La iglesia de San Miguel ofrece nichos para cenizas a 1.700 euros para 75 años

El párroco de la iglesia de San Miguel, Rafael de Arcos, abre uno de los nichos. /Antonio Tanarro
El párroco de la iglesia de San Miguel, Rafael de Arcos, abre uno de los nichos. / Antonio Tanarro

Es la primera de la provincia que ha creado un columbario provincial

EVA ESTEBANSegovia

Los usos funerarios en España están cambiando, y con ellos las formas de dar el último adiós a un ser querido. Una tendencia que durante los últimos años se está reforzando, y cada vez es más habitual, es la de incluir columbarios en las parroquias. La primera en hacerlo en la provincia ha sido la de San Miguel. Gracias a la iniciativa de su párroco, Rafael de Arcos, Segovia se ha incorporado al amplio listado de ciudades que ofrecen la posibilidad de depositar las cenizas en un templo. El objetivo es «facilitar la devoción, el respeto y el rezo por los difuntos unido a la creencia cristiana de resurrección de los muertos», explica Ángel Galindo García, vicario general de la Diócesis de Segovia.

El nuevo columbario cuenta con 138 unidades de columbario, cada uno de ellos con espacio para dos urnas cinerarias. Su construcción ha supuesto que la iglesia de San Miguel, colindante a la Plaza Mayor, se haya convertido en la primera de la provincia en contar con estos sepulcros, pero no será la última, anticipó Ángel Galindo, dado que «ya ha habido sacerdotes que se han puesto en contacto con la Diócesis para incorporarlo en un futuro». En el caso de San Miguel, fueron los propios fieles los que trasladaron al párroco su deseo de que se creara un columbario dentro del templo católico: «Fueron ellos los que vinieron a nosotros afirmando que les gustaría tener un lugar donde depositar los restos de sus seres queridos», porque, según indicó el vicario general, «no quieren tenerlo en casa y tendrían así un acceso más fácil que en el caso de los cementerios».

Material resistente y una tablet para la localización

Con la construcción de columbarios en las iglesias, se ha abierto una nueva vía de negocio para algunas empresas que se están especializando en este tipo de trabajos. El de la iglesia de San Miguel ha sido creado por Lara Global Spain S.L., una empresa madrileña dedicada a la «reforma y obras en iglesias», explica Lara Gordillo, esposa del propietario de la firma. A principios de este año comenzaron los contactos para llevar a cabo la obra, «muy especial», por ser la primera de estas características que llevan a cabo en la provincia de Segovia, afirma Gordillo.

Nunca realizan dos diseños iguales, señala Gordillo, quien afirma que el resultado «está muy pensado» y ha contado con la aprobación del arquitecto:«Los colores son idóneos, maravillosos», añade.

En el conjunto de la capilla predomina la luminosidad y los tonos claros. «El azul simboliza el cielo, donde descansarán en paz; el verde, la tierra», explica. La Virgen de la Misericordia, incluida por «expresa petición» del párroco está hecha a medida y con todo tipo de detalles. «Incluso los tonos escogidos están acordes al hábito de la Virgen», continúa, que lleva un manto color azul cielo.

El columbario ha sido realizado «en un material muy resistente, pensado para que pueda abrirse, como mucho, una o dos veces», indica Gordillo, quien señala que, además, requiere una «ventosa especial» para poder hacerlo, con la que «contaremos nosotros y el propio sacerdote»,concluye.

Las nuevas tecnologías también han llegado al sector funerario. ¿Se imagina que acude a visitar a un ser querido fallecido y no sabe en qué nicho está ubicado? Una tablet le proporcionará la información. «Está pensada para que todo el mundo sepa utilizarlo», explica uno de los responsables de la empresa. Para ello, bastará con introducir el nombre y apellidos del fallecido y, automáticamente, le señalará el número de nicho.

Los precios de estos espacios especiales para depositar las cenizas pueden variar en función de la iglesia. En el caso de la parroquia de San Miguel, «cuesta 1.700 euros por persona para un plazo de 75 años, con opción a otros 50», explica el sacerdote Rafael de Arcos, «un precio similar al impuesto por el Ayuntamiento de Segovia». A su juicio, «es lo más justo y así la gente puede decidir libremente», finaliza.

En caso de no ser prorrogable y una vez cumplido el periodo estipulado, la dirección del columbario parroquial deberá albergar la perdurabilidad de las cenizas despositadas en un depósito común digno dentro de las instalaciones de la propia parroquia.

Enclave

La capilla de la Misericordia, ubicada en la zona media, en el lado izquierdo de la Iglesia, ha sido la elegida «por expreso deseo del sacerdote», para crear el columbario. Está al amparo de la imagen de la Virgen de la Misericordia, una imagen «hecha a medida y exclusiva para la ocasión», con la intención de que se pueda «rezar bajo el patrocinio de la Virgen», apostilla el vicario general. Tanto el estilo como la ornamentación de los nichos «es muy sobria», con luces Led y tonalidades claras y luminosas acordes con los hábitos de la Virgen, creando así un espacio armónico y consonante en su conjunto. Por el contrario, afirma Ángel Galindo, «con las luces apagadas se crea un ambiente oscuro que facilita el rezo y la oración», concluye.

Otra de las últimas tendencias tiene que ver con el incremento de la incineración. Así, han florecido numerosas empresas que convierten las cenizas en joyas, amuletos o imágenes. «Se ha extendido el hábito de esparcir las cenizas por un lugar u otro, un hecho que se corresponde con religiones primitivas y grupos de sectas», señala Galindo.

La Santa Sede, a través de la Congregación para la Doctrina de la Fe, publicó el año pasado un documento para «reorientar el uso de las cenizas», en el que recordaba las normas sobre la sepultura de los muertos y la conservación de cenizas, puesto que «había algunos usos indecorosos para la Iglesia y respecto al uso del cuerpo del difunto», lamenta el vicario general. La instrucción del Papa dejaba muy claro que, para los que optan por incinerar a sus familiares, las cenizas no deben conservarse en casa ni esparcirse por el mar o la montaña u otros lugares de la naturaleza, sino depositarlas en cementerios, iglesias o columbarios. En dicho texto, la Iglesia católica explicaba que la cremación «no está prohibida», pero que las cenizas del difunto «deben mantenerse en un lugar sagrado», como un cementerio o una iglesia.

«Por el momento no hay ninguna reserva, pero durante los próximos días podrá ponerse en marcha», confirmó el sacerdote Rafael de Arcos. A él tendrán que dirigirse los interesados en reservar alguna de las unidades de columbario, porque «ha sido quien ha creado el proceso», reitera el vicario general. Además, tendrán que cumplimentar un total de 19 requisitos previstos en un contrato que tendrán que firmar para poder oficializar el proceso.

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