para ver si todo encaja y te gusta cómo ha quedado, y si es así se confecciona. Pero tengo ayuda, porque hacerlo todo una persona sola es difícil.

–¿El jurado del concurso suele ser el mismo cada año?

–Varía en dos personas. El diseñador nuevo que vaya y un personaje famoso. El jurado se suele fijar en que sean diseños que se puedan llevar, muy prêt à porter. Yo no diseño eso, yo voy a hacer lo que hago habitualmente, porque no quiero hacer una colección ‘prêt-à-porter’ que no me aporte nada. Me arriesgué con novias y dudaba que me cogieran. Veremos cuando lo vean, quizás gusta y este año cae, aunque nunca he visto novias en el concurso.

–¿Estar seleccionada por tercera vez ya es un premio?

–Este año estoy contentísima, porque el primer año quizás piensas que te han cogido porque les ha gustado esa colección en concreto, el segundo año te sorprendes, pero ya el tercero, algo tienen que ver en ti para que te seleccionen tres años seguidos. Este año voy como una moto.

–Tras el concurso, ¿cuáles son sus planes de futuro?

–Después de especializarme, quiero trabajar para alguien con el fin de coger experiencia y montar mi ‘atelier’. En principio no montar directamente la tienda, quizás empezar por Internet para que me vayan conociendo. Poco a poco.

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