El mejor cuarzo de España espera inversores en Castillejo de Mesleón

Edificación para la tolva de la mina de Castillejo. /El Norte
Edificación para la tolva de la mina de Castillejo. / El Norte

La Erimsa empresa se interesa por la reapertura de las minas a cielo abierto del municipio

CLAUDIA CARRASCALSegovia

Segovia fue en los años 80 un referente europeo en explotación de cuarzo metalúrgico y una de las primeras ciudades que se introdujeron en el negocio junto a Toledo, ya que antes de esta década solo se explotaban las arenas del mineral. La mina a cielo abierto de Castillejo de Mesleón fue pionera en la extracción de cuarzo de más de 40 milímetros, fundamental para la elaboración de ferrosilicio y cuarzo óptico, y fue un gran nicho de empleo en el entorno de Riaza. Hoy la maleza cubre el cuarzo y las antiguas instalaciones, pero el interés de varias empresas abre nuevas expectativas.

En torno a 6.000 hectáreas de terreno de las que se extraían 1.000 toneladas diarias de este mineral compuesto por sílice permitieron al municipio segoviano situarse en el mapa de la industria internacional. Además, fue la primera explotación que logró exportar fuera de España, y lo hacía a través del puerto de Bilbao a países como Italia, Suecia y Noruega. Ahora varias empresas están interesadas en retomar los trabajos en esta mina a cielo abierto que destaca por su elevada calidad y por ser una de las pocas existentes en España.

Tras más de 26 años en el olvido, el cuarzo ha quedado atrapado bajo una espesa capa de maleza y rocas. Sin embargo, Roberto Pérez Idiáñez, que fue uno de los trabajadores de esta explotación y hoy es concejal del Ayuntamiento de Riaza, asegura que sería un gran paso volver a retomarla.

En primer lugar, porque contribuiría a revitalizar esta zona de la provincia de Segovia azotada por la despoblación y, en especial, el municipio de Castillejo de Mesleón que cuenta con unos 130 habitantes. Por otra, parte supondría un valor añadido para la industria, ya que «este cuarzo era especial, uno de los mejores de Europa para silicio y ferrosilicio por su temprana fundición, en comparación con otros cuarzos». A 900 grados centígrados pasa de estado sólido a líquido, cuando lo habitual es que lo haga en torno a los 1.100 grados, por lo que permite ahorrar mucho en energía, explica Pérez.

Otras de las características que le proporcionó reconocimiento en Europa al cuarzo de Castillejo es su pureza, superior al 99,5%. Esta materia prima contribuía a eliminar impurezas y a proporcionar una extraordinaria dureza a los metales que se fabricaban con él, relata Pérez.

Desde 1978

En 1974 comenzaron las investigaciones y los primeros sondeos en el terreno. Tras comprobar su valor, en 1978 comenzó a funcionar la explotación, que durante más de una década dio trabajo a medio centenar de familias de la zona.

De las mil toneladas que se extraían al día en esta mina tan solo se quedaba en España en torno al 15% de la producción, unas 150 toneladas. Unas cifras que, según Pérez, en la actualidad podrían ser mucho más potentes por los avances tecnológicos que han permitido mejorar las técnicas de extracción y por la necesidad que hay en el mercado internacional de cuarzo de calidad. En este sentido, explica que, a pesar de ser el segundo material más abundante de la corteza terrestre, es complicado conseguir un cuarzo puro, cristalizado amorfamente y con las propiedades adecuadas para la industria.

Actualmente, en España solo hay siete explotaciones de cuarzo metalúrgico activas, cinco en diferentes provincias de Galicia, una en Salamanca y otra en Toledo. La de Segovia podría ser la octava, y ya cuenta con terreno adaptado y preparado para explotación, además, del material suficiente para llevar a cabo extracciones de cuarzo metalúrgico «durante al menos veinte años más», confirma Pérez. Las posibilidades son mucho más amplias para obtener áridos de construcción, ya que las reservas permitirían su explotación durante más de 100 años. El precio de la tonelada ronda los 40 euros y lo normal es que por cada metro cuadrado de terreno se extraigan cantidades de entre 250 y 500 kilos.

Sin embargo, el proceso es lento y aunque el interés en esta mina es notable la empresa que se encargaba de su explotación, Construcciones y Transportes Pérez Poza, perteneciente, al Grupo Sociedades Agrupadas de Canarias (SOAC), se declaró junto a otras empresas del grupo en concurso de acreedores. Un asunto que lleva en los tribunales más de una década y que no permitirá la explotación del cuarzo de Castillejo de Mesleón hasta que no se apruebe el plan de liquidación y pueda venderse el terreno.

Erimsa, con cinco de los siete centros de producción de cuarzo industrial del país, es una de las interesadas en los cuarzos segovianos. Esta empresa, que forma parte de la compañía Elkem AS de Noruega, integrada en la multinacional china Blue Star, cuenta con la infraestructura y los mecanismos necesarios para retomar este este proyecto y exportar el material debido a su experiencia en el sector desde 1980.

El director general de Erimsa, José Luis Martínez, explica que el cuarzo es un material pensado exclusivamente para la exportación, ya que en España no hay empresas que se dediquen a su transformación por los elevados costes energéticos que implica. Por eso, los países nórdicos, con fácil acceso a la energía a precios muy competitivos, son los principales demandantes de esta materia prima. Se emplea en la producción de metal silicio y ferrosilicio que «está presente en el 90% de los artículos que nos rodean», asegura.

Es el principal componente de las siliconas de la industria del aluminio, de aleaciones ligeras en el campo de la automoción, también se emplea en energías renovables como la construcción de placas solares o en la fabricación de semiconductores. Por otra parte, este mineral es clave para el desarrollo tecnológico y se emplea en numerosos dispositivos de última generación como los chips de silicio para ordenadores, teléfonos móviles y otros artículos electrónicos de consumo.

Los usos más industriales del cuarzo son los que han permitido a esta empresa gallega, con 250 empleados y una producción anual de 800.000 toneladas de cuarzo y áridos, sobrevivir a la crisis. Un cincuenta por ciento de su actividad se basaba en la venta de áridos de construcción que ha decaído notablemente desde 2009, mientras que la otra mitad se centraba en la venta de este cuarzo, que cuenta con una importante demanda.

Referente europeo

El nulo perjuicio medioambiental que permite la explotación de esta mina es otro de sus atractivos. En ella se puede extraer el mineral y restaurase el terreno prácticamente al mismo tiempo. Este mecanismo ya se ha desarrollado en varias minas del país y, según Martínez, «está más cerca de las labores agrícolas que de la minería».

En este modelo de explotación, lo más habitual es que las empresas alquilen el terreno a explotar a sus propietarios, extraigan el material y devuelvan el terreno en un periodo aproximado de seis meses perfectamente restaurado.

Aunque la producción en Castillejo de Mesleón lleva paralizada cerca de tres décadas Segovia sigue siendo un referente nacional y europeo en la producción de arenas silíceas y gravas de cuarzo, según el Servicio de Industria de la Junta de Castilla y León.

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