El Hospital de Segovia pondrá en marcha una Unidad de Ictus

El delegado territorial, Javier López Escobar, charla con el equipo de Neurología del Hospital de Segovia. /El Norte
El delegado territorial, Javier López Escobar, charla con el equipo de Neurología del Hospital de Segovia. / El Norte

El complejo sanitario atiende, en Urgencias y consultas, alrededor de 300 casos al año y cuenta con un equipo que coordina el sistema de alerta

EL NORTESegovia

El Hospital General de Segovia pondrá en marcha en próximas fechas una Unidad de Ictus. La implantación de este nuevo servicio responde a la iniciativa del centro sanitario, que recoge la sensibilidad de los profesionales del área de Neurología, para mejorar la atención que prestan a los pacientes afectados por esta patología cerebrovascular.

Las Unidades de Ictus han demostrado un mayor beneficio para los enfermos, ya que reducen la estancia media hospitalaria, la mortalidad y la dependencia, así como las complicaciones sistémicas y las neurológicas, informan fuentes de la Delegación de la Junta. La atención a los pacientes afectados por un ictus mediante sistemas de cuidados organizados en estas unidades mejora sustancialmente sus expectativas de supervivencia e independencia funcional. Esta mejora en resultados clínicos afecta a todos los tramos de edad y beneficia particularmente a aquellas formas de ictus de mayor gravedad.

El área de Neurología del Hospital General ya cuenta con un equipo de ictus, que se encarga de poner en marcha ante cada caso el Código Ictus, un protocolo y unas medidas de actuación para la rápida asistencia al paciente. La creación de la nueva Unidad es un paso más en el trabajo de este equipo, ya que es muy relevante para el correcto abordaje del ictus una evaluación urgente que permita valorar cuál es el mejor tratamiento en las primeras horas tras producirse el incidente cardiovascular.

El delegado territorial, Javier López-Escobar, se reunió ayer con el jefe de la Unidad de Neurología, el doctor Jacinto Duarte, y la coordinadora del equipo de ictus del Hospital, la doctora Marta Ferrero, y trasladarles «el reconocimiento a su trabajo y esfuerzo por mantener la calidad asistencial en este área sanitaria», en la línea emprendida por el prestigioso especialista Luis Erik Clavería, que fue jefe de este departamento y ejerció una amplia labor profesional tanto en el ámbito clínico como en la investigación que todavía hoy continúa.

Prevención

El ictus refleja un trastorno brusco de la circulación cerebral que altera la función de una determinada región del cerebro. La probabilidad de sufrir un ictus disminuye cuando se conocen las pautas saludables que se deben seguir, algunas de estas actuaciones son llevar una dieta rica y saludable, baja en sal y grasas; realizar ejercicio moderado; controlar el peso, la presión arterial, el nivel de colesterol y azúcar en sangre; abandonar el tabaco, realizar un consumo moderado de alcohol, y controlar el pulso regularmente. En este último apartado, es recomendable acudir al médico siempre que se sientan fuertes y rápidas palpitaciones sin haber realizado ninguna actividad física previa.

En España, el ictus es la segunda causa de muerte, primera entre las mujeres, y afecta cada año a unos 120.000-130.000 españoles. De esta cifra, unos 80.000 fallecen o padecen una discapacidad. Actualmente, más de 300.000 españoles presentan alguna limitación en su capacidad tras haber sufrido un ictus. En Castilla y León, la incidencia anual del ictus es de 150-200 casos por cada 100.000 habitantes; constituye una de las principales causas de mortalidad y además es la primera causa de discapacidad, la segunda de demencia y la segunda causa de epilepsia.

El Complejo Asistencial de Segovia atiende, en Urgencias y en sus consultas, alrededor de unos 300 ictus al año y cuenta en la sección de neurología con un equipo de ictus que coordina el sistema de alerta Código Ictus de la provincia.

Evolución

La evolución en el tratamiento de un ictus es realmente espectacular. Hace veinte años, en torno al 25% o el 30% morían y un tercio tenía secuelas muy graves. Ahora, fallece menos del 10%, las secuelas muy graves son inferiores al 15% y más de la mitad no tiene. Es decir, se ha reducido en un 26% los casos de muerte o de secuelas graves.

La diferencia entre ser atendido a tiempo y con recursos no solo es importante para el paciente y su destino vital sino para el propio sistema dado que resulta más rentable la efectividad que atender una rehabilitación más dura y prolongada o muy especializada por tener peores secuelas o costear futuras terapias y centros asistenciales o residencias por haberse convertido el afectado en un dependiente.

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