La Junta reconoce que el Parque Nacional de Guadarrama «va a dos velocidades»

El director general de Medio Natural, José Ángel Arranz (i), junto a la presidenta y el secretario general del PP de Segovia. /A. de Torre
El director general de Medio Natural, José Ángel Arranz (i), junto a la presidenta y el secretario general del PP de Segovia. / A. de Torre

«El PRUG tiene que satisfacer a los vecinos y a los usuarios», afirma el director general de Medio Natural

CLAUDIA CARRASCALSegovia

El hecho de que el Parque Nacional Sierra de Guadarrama vaya a dos velocidades, en especial en el ámbito de las inversiones, tal y como han alegado los socialistas, se debe a que en la vertiente segoviana existen menos problemas. Así lo confirmó ayer el director general de Medio Natural de la Junta de Castilla y León, José Ángel Arranz. Durante su visita a Segovia para reunirse con alcaldes y portavoces del PP de los municipios situados en el área de influencia del Parque analizó y resolvió dudas acerca del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), que se encuentra en fase de alegaciones. De hecho, aclaró que Madrid necesita una mayor inversión económica para «restaurar actuaciones» que acometieron en su momento y sobre las que ahora tienen que volver a intervenir. Sin embargo, a cuanto al diseño de infraestructuras de uso público ambas Comunidades «van a la par», motivos por los que no es necesario incrementar recursos.

Además, la masificación de visitantes que tienen en la zona de Madrid está generando problemas que se han visto obligados a encauzar y que en la vertiente segoviana no existen. Precisamente por eso, uno de los objetivos que pretende lograr este documento es «equilibrar los usuarios del Parque trasladándolos de zonas más concurridas hasta otras, en la provincia de Segovia, que todavía tienen capacidad de acogida», explicó.

En cuanto al desarrollo de la caza deportiva en este espacio natural recordó que está prohibida por la Ley de Parques Nacionales. No obstante, hay un periodo hasta el 2020 que permite a determinados territorios que la sigan desarrollando hasta que se adopten acuerdos entre la administración y los propietarios. Con el fin de que tras la indemnización oportuna se acabe prohibiendo definitivamente. Eso sí, existirán excepciones. A través de un acuerdo previo y cuando el objetivo sea controlar el exceso de población de determinadas especies se dará prioridad a la población local para que lleve a cabo la caza para el control de poblaciones. Así se evitarán problemas de conservación como los que genera el exceso de jabalís. Este documento no hace distinciones entre locales y foráneos para su uso, pero sí que distingue entre las personas que realizan un aprovechamiento tradicional con un derecho consolidado y los usuarios ajenos. Además, garantiza el desarrollo de las actividades tradicionales compatibles con el Parque como la ganadería, los aprovechamientos forestales o los usos ligados al territorio desde el punto de vista turístico y de disfrute de la naturaleza.

«El PRUG tiene que satisfacer a los vecinos y usuarios por lo que, siempre que cumpla con las limitaciones que establecen la declaración del Parque, la Ley de Parques Nacionales y el Plan Director de la Red, se regulará como quieran los habitantes y colectivos que lo disfrutan», según Arranz. Asimismo, reiteró que es un documento abierto que permite alegaciones y sugerencias y cuyo objetivo es la conservación del Parque y de sus recursos como base para el desarrollo social y económico de la comarca.

En cuanto a la posibilidad de que se impulse una línea de autobús hasta el puerto de Navacerrada, indicó que no es competencia del PRUG. Por lo que, si existe demanda, son las administraciones las que tienen que ponerla en marcha. Además, defendió que es «una línea muy recomendable que existe en Madrid, pero que en Castilla y León no la hay por falta de demanda».

Al asunto del transporte en el Guadarrama, también se refirió el secretario general del PP de Segovia y alcalde de Collado el Hermoso, Miguel Ángel de Vicente, quien criticó a quienes plantean esta alegación al PRUG, ya que no es competencia de este plan. «Es un planteamiento que responde al poco conocimiento que tienen de este documento y una petición que tiene que hacerse en el marco del plan de movilidad del Parque», alegó.

A pesar de esta cuestión y del debate que se está generando en torno a la caza, que no corresponde al PRUG regularlo, sino que es la Ley Nacional de Parques la que limita la actividad, afirmó que existe «bastante sintonía y acuerdo entre los representantes políticos» que forman parte de los 34 municipios del área de influencia. Una situación que facilitó la declaración de Parque Nacional y que, a su juicio, contribuirá a la aprobación del PRUG.

Este plan debe de constituir «una oportunidad y no una cortapisa», según de Vicente, quien advirtió de que hay cosas que mejorar y que se hará con las alegaciones como es el caso de las cuestiones micológicas, el desarrollo del ciclismo o del senderismo. Sin embargo, lanzó un mensaje de tranquilidad porque los usos tradicionales «están garantizados».

Por otra parte, recordó que si se habla de valor y riqueza medioambiental es, precisamente, por el desarrollo, la protección y el respeto que ha existido y existe en la zona de Castilla y León hacia el Parque de Guadarrama. Hasta el punto, de que muchos de los municipios de esta zona cuentan con más de quince figuras de protección.

Por eso, animó a que las alegaciones vayan en la senda de compatibilizar el uso de las poblaciones tradicionales con la riqueza patrimonial, medioambiental y el control de los flujos de visitantes. Así como aprovechar las sinergias del turismo y de los más de seis millones de habitantes que hay justo al otro lado de la sierra para convertir el Parque en un recurso que genere riqueza en los municipios.

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