«Me preguntaron hasta en qué lado de la cama dormía mi marido»

Viviana Vargas. /A. Tanarro
Viviana Vargas. / A. Tanarro

La colombiana Viviana Vargas, residente en Segovia desde hace once años, recuerda las severas pruebas que tuvo que superar para obtener la nacionalidad española

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Viviana cambió Colombia por Segovia por «amor». «Conocí al que ahora es mi esposo por Internet, nos casamos en Colombia y luego me vine con él». Ese matrimonio cumple ya once años. Por medio de su feliz enlace pudo acceder a la nacionalidad española y a la residencia. Eso sí, la pareja tuvo que pasar una severa prueba de su enamoramiento, recuerda la joven. «Fue increíble, me puse supernerviosa porque me preguntaron, por ejemplo, en qué lado de la cama dormía mi marido o el último regalo que me había hecho». Tan exhaustivo e indiscreto interrogatorio cree que obedecía a que «pensaban que me casaba por lo papeles».

Así que la adquisición del visado para venir fue dura de roer. «Me hicieron 150 preguntas el cónsul y la psicóloga», apunta. Prácticamente desde que llegó a España está trabajando. «Nueve años en total y ocho en el estanco» que atiende en la popular calle San Francisco de la capital segoviana. Si algo añora de sus raíces es la forma de ser de la gente, «más abiertos que aquí».

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