La ineludible feminización del vino

Dispuestos a degustar uno de los vinos. /Diego Gómez
Dispuestos a degustar uno de los vinos. / Diego Gómez

Virginia Herranz y Henar López, maestras de ceremonia de la cata de Avelino Vegas en Casares

CARLOS ISERTESegovia

Hasta hace una década el mundo del vino en España estaba dirigido y controlado por hombres. Las mujeres siempre aparecían detrás, o como mucho al lado, del viticultor, bodeguero o sumiller. Ya no. Hoy la feminización del vino es una realidad. Solo en Castilla y León, de los 238 enólogos inscritos en la asociación regional, 75 son mujeres. El buen hacer de ellas ha sido, finalmente, reconocido por ellos. La igualdad está muy cerca de alcanzarse. En el recuerdo quedan las pioneras francesas, todas viudas, por cierto (tal vez de haber vivido sus cónyuges no hubieran destacado en el sector de la burbuja), como la Veuve Clicquot Alexandrine Pommery o Elisabeth Bollinger, encargadas de abrir las puertas a otras mujeres que un siglo después se iniciarían en el mundo del vino, revolucionando las elaboraciones y aportando sabiduría organoléptica que ha conquistado a los catadores más exigentes.

Aquí también tenemos claros ejemplos de cómo la mujer se ha hecho con las riendas de bodega y campo. Nombres como María Alfonso (Finca Volvoreta), Charlotte Allen (Almaroja), Belén Sanz Cid (Dehesa de los Canónigos), Inés Salas (Viña Picota), Misericordia Bello (presidenta del Consejo Regulador de los Vinos del Bierzo), María del Yerro (Viñedos Alonso del Yerro) o Patricia Gil (Tres Lunas), solo por citar algunas profesionales castellano y leonesas, forman parte ya ineludible del planeta vino, como también lo integran dos jóvenes comunicadoras que fomentan el consumo moderado e inteligente del vino, como es la comercial de la bodega Avelino Vegas, Virginia Herranz, y la sumiller, periodista, cantante…y no sé cuantas cosas más (pero todo lo hace muy bien), Henar López. Ambas condujeron en el restaurante Casares una cata interesante de Circe 2016, Fuentespina 7 y Fuentespina 2014 de la bodega segoviana que este año ha celebrado por todo lo alto el centenario del nacimiento de su fundador, el mencionado Avelino Vegas, de Santiuste.

Unos vinos correctos que armonizaron sin estridencias con las tapas preparadas por Santiago Ortiz, del restaurante Casares: carpacho con tomate confitado, solomillo de cerdo ibérico y costilla de cerdo, todo ello acompañado de distintas salsas (curri, guacamole…) que hicieron de estos tres platos las delicias de los comensales, que, además, dispusieron de la banda sonora aportada por el dúo Cover Me. Correcto.

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