‘Ligones’ se presenta en Segovia con polémica por las acusaciones de una actriz

Antonio Tanarro

Teresa Lozano asegura que la película «legitima la violación», algo que niega Manuel Peñalva, quien se mostró ilusionado por la buena aceptación

EVA ESTEBAN / EL NORTESegovia / Valladolid

La expectación por la presentación en Segovia de la película ‘Ligones’, que tuvo lugar ayer en los cines del centro comercial Luz de Castilla, era grande. Y no solo por la presencia de uno de los actores, Manuel Peñalva –estaba prevista también la del director, José Teixeira, pero finalmente no acudió «por problemas con el transporte»–, sino por la polémica que envuelve la comedia. Teresa Lozano, actriz que participa en ‘Ligones’, ha renunciado a «promover o lucrarse» con el filme al entender que «intenta legitimar conductas violentas con la mujer», entre ellas la violación, mediante el humor. «La película está plagada de machismo y perpetúa, desde el minuto uno, esa imagen de los hombres ‘cazadores, que sólo quieren carnaza’ y las mujeres ‘locas, inseguras y que les va la marcha’», ha escrito la intérprete en Facebook.

‘Ligones’ cuenta un viaje de fin de semana de un grupo de jóvenes de Mérida a la capital de España para ligar. Cuatro tienen serias dificultades para relacionarse con las mujeres y el quinto, Javier, un maestro de la seducción, les enseña sus técnicas. Lozano asegura que la cinta incluye una escena de violación a una chica ebria, inconsciente –«virgen, para más inri»–, que luego se legitima al final con un último ‘chiste’. «Nunca imaginé que una comedia pudiera llegar tan lejos. Porque eso no es comedia, eso es una barbaridad. Intentar que una violación sea graciosa es una salvajada. Y, si una mujer está inconsciente y sólo balbucea, no se la puede tocar».

«No quiero ser cómplice o más cómplice de lo que ya he sido», escribe en Facebook la intérprete. Reconoce que aceptó el papel «precipitadamente», sin leer el guion entero –solo la parte en la que ella intervenía–, «ya que la actriz protagonista había abandonado el proyecto de la noche a la mañana y me llamaron para unirme al día siguiente al rodaje, que además era en otra provincia». El rodaje tuvo lugar hace casi dos años y asegura que, más allá de su hilo argumental, no sabía nada del resto hasta hace unos días. «El caso es que el pasado jueves, al ver la película, se me cayó el alma a los pies».

«En 'shock'»

Tras ver la película, se quedó «en ‘shock’. De repente me vi formando parte de algo que detesto, de algo que me revuelve por dentro a más no poder. Cuando terminó la proyección, varios de mis compañeros se acercaron para compartir conmigo exactamente lo mismo que yo sentía. En concreto dos compañeros (hombres), me dijeron que se les habían puesto los pelos de punta y les había recordado al caso de la violación de San Fermín. Y, a raíz de esa noche, no puedo expresar lo mal que me he sentido». Esa situación le llevó a replantearse su apoyo a la cinta y la denuncia pública de los hechos, aunque eso pueda repercutir en su carrera.

La actriz dice que habló con el director, José Texeira, para mostrar su desacuerdo con la escena de la violación y que el realizador la defendió con argumentos «bochornosos», como que «la relación sexual es consentida puesto que el violador afirma que (la chica) disfrutó». «Me da pánico pensar que un grupo de chavales pueda ir a ver la película y piensen que violar a una mujer inconsciente es tener sexo con ella, que tienen derecho a hacerlo, que no pasa nada y hasta puede que ella lo disfrute».

En la presentación, el actor Manuel Peñalva –aunque nacido en Madrid, se considera «segoviano adoptado»– se mostró sorprendido y hasta desbordado por la situación. «El tema del maltrato y la violación es bastante delicado, es un tema que no aparece en la película para nada y, por tanto, no quiero darle publicidad a este tema. La gente que está hablando de ello, cuando vea la película va a decir: ‘¿De dónde ha salido todo ésto?’», aseguró ayer a preguntas de los periodistas.

«No ha sido un tema comentado entre el equipo de reparto porque no entendíamos nada. Cuando no existe la polémica que ha está surgiendo, no hay nada de comentar», comentó, añadiendo que «las declaraciones de Teresa condicionan el hecho de acudir al cine a ver la película hasta que la ves. En ese momento la gente se queda tranquila y lo recomienda».

Media sala llena

Tras dar por zanjada la polémica, Manuel Peñalva afirmó que se sentía «muy contento y satisfecho». Sus familiares y amigos, que residen en Segovia en su mayoría, no quisieron perderse la cita: «Estoy en la ciudad donde he vivido desde los dos años y estoy con mi entorno cercano», afirmó sonriente y emocionado. Instantes antes del estreno, afloraban los nervios. «¿Y si no viene mucha gente?», preguntaba. Cuando el gerente de los cines Luz de Castilla, José Manuel Fuentes, le comunica el aforo, respiró aliviado. «Está más de media sala llena, todo un éxito si lo comparas con la afluencia de películas de renombre que ocupan la cartelera», afirma el encargado. El filme no llegará a la cartelera segoviana hasta el 18 de agosto, «no porque no queramos, sino porque la presencia de otras películas no lo permiten», señaló Fuentes.

«Es muy respetable en el sentido de que han sido un grupo de personas que se han unido y que sin ningún tipo de presupuesto ni ayuda ha salido adelante y hemos conseguido que llegue a los cines, solo con el boca a boca», señaló orgulloso el actor. Manuel Peñalva, que ha participado en series como ‘Amar es para siempre’, lleva estudiando arte dramático desde hace diez años, momento en el que se fue a vivir a Madrid: «Estoy más centrado en el teatro», afirma. No obstante, se muestra «muy ilusionado» con ‘Ligones’. Al estreno en Madrid «acudieron cerca de 100 personas», mientras que en Mérida «se superó esa cifra», dice el actor. «La gente ha salido muy contenta, los estrenos han sido bastante buenos y aceptados», finaliza el actor.

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