El Juan Bravo reanuda la programación como antesala de su centenario

Una escena de la obra 'Danzad, malditos', con la que ha reabierto el teatro Juan Bravo./Antonio de Torre
Una escena de la obra 'Danzad, malditos', con la que ha reabierto el teatro Juan Bravo. / Antonio de Torre

El público llena el teatro para la representación de 'Danzad, malditos', una obra reconocida con el Premio Max

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

Al entrar en el teatro, el público vio el elemento que preside el vestíbulo, una gran lámpara que constituyó una sorpresa para la mayoría porque terminó de ser instalada el miércoles. Ha sido realizada por los maestros vidrieros de la Real Fábrica de Cristales de La Granja y, bajo una estructura semejante al los motivos del esgrafiado segoviano, está compuesta por esferas de diferentes tamaños y decoraciones. Con un coste de 15.000 euros, esta lámpara es una de las mejoras en la renovación del teatro Juan Bravo, que ha comprendido las fachadas y cubiertas y el equipamiento y que ha tenido un presupuesto de 526.000 euros. Como en los grandes estrenos, la reapertura del teatro Juan Bravo fue este jueves una fiesta, y el público, numeroso, que acudió a la representación de ‘Danzad, malditos’ ya pudo percibir durante la cola que tuvo que guardar en la Plaza Mayor el nuevo aire que quiere dar al centro escénico el área de Cultura de la Diputación, con un mayor protagonismo en el ágora de la ciudad y con la pretensión de que los estrenos y otras actividades sean un acontecimiento festivo.

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Fue una fiesta por la alfombra roja colocada a la entrada. Y por la música que interpretaron tres músicos desde las balconadas abiertas de la primera planta espacio de la sala de exposiciones que el teatro dedicará ahora a representaciones de pequeño formato y otras actividades), unas notas cálidas que aliviaron (caldear en la calle era difícil) la espera y tiñeron de azul una noche realmente gélida.

Dentro los espectadores están más cómodos. El nuevo sistema de calefacción y climatización y el aislamiento acústico que impide que lleguen al patio de butacas los sonidos de la calle acrecientan la sensación de bienestar, como pudieron apreciar los que llenaron el patio de butacas y casi todos los palcos, y también son mejores los asientos y otros equipamientos. Era uno de los objetivos de estas obras que se han prolongado desde julio de 2016, según comentaron Miguel Ángel de Vicente, vicepresidente de la Diputación, y Sara Dueñas, diputada delegada del área de Cultura.

Así le fue encargado al departamento de Arquitectura de la Diputación, como la eliminación de barreras arquitectónicas, de manera que el teatro es más accesible y las dos plazas reservadas para personas con movilidad reducida son ahora una docena. La obra, realizada treinta años después de su rehabilitación, confiere al edificio, que es «emblemático» en la Plaza Mayor, un protagonismo del que se aprovecha la propia plaza, y como destacó De Vicente este era otro compromiso de la Diputación, renovar el teatro y que a la vez se aproveche de sus mejoras la plaza.

Programación

La reapertura del teatro con ‘Danzad, malditos’, la obra que otorgó un Premio Max de Teatro a Malditos Producciones, fue una reapertura de altos vuelos y da idea de la programación que han preparado los responsables del área de Cultura de la Diputación y del teatro, con 27 espectáculos en 35 días, según comentó el director del centro, Marco Costa.

Incidieron en ello De Vicente y Dueñas, pues este reestreno del centro escénico de la Plaza Mayor es un preludio, la antesala de la celebración del centenario del teatro Juan Bravo que se desarrollará a lo largo de 2018. Será «una programación de calidad», en la que, explicó el vicepresidente, «habrá sorpresas» y que estará «a la vanguardia». Dos muestras este fin de semana: este viernes actúa Rafael Álvarez El Brujo con ‘El cómico’, y el sábado, la compañía Venezia presenta ‘Tartufo, el impostor’.

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