Jesús Manso deja la presidencia de los pasteleros segovianos tras veinte años

El repostero Jesús Manso. Tanarro

El repostero segoviano también abandonará el cargo en la Asociación de Autónomos el próximo año

EVA ESTEBANSegovia

«Es el momento de dejar paso a nuevas generaciones que aporten nuevas ideas». Así de contundente se muestra el pastelero Jesús Manso de Andrés quien, tras veinte años de mandato, deja la presidencia de la Asociación Provincial de Pasteleros:«Hemos convocado elecciones y tengo fe en que un chaval joven decida tirar del carro». En la actualidad, los pasteleros de Segovia no pasan por su mejor momento. A pesar de que «en la ciudad hay doce pastelerías y en la provincia unas setenta», dice Manso, «solo estamos afiliadas doce personas», lamenta. «La gente no se preocupa por el colectivo. Como vamos bien, no nos interesamos por el resto, y así no se puede», concluye el también presidente de la Asociación Provincial de Autónomos (CEAT-Segovia).

Fiel defensor del asociacionismo, el gerente de la Pastelería Anyu tiene clara que esa fórmula es clave para hacer frente a las adversidades:«El asociacionismo no se ve mucho en nuestra profesión, pero necesitamos aunar fuerzas porque es la forma de defender nuestra profesión a nivel global y es fundamental para la formación». «No veo oscuro el futuro de la profesión. El número de pastelerías en la provincia no ha disminuido;unas cierran por cuestiones familiares y, a su vez, abren otras. La dinámica se mantiene».

Uno de los problemas a los que tuvieron que hacer frente es a la patente del conocido ponche segoviano por parte de una confitería. «En su momento hubo una denuncia. Si vas un día y les pides cien ponches no te les hacen, por lo que ya se incumple una norma de la patente que es el abastecer», añade. «Hacen un buen ponche, pero no mejor que el de los demás», concluye el dueño de Anyu. No obstante, en su opinión, la patente estuvo «mal concedida» porque «se trata de un nombre genérico y un gentilicio». «Si hubiera habido unión entre la hostelería y pastelerías, podríamos haberles quitado la patente».

«Somos muy golosos»

No solo de ponche viven los pasteleros. Es «el postre célebre de Segovia», aunque también hay otros que gustan mucho entre los segovianos: «Somos muy golosos», apostilla Manso. La tarta Sirenas, denominada así por el antiguo restaurante Las Sirenas y elaborada con hojaldre, crema, canela, nata y trufa, es uno de los postres favoritos de los segovianos. También destaca «la tarta de yema y los buñuelos: «Nos gusta mucho el dulce», finaliza.

Hoy en día, todo está sujeto a modificaciones y modernizaciones, y la pastelería no iba a ser menos:«Estamos innovando. A veces hay que dar una vuelta a productos que existen». A pesar de ello, según Manso, «el gusto de los consumidores no ha cambiado en esencia». Junto a ello, cada día son más los estudios y profesionales que recomiendan o bien erradicar el dulce de las dietas o consumirlo de forma moderada: «Se está haciendo una publicidad del azúcar que de alguna manera lo están poniendo como algo insalubre. Quiero pensar que lo dicen por su consumo excesivo, pero con moderación es importante y bueno para nuestro cuerpo. De hecho, el primer alimento que tomamos es la leche materna, y es dulce», sostiene. Pero ello no está afectando a los niveles de ventas, puesto que «en los cumpleaños, Navidad o durante los fines de semana la gente se lleva postres y tartas».

Optimismo pese a la bajada

Deja la presidencia de la Asociación de Pasteleros, pero «hasta principios del próximo año» seguirá al frente de la CEAT-Segovia. En agosto, en Segovia se produjo un descenso de 55 autónomos; ahora en septiembre se ha agudizado esa caída, con 64 trabajadores menos por cuenta propia. Así, el número total de autónomos en la provincia baja hasta los 14.820. A pesar de las cifras, Manso se muestra optimista:«Hemos sufrido altibajos, pero pienso que vamos a ir a mejor», añade.

«Hay que echarle mucho cariño y muchas horas. Nadie te va a regalar nada». Jesús Manso tenía claro cual era la fórmula del éxito cuando, hace 24 años, decidió poner en marcha la Pastelería Anyu:«Comencé un poco por accidente limpiando latas. Quería aspiraciones más grandes y un día decidí montar mi propio negocio», afirma.

Uno de los problemas a los que se enfrentan dentro del sector son los empleos de escasa duración: «Salen muchos trabajos de una o dos semanas y la Administración te cobra por ello como si llevases todo el mes trabajando». Precisamente, Manso incide nuevamente en el asociacionismo para hacer frente a la situación: «Tenemos que estar unidos. El problema es que solo estamos el 20%de los autónomos de Segovia afiliados y luchamos por los intereses de todos», lamenta el presidente.

La repostería es uno de los sectores más afectados por el intrusismo y la economía sumergida:«Entiendo que el que no tiene trabajo tiene que hacer lo que sea para ganarse la vida, pero no me parece de recibo que, por ejemplo, en una librería te vendan una tarta», concluye.

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